lunes, 29 de diciembre de 2008

Muchas cuerdas, muchos sonidos


Esta es la primera fotografía de mis tres "niñas": de izquierda a derecha, la guitarra barroca, la vihuela y la guitarrilla. La barroca ha sido mi "tormento" (maravilloso tormento") durante este año. He comentado en varias ocasiones lo que cuesta sacarle un buen sonido al instrumento. Por otra parte, la misma guitarra y sus maderas se han estado ajustando para dar lo mejor de su sonoridad, y ello ha contribuido a que haya habido algunos ajustes. Pero confío en que todo vaya bien y próximamente pueda anunciar un trabajo demostrativo al respecto.
El segundo instrumento es la vihuela, que la recibí el miércoles 3 de diciembre, es decir, ese será el día de su cumpleaños. Ojalá su condición sagitariana le otorgue todas las virtudes que se merece este noble instrumento. Hasta el momento he estado templando y templando la vihuela, cosa que no es nada fácil, primero porque las clavijas se resistían a quedarse en su sitio, para lo cual empleé la resina que se utiliza para engrasar las junturas en las flautas dulces. Con ello logré que las clavijas finalmente encajaran en su sitio y pudieran mantener la afinación. Así, poco a poco la tapa se ha estado ajustando y poco a poco tomando afinación. Sin duda, ver crecer un instrumento desde su nacimiento es tan hermoso como ver crecer un bebé, y sé lo que digo.
Por último, la guitarrilla, la mayor de todas. Cada día suena mejor, cada día la quiero más. Su delicadeza, su ternura, su sencillez me tienen aún muy cautivada y conmovida, y no niego que este espíritu renacentista todavía me mantenga atrapada y me "aleje" un poco del espíritu barroco que debería asumir... espero madurar pronto!
Por los momentos, sólo me queda desear un FELIZ AÑO 2009

domingo, 30 de noviembre de 2008

Noticias recientes

Luego de tan larga ausencia, vuelvo a actualizar regularmente el blog.
Tenemos varias cosas: sigo trabajando el repertorio con la guitarra barroca, también con la renacentista, porque el próximo 5 de diciembre vuelvo como invitada a Iudanza-Uneartes, para la coreografía renacentista al compás de la guitarrilla.
En breve tendré entre mis manos la vihuela, y con ella todo un trabajo histórico más completo, sobre los orígenes de la guitarra moderna y por supuesto nuestro cuatro venezolano.

martes, 21 de octubre de 2008

Con los dedos entumecidos

Luis Garimaldi, el guitarrista que rompió record tocando durante 54 horas, y cuya nota está más abajo, me escribió. Me envió fotografías, una de las cuales la comparto aquí, y corresponde al último acorde que tocó.
A continuación, parte de lo que me escribe en el correo, y que detalla un poco lo que ha hecho y está por hacer.
"Con respecto al récord las cosas están preparándose para enviarlas a Inglaterra, dos películas paralelas, DVD y cinta, con el cronómetro en cada una. La parte legal, los 23 asistentes, enfermeros y testigos, de los cuales se deberá hacer una declaración jurada ante un escribano para certificar su presencia. Los cuadernos (también certificados ante escribano) de temas cronometrados, no se podía repetir en lapsos de 4 horas, y descansos de 5 minutos por cada hora, y pausas no mayor a 30 segundos entre tema y tema. Los dedos después de las 35 horas me quedaron amoratados, las yemas y el dedo de la cejilla, en todo su largo, dejé de sentirlos después como por 3 horas (en el tramo final). El cerebro se me detuvo varias veces (la sensación es como si alguien pasara al lado tuyo y lo percibieras periféricamente), se me durmieron las pantorrilllas y no podía levantarme. Si cerraba los ojos como para sacudir la cabeza y despejarme, me dormía!! Veía doble, no podía fijar la vista. Esas 3 horas fueron críticas, pero al pasar eso ya supe con certeza que iba a llegar!! Solo lo volvería a hacer si tuviera un estímulo más (como dinero, por ejémplo, o un auto full cero Km). Preparé mi cerebro 3 meses antes, de a poco, para controlar el sueño, y ahora me faltará más o menos un mes más para poder volverlo a la normalidad. Lo demás, físicamente muy bien por suerte. Sólo me faltó la fe de muchos, especialmente en el hotel donde lo hice cuando 15 días antes me informaron que el récord no era de 44 horas de un americano de Michigan, sino que se había actualizado por un guitarrista de la India con 53 horas. Eso me partió todos los esquemas, especialmente la parte psicológica. Tuve una semana más o menos para recomponer mi cabeza con la misma decisión de antes: ¡¡¡BATIR EL RECORD!!!".

domingo, 12 de octubre de 2008

La guitarra también se piensa

Esa guitarra que se ve tan hermosa cuesta dominarla. Es interesante porque su modo de tocarla, su ser, su personalidad no tiene absolutamente nada que ver ni con la guitarra posterior -la de seis cuerdas-, ni con la anterior -la renacentista de cuatro órdenes-. Ella es única, es voluble, maravillosa. Como la potranca zaina. Ese arduo trabajo, que ahora sí está dando frutos, porque ahora se escucha genial, ha sido el motivo de mi ausencia por este medio. De verdad que enfrentarme a la guitarra barroca ha sido uno de los más grandes retos que me ha tocado en mi accidentada vida musical.
Ahora bien, la satisfacción es inmensa, no tiene precio. La barroca tiene su guataca particular. Me refiero a que no es lo mismo seguir intuitivamente la música, no es posible seguirle el juego a los dedos en su infinita inteligencia y autonomía con esta guitarra, de la misma forma como suele hacerse con la guitarra moderna. Uno se ha entrenado para hacer secuencias lógicas de digitaciones con la moderna, que en la barroca no tienen ningún sentido. Esto podrá verse y escucharse con las obras de Gaspar Sanz, ampliamente conocidas en sus versiones para guitarra moderna. Una vez que se han estudiado las obras de Sanz en el instrumento original, es decir, la guitarra barroca, en la moderna no pueden volver a tener el mismo estatus, de obra original, sino de versión. Tiene que ver con la afinación de una y de otra. A pesar de que son los mismos sonidos, la doble cuerda de la barroca introduce un elemento que es difícil que la moderna haga: la campanella (ya me he referido a ella otras veces).
Con la barroca me ha ocurrido algo que no me pasó con la moderna cuando hacía el repertorio barroco: el instrumento da la exacta medida de cómo era la época, de cuál era el espíritu del barroco, del juego de apariencias, de sobreentendidos, de poses, totalmente barroco. Lo barroco suena en la guitarra moderna y trata de ser, pero no es. No llega a serlo. Personalmente pienso que mejor dejar a la guitarra moderna el repertorio de 1840 para acá, para que se luzca en todo su esplendor. Y si por casualidad de la vida desea hacer repertorio anterior, mejor que se negocie, se converse, se advierta que son versiones. Nunca la realidad de la música de la época, que solamente pueden hacerlo los instrumentos réplica o de la época.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Festival de Guitarra en Costa Rica

Me encantan los festivales guitarrísticos donde se congregan las diversas tendencias y estilos. Por eso comparto esta nota:

SAN JOSE, 24 Set 2008 (AFP) - Guitarristas de Brasil, Paraguay, Estados Unidos, España, Cuba y Francia, entre otros, acuden a partir de este miércoles a Costa Rica para participar en el XV Festival Internacional de Guitarra, que también contará con orquestas de México y Nicaragua. Los guitarristas cubanos José Angel Navarro y José Luis Zamora serán los encargados de inaugurar este miércoles el festival, que se prolongará hasta el domingo en el céntrico y centenario Teatro Nacional, una de las joyas arquitectónicas del país y que coproduce el evento cultural.
"Tenemos grandes expectativas, que haya llenazos, que la gente nos apoye como en todas las ediciones anteriores", dijo a AFP el vocero del Teatro Nacional, Mariano González. "Vienen grandes guitarristas de Cuba, Brasil, España, Paraguay, Estados Unidos, México, Francia, que nos deleitarán con todo tipo de ritmo", afirmó. Brasil estará representado por Carlos Barbosa Lima, quien actuará el 25 de setiembre en un dúo sudamericano que completa la paraguaya Berta Rojas. Ese mismo día el turno corresponderá al estadounidense Mike Stern, quien en 2001 hizo una presentación magistral en el país y ahora vuelve a exponer ritmos como jazz, funk, blues y rock.
"Mike Stern es un ícono, uno de los más conocidos guitarristas del ritmo jazz", aseguró a AFP Luis Zumbado, fundador hace 25 años del festival que, en un principio, se realizaba cada dos años. "El brasileño Barbosa Lima es un maestro de renombre mundial, pero todos son excelentes, todos los que vienen", puntualizó Zumbado. Además, la orquesta de guitarra del Instituto Tecnológico de Monterrey compartirá el escenario con la orquesta de guitarra de Nicaragua para tocar diversos ritmos latinos, indicó González. Francia y España, con Remi Jousselme y Rafael Andújar, respectivamente, fueron escogidos para representar a Europa.
Jousselme dará posiblemente el concierto más clásico del festival, mientras que Andújar echará mano de sus amplios conocimientos del flamenco. El acto de clausura estará a cargo del invitado especial del festival, el mexicano Iván Trinidad Sánchez, quien actuará con varios guitarristas costarricenses, indicó Zumbado, fundador de la orquesta de guitarra de la Universidad de Costa Rica.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Cómo resistir 54 horas tocando guitarra

Vean qué fina esta nota!!! Eso sí es tocar guitarra con ganas. ¿Cómo le habrán quedado los dedos?

Montevideo, 22 sep (EFE).- Un músico argentino que vive en Uruguay desde hace más de 20 años entrará en el Libro Guinness de los récords luego de tocar durante más de 54 horas la guitarra en un hotel de la localidad turística de Punta del Este. El músico Luis Garimaldi batió en la tarde del domingo el récord de permanencia tocando la guitarra, según el comunicado enviado hoy a la prensa y en el que se detalla que dedicó 54 horas y cinco minutos a esa labor, que comenzó el viernes pasado. Garimaldi superó en una hora y dos minutos el récord de duración tocando la guitarra que ostentaba hasta ahora un músico indio.
Los temas musicales no duraban más de dos minutos y Garimaldi reanudaba los rasgados y punteados tras unos segundos en los que recibía los aplausos de los testigos de la hazaña, realizada en el hotel Mantra Resort de la ciudad balneario uruguaya. Garimaldi descansó cinco minutos cada hora para acudir al baño o ingerir algún alimento, pero prefirió acumular esos preciados instantes y tocar de seguido varias horas para descansar de vez en cuando 15 minutos. (EFE)

viernes, 12 de septiembre de 2008

Noticias recientes

He estado ausente un tiempo del blog. Primero por razones vacacionales y luego por motivo a un viaje de trabajo por Austria, Suiza y Alemania... ya informaré y compartiré algunas vivencias...

jueves, 31 de julio de 2008

Sanz y Marín



Finalmente estoy de lleno trabajando con la guitarra barroca. Es una guitarra veleidosa, fascinante. Para mi no ha sido nada fácil comprenderla: su afinación no se parece a nada de lo que haya tocado, por aquello de que lo que debería ser su orden más grave (el quinto) es más agudo que el cuarto. En este instrumento se suscitan y se encuentran unas armonías muy particulares, sonidos que permanecen en el espacio, y sobre todo, algo que ya había apuntado en otro post anterior: las campanellas.
Estoy montando repertorio de Gaspar Sanz y de José Marín. Del primero encontramos unas simples líneas, que al ser interpretadas demandan riqueza, juegos, ornamentaciones. Del segundo se requiere habilidad para montar, por una parte, lo cantado y, por la otra, lo instrumental. El resultado es sencillamente fabuloso. Creo que será un espectáculo muy hermoso.

sábado, 12 de julio de 2008

El músico Eugenio Montejo

Me sorprendió tanto como a muchas personas el fallecimiento del poeta Eugenio Montejo. A más de un mes de su partida es cuando puedo escribir estas líneas. Tuve notificación de que estaba mal de salud en la mañana del jueves 5 de junio, justo cuando di el recital de guitarrilla en la Casa de la Historia de Venezuela.
El parte me lo dio la poeta Jacqueline Goldberg, quien tampoco creía lo de su padecimiento.
Una de las cosas que lamento es no haberlo tenido entre el público de mis recitales. No por vanidad, sino porque en varias ocasiones el poeta y yo conversamos sobre música.
Montejo tenía una inquietud: quería conocer sobre la música del siglo XIX de Venezuela. Sabía que no hay mucha editada, aunque sí se figuraba que por allí viven los manuscritos. Quería muchísimo tener grabaciones de la música venezolana del pasado (siglos XIX, XVIII... lo que hubiera); especialmente para compartila -me confesó- con gente amiga suya del extranjero. Quería mostrar nuestro pasado musical. Le sugerí los títulos publicados por la Fundación Vicente Emilio Sojo y por la Orquesta Filarmónica Nacional, así como también las grabaciones de la Camerata de Caracas (aunque para aquellos momentos aún no tenían -como la tienen en la actualidad- la grabación de la obra de Caro de Boesi, porque es novísima).
Me hubiera gustado mucho recibir su impresión, porque concuerdo con él (sé que aun en el Cielo de los Poetas no ha cambiado de opinión) en que la música y la poesía van tan unidas, tan ligadas, que no se sabe dónde está el límite entre la una y la otra.

martes, 24 de junio de 2008

Despedida en el Ateneo de El Hatillo



El Ateneo de El Hatillo me recibió el pasado 21 de junio, y con el solsticio de verano, y luego de 20 presentaciones de Juana Francisca y la guitarrilla (entre octubre de 2007 y junio de 2008), he decidido guardarla por un tiempillo para dedicarme a los tonos de José Marín y las pasacalles de Gaspar Sanz, pues ya es hora y tiempo de insuflarle vida al proyecto de la guitarra barroca.
Esto no quiere decir, para nada, que no vuelva a presentarme con mi traje del siglo XVI. Lo que quiero decir es que la gente no verá nada novedoso a lo antes presentado. Dos textos, "Juana Francisca la trovadoresa" y "Juana Francisca y el Quijote de Baruta", así como el programa para el recital "en seco" quedan allí, a disposición de quienes deseen escuchar y ver. Lo que digo es que lo NUEVO se lo dedicaré a la barroca, que requiere energías y mucha disciplina para domar ese hermoso instrumento.

jueves, 19 de junio de 2008

La vihuela viene en camino




Una bellísima vihuela modelo francés se está gestando en el útero-taller de Claudio Lazcano del Castillo. Seis órdenes dobles y afinación en sol. No veo la hora de hincarle los dientes a la música de Luys de Milán y sus secuaces renacentistas. Me da a la impresión de que Juana Francisca cambiará de instrumento en el espectáculo. Veremos.
Por otra parte, debo adelantar que ya estoy poniéndole mucho corazón al recital con la guitarra barroca. El repertorio que estoy estudiando es Gaspar Sanz y José Marín, principalmente, aunque no se descarta que le inserte algo de Santiago de Murcia.

martes, 10 de junio de 2008

Performance y Recital

Recientemente, la Trovadoresa tuvo dos conciertos: el de la Quinta Anauco, el pasado sábado 31 de mayo, y el que acabo de hacer el jueves 5 de junio en la Casa de Estudio de la Historia de Venezuela "Lorenzo A. Mendoza Quintero". Fue un mediodía especial, porque no actué bajo el personaje de Juana Francisca, sino vestida de "civil". Me presentó el curador de la exposición "El cuatro y su evolución histórica", Rafael Casanova; y luego agrupé las piezas para guitarrilla en bloques, y entre cada bloque fui explicando y relatando pormenores del instrumento. Lo más hermoso fue constatar cómo la gente se conmovió con esa música tan bella y en un lugar tan acogedor y cálido.

lunes, 2 de junio de 2008

En la Quinta de Anauco





Una de mis mayores ilusiones con este instrumento era llegar a la Quinta de Anauco, como efectivamente ocurrió, el pasado sábado 31 de mayo. El ambiente es tan maravilloso, que estoy segura de que el público se transportó a las épocas pasadas, porque, efectivamente, a mí me pasó.
En la secuencia fotográfica se muestran algunos aspectos del concierto, y en la última imagen estamos Nicolás Volpe, notable luthier, mi maestro Bartolomé Díaz y su servidora.
La invitación ahora es para el día sábado 21 de junio, a las 5:30 p.m. en el Ateneo de El Hatillo.


viernes, 16 de mayo de 2008

Jordi Savall: "La música aporta la paz"

Entrevista a Jordi Savall
Por Luis Miguel Pascual


París, 16 may (EFE).- El músico catalán Jordi Savall, embajador de la Unión Europea para el diálogo intercultural, dirigirá en agosto próximo seis conciertos en la abadía medieval francesa de Fontfroide en la que se asociarán músicos de diferente origen para demostrar que "la música aporta la paz".
"La música y el amor son los últimos reductos que nos quedan para aportar la paz. La música nos puede unir", asegura el músico en una entrevista con la Agencia Efe.
Con este propósito, Savall ha diseñado un repertorio particular que será desgranado en una serie de seis conciertos entre el 1 y el 5 de agosto próximos en la abadía medieval de Fontfroide, cerca de Narbona, en el sureste de Francia.
Los músicos que habitualmente acompañan a Savall compartirán escenario con intérpretes de Israel, Turquía, Grecia y el mundo árabe en una "fiesta de la amistad" que persigue "tender puentes entre lo antiguo y lo nuevo, entre occidente y oriente".
"Durante siete siglos el lenguaje musical estuvo basado en los mismos esquemas (...) La música tiene una raíz común", afirma el músico, que ha dedicado buena parte de su vida a rescatar melodías e instrumentos antiguos.
El "divorcio" surgió con la irrupción en Occidente de la polifonía, una revolución instrumental que llevó a Europa creerse superior y a menospreciar las músicas de otras tradiciones.
Esa posición "colonial y prepotente" está en el origen de buena parte de los conflictos actuales, comenta Savall, empeñado en hacer dialogar músicas para mostrar que hay formas diferentes de concebir el mundo.
"La calidad de una música no se mide por el número de participantes en un concierto o por la complejidad de la partitura sino por la capacidad de emocionarnos", señala.
El intérprete que rescató del olvido la viola de gamba sostiene que "el principal problema del mundo actual es la amnesia" y que "si no se puede recordar no se puede construir".
Y para recordar nada mejor que la música, "el arte de la memoria por excelencia", el lenguaje que "se aprende de niño en forma de canción de cuna" y que sirve "para dialogar con Dios y con los seres perdidos".
Además de recordar, la música "obliga a compartir en armonía", afirma Savall, mientras tararea una melodía que, asegura, existe en las tradiciones ibérica, árabe, griega, turca y hebrea y que pondrá el broche de oro a la serie de conciertos de Fontfroide.
"Cada uno la cantará en su lengua y, al final, todos juntos. Esto es lo que hay que buscar, no imponerse, sino armonizar, compartir sin que nadie deje de ser lo que es", afirma.
A esa raíz común, la música añade la "capacidad de emocionar", lo que le convierte en un vehículo que "llega al corazón" de las personas y, por tanto, en un buen instrumento de diálogo entre culturas.
"Los antiguos conocían el poder de la música y la usaban como una medicina. En la actualidad hemos olvidado ese poder", asegura.
Savall cree que "el mundo es injusto", pero se considera un "optimista con reservas" y conserva la esperanza de poder cambiarlo a través de la música, como lo ha hecho en Venezuela el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de José Antonio Abreu, que ha permitido "evitar que muchos niños caigan en la droga".
Pero también dando testimonio a través de sus conciertos que tocan la fibra más sensible de los espectadores.
En sus innumerables viajes Savall encuentra siempre "gente con sed de belleza, de compartir" y se aferra a esa necesidad para tratar de aportar soluciones.
"La belleza es salvar al mundo y esa es la única vía que nos queda por explorar", dice.

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Cuándo comencé con la guitarra?

Sucumbimos a la fiebre "Facebook", y por supuesto, a hurgar en nuestros recuerdos, memorias, archivos, fotografías, todo para reencontrarnos en esta vorágine loca... Conseguí esta foto, de cuando yo tenía apenas 10 años, en la navidad de 1972. Estudiaba cuarto grado de primaria en el Colegio San José de Tarbes (El Paraíso, Caracas). La coloco en esta página, porque me dio por recordar que justamente en el año escolar 1972-73, en algún momento, decidí que quería ser guitarrista. Y fueron justamente las monjas del colegio quienes me iniciaron en la ejecución del instrumento: la cuestión era acompañar los cantos en las misas, pero en esos ya lejanos tiempos mis deditos comenzaron a formar sus callitos. Me da mucha pena no tener ni siquiera una foto con mi guitarra roja Paramount, la primerita que tuve y que me compró mi papá en el Centro de Caracas. Tenía cuerdas de metal y unos puntos blancos grandotes en el mástil. A los pocos meses le cambié a cuerdas de nylon, y era imposible afinarla, ¡porque no sabía ni tenía idea de cómo se hacía! Fueron años bellísimos...

viernes, 9 de mayo de 2008

Juana Francisca y El Quijote de Baruta

Esta fotografía la hizo la escritora Marissa Arroyal, y amablemente me la envió con un lindo comentario sobre la presentación que realicé el pasado miércoles 23 de abril en la sala José Ignacio Cabrujas de la Fundación Cultural Chacao, en el marco del VIII Encuentro Internacional de Escritoras.
Sirva lo anterior para anunciar que el próximo sábado 31 de mayo, a las 3:00 p.m., entrada libre, estaré en la Quinta de Anauco, avenida Panteón de San Bernardino, frente al Hospital de Clínicas Caracas. Allí estrenaré, siguiendo de la mano de Juana Francisca la trovadoresa, el performance "El Quijote de Baruta". Juana Francisca, la señora de principios del siglo XVII, les estará contando sobre esta historia ¿verdad o mito?, al compás de la música renacentista original para guitarrilla. No se lo pierdan.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Con el maestro Orlando Poleo



Estas fotos, hechas por mi compañero de trabajo Cheo Pacheo, fotógrafo de El Universal, son todo un lujo para mí. Es nada más y nada menos que uno de los mejores percusionistas que tiene Venezuela: Orlando Poleo; quien vive desde principios de los años 90 en Francia. Allá desarrolla su carrera musical, y está en el país para presentar su cuarto disco, "Cúrate", grabado con el sello Cacao Música. Poleo estará el jueves 8, viernes 9 y sábado 10 de mayo, desde las 10:00 p.m. en el Juan Sebastián Bar de El Rosal (Caracas). Los que deambulen por esta ciudad, ex de los techos rojos, pueden acercarse y ver con sus propios ojos, cómo es que este titán de la música hace poesía con sus manos...

miércoles, 30 de abril de 2008

Embeleso por Sanz


Gaspar Sanz me tiene embelesada. Por los momentos, he aquí su "laberinto" de posiciones o acordes básicos para la guitarra barroca, y más arriba un CD de Hopkinson (Hoppy) Smith, donde registra su interpretación con la guitarra barroca.
La música de Sanz es como estar ebria pero consciente, y el caso con este autor es que una vez que se conoce la afinación de la guitarra barroca, y se escucha en el instrumento original, su música no vuelve a ser la misma. Curiosamente, esto no pasa (o pasa menos) con los otros instrumentos "de época", como con la vihuela, la guitarrilla o el laúd; con los cuales las transcripciones se ajustan un poco mejor; o suelen satisfacer mejor el espíritu "original".
La guitarra barroca es veleidosa, es dionisíaca, adictiva -dice mi maestro Bartolomé Díaz-, alocada, despeinada, posesiva, poseída, maravillosa, graciosa, erótica... es muy femenina y delirante, me despierta pasiones oscuras, me incita a hacer travesuras, rasgo sus cuerdas y me provoca comer uvas y aceitunas y abrir la nevera como en "Nueve semanas y media"; suenan sus cuerdas y se escuchan carcajadas...
Bueno, todo eso es imposible de traducir en una guitarra moderna. La verdad es que ya Sanz no es lo mismo en una guitarra moderna, aunque sea con Narciso Yépez y su guitarra de diez cuerdas. Las campanelas y los intervalos sonando hasta el infinito son imposibles de reproducir en la moderna. Ahí es donde está la clave del asunto. Las dichosas campanelas. Cuando se tratan de hacer en la moderna, no se entiende muy bien, porque por más que sea, el encordado de la guitarra actual tiene un orden cartesiano, de agudo a grave y viceversa. La barroca no. Ella va de agudo a grave a agudo, y la quinta cuerda al aire es equísona a la tercera pisada en el segundo traste, exactamente. Luego, se puede hacer sonar un intervalo de segunda, con la quinta al aire y la tercera al aire, y dejar suspendido en el espacio esa loca campanela. Y así por el estilo. Escúchese con cuidado, con sumo cuidado, cualquiera de las piezas de Sanz, en su guitarra original, y morderá la almohada de placer!!!!

miércoles, 23 de abril de 2008

Recientes presentaciones





Daré cuenta a continuación de los recientes conciertos realizados con el espectáculo "Juana Francisca, la Trovadoresa".

El pasado 7 de marzo estuve en la Universidad Católica Santa Rosa, en ocasión del Día Internacional de la Mujer; como ya lo reseñé en un anterior "post".

Luego, el jueves 27 de marzo estuve en el Conjunto de Auditorios de la Universidad Simón Bolívar. Fue un concierto muy grato, y allí tuve que hacer una pequeña variación del performance, porque cuando entré al escenario, me olvidé la guitarrilla allí. Entonces, resolví entrar cantando en seco y comentando, mientras bajaba las escaleras hasta el escenario. Me gustó mucho tocar en ese lugar, sobre todo por la cantidad de estudiantes que fueron. Además, tuve entre el público a la compositora Adina Izarra, al editor y poeta Edgar Vidaurre, junto a su hijo estudiante de guitarra; igualmente, Jakelin Liz, excelente cantante e intérprete, quien me obsequió un hermosísimo disco de música latinoamericana que hizo junto a su hija; un lujo que ya reseñaremos aquí en el blog. Me agradó muchísimo haber estado en Sartenejas, entre otras razones porque está en el Municipio Baruta, del cual mi hija Ana Margarita es nativa. Ese lugar trajo a mi memoria una historia que estoy cocinando en mi mente para hacer un segundo espectáculo con Juana Francisca y otro repertorio para la guitarrilla... pero ya os hablaré de ello cuando lo tenga listo. Aún está en cocción.

Después toqué el jueves siguiente, 3 de abril, en el Auditorio del Liceo Andrés Bello, ubicado en la avenida México, cerca del Parque Carabobo (Caracas). La ocasión fue propicia para dar la bienvenida a los estudiantes del Colegio Universitario Francisco de Miranda. Me encantó el auditorio, sobre todo porque recordé unas anécdotas que mi mamá -ex estudiante de ese liceo-me contó: resulta que mi madre, por allá en los años 50 fue alumna del profesor Fredy Reyna, nada más y nada menos que el maestro que investigó con el cuatro acompañante hasta llevarlo a los "extremos" del cuatro solista, algo que para su época fue realmente novedoso. Claro, no podríamos asegurar a pies juntillas si tal cosa se había hecho antes o no, ya se investigará; no obstante, a Reyna hay que darle el crédito de proponer una nueva mirada al cuatro venezolano. Lo que hizo fue afinar el cuatro criollo a la manera renacentista, como la guitarrilla. También he comentado esto en un "post" anterior. A lo que quiero referirme es que mientras toqué en ese venerable auditorio, no pude evitar pensó en las veces que el maestro Reyna debió presentarse allí. No sé si así fue o no, lo cierto es que el maestro Reyna me inspiró esa noche, y para mi fue una experiencia inolvidable, haber estado frente a esos muchachos, muchos de los cuales jamás habían visto un instrumento como la guitarrilla, disfrutando de esta música extraordinaria; también (y tan bien) tocada por Reyna. La primera imagen de esta entrada es una ilustración alusiva, la invitación al concierto.

Luego vino mi participación en el III Festival Internacional de Guitarra de Choroní. Otra experiencia extraordinaria. Inicialmente, mi participación iba a ser en la noche del sábado 5 de abril; pero luego se cambió para la mañana del domingo 6. Lo primero es que fue mi primera vez a esa población costera del estado Aragua. Luego de una carretera estrecha, llena de curvas y unos cuantos baches, y tres horas de recorrido, llegamos a Choroní: describir el pueblo no tiene palabras. No sé cómo hacerlo, porque "hermoso", "hermosísimo", "mágico", "maravilloso" son palabras que no le dan a los talones -si los tuviera- a la población. Esa combinación de bosque tropical, con río que baja de la montaña y bautiza delicadamente el aroma, la vista, el tacto, el alma y desemboca en un mar ancho, brioso, azulísimo; de gente tan amable que no se puede creer, de paz y sosiego... no sigo, quedo corta, cortísima. No hay otra opción sino ir y experimentar.

Ese sábado llegamos a mediodía, e inmediatamente fuimos a la playa. El plural se refiere a todos los participantes y organizadores del festival: Luis Quintero, su esposa Flor Oquendo, los guitarristas Ciro Carbone, Roberto Fabbri y su novia, Tom Kerstens, Pablo de la Cruz, Bruno Pedros, Marina Parilli, y quien suscribe, que me convertí en tiburona, ballena, sardina...

En la noche vino el concierto estelar con los cuatro guitarristas. Si siguen la secuencia de arriba hacia abajo, verán que luego del programa de Choroní hay una secuencia fotográfica: primero Luis Quintero presentó a los solistas, luego vino Ciro Carbone, siguió Roberto Fabbri, Pablo de la Cruz y, por último, Tom Kerstens. Cuatro estilos diferentes, extraordinarios, impecables. Sin duda a la altura. De ese concierto, que se realizó en el Hotel Hacienda El Portete, nos trasladamos hasta el hostal Piapoco, que fue donde pernoctamos. Allí, luego de disfrutar de una cena maravillosa, el guitarrista flamenco Bruno Pedros se unió al nieto del maestro Fredy Reyna quien toca el cajón, y juntos se lanzaron con un velada inolvidable, donde también participó una chica maravillosa bailando flamenco. (En este momento omito los nombres, porque no los tengo a mano, pero en cuanto los precise corrijo el blog).
Al día siguiente me tocó abrir el concierto, en el mismo Piapoco. Luego me siguió la maestra Parilli, y por último el ensamble de Luis Quintero.
De ese día, salto para el concierto más reciente, ocurrido ayer en la noche. En el marco del VIII Encuentro Internacional de Escritoras, la presidenta del evento, la poeta venezolana Astrid Lander, me invitó a tocar, y el concierto se realizó en la Sala Cabrujas de la Fundación Cultural Chacao. La sala posee un extraordinaria acústica, y mi público, integrado en su totalidad por escritores y poetas, me comentaron sobre lo fino del espectáculo. Me gustó mucho tocar para ellos, y al final me premiaron con una bella rosa y panecillos elaborados con la receta de Emily Dickinson.
Ahora me queda precisar mi actuación en la Quinta de Anauco, y el concierto del 5 de junio en la Casa de la Historia. Salud!!!

miércoles, 16 de abril de 2008

El celoso estremeño


Vengo de clases con Bartolomé Díaz, donde estoy profundizando con la guitarra barroca. El maestro me puso una tarea: leer "El celoso estremeño": en esa "Novela Ejemplar" de Miguel de Cervantes y Saavedra hay un episodio sobre una lección de guitarra. Quiero compartir con todos ustedes su lectura, porque parte de ese espíritu dionisíaco, profundo y profundamente barroco, visceral es el que imbuye a nuestra guitarra barroca. Pronto os comentaré sobre lo que se está preparando al respecto. Mientras tanto, disfrutad de la lectura!!!
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Novela del Celoso estremeño (extracto)
Por Miguel de Cervantes y Saavedra
(En la primera parte de la novela se narra cómo el anciano Carrizales, casado con la bella Leonora, siendo celoso la encerró en una casa con todas las comodidades. Loaysa, un " virote (mozo soltero, que a los recién casados llaman mantones)" quería saber qué ocultaba Carrizales y por qué. Así que se ganó la confianza del negro Luis, prometiéndole que le enseñaría a tocar la guitarra)

(...) ­Yo ­respondió Loaysa­ soy un pobre estropeado de una pierna, que gano mi vida pidiendo por Dios a la buena gente; y, juntamente con esto, enseño a tañer a algunos morenos y a otra gente pobre; y ya tengo tres negros, esclavos de tres veinticuatros, a quien he enseñado de modo que pueden cantar y tañer en cualquier baile y en cualquier taberna, y me lo han pagado muy rebién.
­Harto mejor os lo pagara yo ­dijo Luis­ a tener lugar de tomar lición; pero no es posible, a causa que mi amo, en saliendo por la mañana, cierra la puerta de la calle, y cuando vuelve hace lo mismo, dejándome emparedado entre dos puertas.
­¡Por Dios!, Luis ­replicó Loaysa, que ya sabía el nombre del negro­, que si vos diésedes traza a que yo entrase algunas noches a daros lición, en menos de quince días os sacaría tan diestro en la guitarra, que pudiésedes tañer sin vergüenza alguna en cualquiera esquina; porque os hago saber que tengo grandísima gracia en el enseñar, y más, que he oído decir que vos tenéis muy buena habilidad; y, a lo que siento y puedo juzgar por el órgano de la voz, que es atiplada, debéis de cantar muy bien.
­No canto mal ­respondió el negro­; pero, ¿qué aprovecha?, pues no sé tonada alguna, si no es la de La Estrella de Venus y la de Por un verde prado, y aquélla que ahora se usa que dice:
A los hierros de una reja
la turbada mano asida...
­Todas ésas son aire ­dijo Loaysa­ para las que yo os podría enseñar, porque sé todas las del moro Abindarráez, con las de su dama Jarifa, y todas las que se cantan de la historia del gran sofí Tomunibeyo, con las de la zarabanda a lo divino, que son tales, que hacen pasmar a los mismos portugueses; y esto enseño con tales modos y con tanta facilidad que, aunque no os deis priesa a aprender, apenas habréis comido tres o cuatro moyos de sal, cuando ya os veáis músico corriente y moliente en todo género de guitarra.
A esto suspiró el negro y dijo:
­¿Qué aprovecha todo eso, si no sé cómo meteros en casa?
­Buen remedio ­dijo Loaysa­: procurad vos tomar las llaves a vuestro amo, y yo os daré un pedazo de cera, donde las imprimiréis de manera que queden señaladas las guardas en la cera; que, por la afición que os he tomado, yo haré que un cerrajero amigo mío haga las llaves, y así podré entrar dentro de noche y enseñaros mejor que al Preste Juan de las Indias, porque veo ser gran lástima que se pierda una tal voz como la vuestra, faltándole el arrimo de la guitarra; que quiero que sepáis, hermano Luis, que la mejor voz del mundo pierde de sus quilates cuando no se acompaña con el instrumento, ora sea de guitarra o clavicímbano, de órganos o de arpa; pero el que más a vuestra voz le conviene es el instrumento de la guitarra, por ser el más mañero y menos costoso de los instrumentos.
­Bien me parece eso ­replicó el negro­; pero no puede ser, pues jamás entran las llaves en mi poder, ni mi amo las suelta de la mano de día, y de noche duermen debajo de su almohada.
­Pues haced otra cosa, Luis ­dijo Loaysa­, si es que tenéis gana de ser músico consumado; que si no la tenéis, no hay para qué cansarme en aconsejaros.
­¡Y cómo si tengo gana! ­replicó Luis­. Y tanta, que ninguna cosa dejaré de hacer, como sea posible salir con ella, a trueco de salir con ser músico.
­Pues ansí es ­dijo el virote­, yo os daré por entre estas puertas, haciendo vos lugar quitando alguna tierra del quicio; digo que os daré unas tenazas y un martillo, con que podáis de noche quitar los clavos de la cerradura de loba con mucha facilidad, y con la misma volveremos a poner la chapa, de modo que no se eche de ver que ha sido desclavada; y, estando yo dentro, encerrado con vos en vuestro pajar, o adonde dormís, me daré tal priesa a lo que tengo de hacer, que vos veáis aun más de lo que os he dicho, con aprovechamiento de mi persona y aumento de vuestra suficiencia. Y de lo que hubiéremos de comer no tengáis cuidado, que yo llevaré matalotaje para entrambos y para más de ocho días; que discípulos tengo yo y amigos que no me dejarán mal pasar.
­De la comida ­replicó el negro­ no habrá de qué temer, que, con la ración que me da mi amo y con los relieves que me dan las esclavas, sobrará comida para otros dos. Venga ese martillo y tenazas que decís, que yo haré por junto a este quicio lugar por donde quepa, y le volveré a cubrir y tapar con barro; que, puesto que dé algunos golpes en quitar la chapa, mi amo duerme tan lejos desta puerta, que será milagro, o gran desgracia nuestra, si los oye.
­Pues, a la mano de Dios ­dijo Loaysa­: que de aquí a dos días tendréis, Luis, todo lo necesario para poner en ejecución nuestro virtuoso propósito; y advertid en no comer cosas flemosas, porque no hacen ningún provecho, sino mucho daño a la voz.
­Ninguna cosa me enronquece tanto ­respondió el negro­ como el vino, pero no me lo quitaré yo por todas cuantas voces tiene el suelo.
­No digo tal ­dijo Loaysa­, ni Dios tal permita. Bebed, hijo Luis, bebed, y buen provecho os haga, que el vino que se bebe con medida jamás fue causa de daño alguno.
­Con medida lo bebo ­replicó el negro­: aquí tengo un jarro que cabe una azumbre justa y cabal; éste me llenan las esclavas, sin que mi amo lo sepa, y el despensero, a solapo, me trae una botilla, que también cabe justas dos azumbres, con que se suplen las faltas del jarro.
­Digo ­dijo Loaysa­ que tal sea mi vida como eso me parece, porque la seca garganta ni gruñe ni canta.
­Andad con Dios ­dijo el negro­; pero mirad que no dejéis de venir a cantar aquí las noches que tardáredes en traer lo que habéis de hacer para entrar acá dentro, que ya me comen los dedos por verlos puestos en la guitarra.
­Y ¡cómo si vendré! ­replicó Loaysa­. Y aun con tonadicas nuevas.
­Eso pido ­dijo Luis­; y ahora no me dejéis de cantar algo, porque me vaya a acostar con gusto; y, en lo de la paga, entienda el señor pobre que le he de pagar mejor que un rico.
­No reparo en eso ­dijo Loaysa­; que, según yo os enseñaré, así me pagaréis, y por ahora escuchad esta tonadilla, que cuando esté dentro veréis milagros.
­Sea en buen hora ­respondió el negro.
Y, acabado este largo coloquio, cantó Loaysa un romancito agudo, con que dejó al negro tan contento y satisfecho, que ya no veía la hora de abrir la puerta.
Apenas se quitó Loaysa de la puerta, cuando, con más ligereza que el traer de sus muletas prometía, se fue a dar cuenta a sus consejeros de su buen comienzo, adivino del buen fin que por él esperaba. Hallólos y contó lo que con el negro dejaba concertado, y otro día hallaron los instrumentos, tales que rompían cualquier clavo como si fuera de palo.
No se descuidó el virote de volver a dar música al negro, ni menos tuvo descuido el negro en hacer el agujero por donde cupiese lo que su maestro le diese, cubriéndolo de manera que, a no ser mirado con malicia y sospechosamente, no se podía caer en el agujero.
La segunda noche le dio los instrumentos Loaysa, y Luis probó sus fuerzas; y, casi sin poner alguna, se halló rompidos los clavos y con la chapa de la cerradura en las manos: abrió la puerta y recogió dentro a su Orfeo y maestro; y, cuando le vio con sus dos muletas, y tan andrajoso y tan fajada su pierna, quedó admirado. No llevaba Loaysa el parche en el ojo, por no ser necesario, y, así como entró, abrazó a su buen discípulo y le besó en el rostro, y luego le puso una gran bota de vino en las manos, y una caja de conserva y otras cosas dulces, de que llevaba unas alforjas bien proveídas. Y, dejando las muletas, como si no tuviera mal alguno, comenzó a hacer cabriolas, de lo cual se admiró más el negro, a quien Loaysa dijo:
­Sabed, hermano Luis, que mi cojera y estropeamiento no nace de enfermedad, sino de industria, con la cual gano de comer pidiendo por amor de Dios, y ayudándome della y de mi música paso la mejor vida del mundo, en el cual todos aquellos que no fueren industriosos y tracistas morirán de hambre; y esto lo veréis en el discurso de nuestra amistad.
­Ello dirá ­respondió el negro­; pero demos orden de volver esta chapa a su lugar, de modo que no se eche de ver su mudanza.
­En buen hora ­dijo Loaysa.
Y, sacando clavos de sus alforjas, asentaron la cerradura de suerte que estaba tan bien como de antes, de lo cual quedó contentísimo el negro; y, subiéndose Loaysa al aposento que en el pajar tenía el negro, se acomodó lo mejor que pudo.
Encendió luego Luis un torzal de cera y, sin más aguardar, sacó su guitarra Loaysa; y, tocándola baja y suavemente, suspendió al pobre negro de manera que estaba fuera de sí escuchándole. Habiendo tocado un poco, sacó de nuevo colación y diola a su discípulo; y, aunque con dulce, bebió con tan buen talante de la bota, que le dejó más fuera de sentido que la música. Pasado esto, ordenó que luego tomase lición Luis, y, como el pobre negro tenía cuatro dedos de vino sobre los sesos, no acertaba traste; y, con todo eso, le hizo creer Loaysa que ya sabía por lo menos dos tonadas; y era lo bueno que el negro se lo creía, y en toda la noche no hizo otra cosa que tañer con la guitarra destemplada y sin las cuerdas necesarias.
Durmieron lo poco que de la noche les quedaba, y, a obra de las seis de la mañana, bajó Carrizales y abrió la puerta de en medio, y también la de la calle, y estuvo esperando al despensero, el cual vino de allí a un poco, y, dando por el torno la comida se volvió a ir, y llamó al negro, que bajase a tomar cebada para la mula y su ración; y, en tomándola, se fue el viejo Carrizales, dejando cerradas ambas puertas, sin echar de ver lo que en la de la calle se había hecho, de que no poco se alegraron maestro y discípulo.
Apenas salió el amo de casa, cuando el negro arrebató la guitarra y comenzó a tocar de tal manera que todas las criadas le oyeron, y por el torno le preguntaron:
­¿Qué es esto, Luis? ¿De cuándo acá tienes tú guitarra, o quién te la ha dado?
­¿Quién me la ha dado? ­respondió Luis­. El mejor músico que hay en el mundo, y el que me ha de enseñar en menos de seis días más de seis mil sones.
­Y ¿dónde está ese músico? ­preguntó la dueña.
­No está muy lejos de aquí ­respondió el negro­; y si no fuera por vergüenza y por el temor que tengo a mi señor, quizá os le enseñara luego, y a fe que os holgásedes de verle.
­Y ¿adónde puede él estar que nosotras le podamos ver ­replicó la dueña­, si en esta casa jamás entró otro hombre que nuestro dueño?
­Ahora bien ­dijo el negro­, no os quiero decir nada hasta que veáis lo que yo sé y él me ha enseñado en el breve tiempo que he dicho.
­Por cierto ­dijo la dueña­ que, si no es algún demonio el que te ha de enseñar, que yo no sé quién te pueda sacar músico con tanta brevedad.
­Andad ­dijo el negro­, que lo oiréis y lo veréis algún día.
­No puede ser eso ­dijo otra doncella­, porque no tenemos ventanas a la calle para poder ver ni oír a nadie.
­Bien está ­dijo el negro­; que para todo hay remedio si no es para escusar la muerte; y más si vosotras sabéis o queréis callar.
­¡Y cómo que callaremos, hermano Luis! ­dijo una de las esclavas­. Callaremos más que si fuésemos mudas; porque te prometo, amigo, que me muero por oír una buena voz, que después que aquí nos emparedaron, ni aun el canto de los pájaros habemos oído.
Todas estas pláticas estaba escuchando Loaysa con grandísimo contento, pareciéndole que todas se encaminaban a la consecución de su gusto, y que la buena suerte había tomado la mano en guiarlas a la medida de su voluntad. (...)
SI QUERÉIS LEER COMPLETA LA NOVELA, PINCHAD EL TÍTULO

miércoles, 2 de abril de 2008

Día de la Mujer en la UCSAR


Es el anfiteatro de la Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR), y allí se reunió una buena cantidad de estudiantes el pasado viernes 7 de marzo de este año, en ocasión del Día Internacional de la Mujer... así que el Decano de Desarrollo Pastoral, Social y Estudiantil, profesor Henry Rodríguez tomó una muy buena cantidad de imágenes, y escogí esta, porque recoge un poco el espíritu de la ocasión: ambiente estudiantil, mis alumnos de Comunicación Social, uno de ellos cámara en mano haciendo tomas, en fin, todo propicio para que Juana Francisca diera rienda suelta a su arte.
Ese concierto fue tipo didáctico, es decir, hice una reducción del espectáculo, y entre parte y parte fui explicando pormenores relacionados con la guitarrilla. Por eso estoy de pie, sin mayores aditamentos escénicos, solo con mi traje del siglo XVI.
Mi impresión es que los chicos disfrutaron el momento. Y los profesores también. De esa presentación me surgió otra: mañana jueves a las 7:00 p.m. estaré en el auditorio del Liceo Andrés Bello, en ocasión de la bienvenida a los estudiantes en su nuevo semestre, del Colegio Universitario Francisco de Miranda. Ya les relataré más...

domingo, 23 de marzo de 2008

Con la barroca

Finalmente con la guitarra barroca, según el trabajo fotográfico de Oswer Díaz Mireles. Ya estamos metiéndole el pecho al repertorio del Gentilhombre Gaspar Sanz, y su hermosísima Instrucción sobre la Guitarra Española. La guitarra y yo nos vamos ajustando, ella a tomar su temple y acondicionamiento, el estiramiento de las maderas, su identidad tímbrica, y yo acostumbrándome a algo totalmente nuevo en lo que a interpretación se refiere. Lo que más me cuesta es cambiar de técnicas, de la renacentista a la barroca, pero, como todo, es cuestión de costumbre.Pronto armaré un repertorio completo y, seguramente, un espectáculo.

Mientras tanto: este jueves 27 de marzo, a las 12:30 p.m., estaré en el Conjunto de Auditorios de la Universidad Simón Bolívar, ubicada en Sartenejas. Juana Francisca la Trovadoresa tañerá su guitarrilla y el repertorio español y francés del siglo XVI, que sin duda se escuchaba en la Tierra de Gracia...

viernes, 14 de marzo de 2008

Temporada 2008

Es un hecho, ya comenzó la temporada 2008 de "Juana Francisca, la trovadoresa". Elementos nuevos (la guitarra colgada, gracias al botón que le agregó el luthier); un texto adicional tan hermoso como sorprendente, y más piezas, constituyen el "plus" para este año.
Comencé la temporada el pasado viernes 7 de marzo, en el anfiteatro de la Universidad Católica Santa Rosa, donde imparto clases de periodismo. Fue un concierto didáctico, donde no presenté el performance en su totalidad, sino algunas partes; y expliqué al público, compuesto en su mayoría por estudiantes, algunos aspectos de la guitarrilla, su circunstancias y ejemplos de su repertorio. Ese concierto se realizó en el marco del Homenaje al Día Internacional de la Mujer, que se celebra los días 8 de marzo.
Ahora bien, próximamente la trovadoresa coge camino, y el próximo jueves 27 de marzo, al mediodía estaré en el Conjunto de Auditorios de la Universidad Simón Bolívar (Sartenejas). Si hacen clic al título, podrán ver la nota de prensa que me han dedicado y que agradezco enormemente.
Luego el jueves 3 de abril, a las 7:00 p.m., estaré dando la bienvenida a los alumnos del Colegio Universitario Francisco de Miranda, en el auditorio del Liceo Andrés Bello. Aún no sé si el concierto es abierto a todo público.
Para el miércoles 23 de abril, a las 6:30 p.m., participaré en el Encuentro Internacional de Escritoras, en el Centro Cultural Chacao. Cuando estemos más cerca de la fecha precisaré el lugar. Creo que será más bien en la sede de la Fundación Cultural Chacao, sala Cabrujas, pero debo confirmar.
Espero que me asignen un sábado por la tarde en la Quinta de Anauco, San Bernardino.
Para mayo organizaré un concierto, aún no sé de salas, pero prometo que algo habrá, sobre todo por el Día de la Madre.
El 5 de junio, a las 12:30 p.m. me recibirá el auditorio de la Casa de Estudio de la Historia de Venezuela, ubicado en el bulevar Panteón, en el marco de la exposición sobre LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CUATRO.

miércoles, 12 de marzo de 2008

La barroca en mis manos

En la foto hay un montón de guitarras barrocas, COMO LA MÍA, que ya la estoy amansando entre los dedos. Suena fantástica, tiene un sonido brillante, pastoso, delicioso y delicado, y ya me estoy estudiando las obras del gentilhombre Gaspar Sanz, cuya tablatura es al revés de lo que estoy acostumbrada con la francesa y Le Roy de la guitarrilla.
Cuando tenga fotos de la copia de Jean Voboam 1690 realizada por Claudio Lazcano del Castillo, os la presentaré formalmente.
La imaginación comenzó a trabajar a millón para poner a futuro a una descendiente de Juana Francisca, la trovadoresa, en el siglo XVIII interpretando la música original para esta guitarra barroca en escena. Sobre ello, ya informaremos...

sábado, 1 de marzo de 2008

El cuatro venezolano, evolución histórica

Desde el pasado 21 de febrero, los espacios de la Casa de Estudio de la Historia de Venezuela "Lorenzo A. Mendoza Quintero" (Veroes a Jesuíta, bulevar Panteón, Caracas) ofrecen una notable muestra de cuatros y parentela, en más de treinta ejemplares. Si hacen clic en el título de esta nota, podrán ir a la que se publica hoy en el diario El Universal.
Se trata de una exposición con el cual se recorre históricamente la evolución del cuatro, tal como lo indica el título de la muestra. La curaduría y criterio de la exposición la realiza el médico y músico Rafael Casanova, a partir de instrumentos suyos y de colecciones privadas.
Hay varios aspectos interesantes inherentes a esta exposición: en primer lugar, el visitante lo primero que ve es lo más visible -obviamente-, los instrumentos que abarcan desde ejemplares antiquísimos, más de dos mil años antes de Cristo, hasta cuatros de muy avanzada y reciente factura. Por esa cronología pasa nuestra querida guitarrilla, acaso la madre directa de nuestro instrumento nacional, tal como lo hemos reseñado en esta web con anterioridad.
También se observan unos ejemplares antiguos del cuatro, en donde se percibe cómo fue modificando la forma de la guitarrilla (foto del catálogo, en la extrema izquierda), acentuando más la cintura de ésta. En la fotografía, es el instrumento a la extrema derecha, nombrado "Octavo", acaso por presentar ocho cuerdas, aunque en realidad son ocho órdenes. Según Casanova, este ejemplar es de autor desconocido, está fechado en El Tocuyo (estado Lara) y data aproximadamente de 1860.
Desde allí, hay muchos modelos, desde los larenses hasta los orientales. Y hay algo interesantísimo, y es que para Casanova no hay diferencia sustancial entre el cuatro larense y el oriental. Es el mismo instrumento. Sin embargo, en Lara hay otros ejemplares, que han permanecido hasta la actualidad, como el quinto, el quinto y medio, el seis, el mismo octavo, y ¡pare usted de contar! Lo más interesante es que Casanova registra más de setenta afinaciones del cuatro en Venezuela, o sea, hay que ver cómo nuestra guitarrilla parió hijos e hijos en esta Tierra de Gracia.
Otro aspecto interesante es que el visitante de la muestra puede escuchar cómo suenan los instrumentos, gracias a unos audífonos colocados cerca de las vidrieras; así como ver la literatura que se le ha dedicado tanto a los instrumentos antiguos como al cuatro, y que va desde los famosos cuadernillos de Oscar Delepiani, pasando por tratados y hasta la biografía del maestro Fredy Reyna, del guitarrista e investigador Alejandro Bruzual.

Una visión del cuatro

A continuación, parte de la entrevista hecha a Rafael Casanova, el pasado miércoles 27 de febrero en la Casa de la Historia.
-¿Qué diferencia tiene el cuatro oriental con el larense?
-Es el mismo instrumento, de repente se modifican un poco las maderas. Pero la forma de tocar es lo más interesante, los ritmos; pero el instrumento como tal es similar, a peser de haberse gestado en sitios tan diferentes.
-¿Cuántos instrumentos hay aquí?
-Más de treinta. Esta es una muestra representativa de los cuatros que hay actualmente en Venezuela. No obstante, se ha desarrollado mucho la luthería, hay muchos luthieres, contando con constructores excelentes en prácticamente todos los estados de Venezuela.
-¿Usted ejecuta todos estos instrumentos?
-Sí. Yo fui autodidacta desde los cuatro años de edad. Mi abuelito materno, Luis Alberto Duarte, fue quien me enseñó los primeros pasos en la música. A él le gustaba tocar el violín. Después crecí tocando el cuatro, y más o menos a los 17 años de edad, tomé el primer curso de cuatro solista con el maestro Fredy Reyna. Ya teniendo unos 22 años de edad, suplanté al maestro en los cursos que él daba en la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela. Ya para ese entonces estudiaba medicina, el maetro estuvo un tiempo en Europa. Allá conocí a la fallecida Modesta Bor, al profesor Eduardo Serrano. Me enseñó mucho enseñar el instrumento. Después he estado como cuatrista solista, en la Universidad tenía al grupo "Los de aquí". También toco otros instrumentos, como el arpa, la bandola, la guitarra, la guitarra renacentista, la guitarra barroca, etc; todos los instrumentos de cuerda pulsada, el charango, cavaquinho, banjo, cuatro puertorriqueño, tres cubano, timple canario, el ukelele hawaiano, la guitarra jarocha mexicana; y desde hace 18 años pertenezco a "Armonías de Venezuela" que ya tenemos cuatro producciones propias y dos producciones conjuntas con cantantes; en total seis producciones; y una séptima que es nuestro primer DVD, que grabamos con los integrantes de Hexacorde. Por supuesto, siempre estoy tratando de apoyar todas estas exposiciones, y siempre que me lo han pedido así lo he hecho. Cheo Hurtado, quien va a cerrar el ciclo de conciertos que tenemos en junio, quería que se continara esta exposición en el Museo Jesús Soto, porque va a mudar "La siembra del cuatro" a Ciudad Bolívar.
En relación a esos conciertos, van a ser todos lo jueves hasta el 19 de junio, con variados cuatristas de Venezuela, a las 12:30 p.m. con entrada gratuita. Los miércoles van a haber charlas y exposiciones a las 10:30 a.m., dirigidas a un público joven, porque alrededor hay muchos colegios, primarias y secundarias, y se aprovecha y se invita a esos muchachos, para que vean la charla, hagan sus preguntas y aprovechen y vean el museo. Esta es una de las funciones, la DOCENTE, habrá charlas de Enio Escauriza, Sir Augusto Ramírez, Henry Leal, Cheo Hurtado y mi persona.
-¿La construcción del cuatro no había variado en cuatrocientos y tantos años sino hasta el modelo Casanova propuesto por usted?
-Sí, exactamente. En 1970-71, el luthier Ramón Blanco venía de México, aunque él es de origen español, y ya venía con conocimientos de alta luthería, de maderas nobes y de técnicas refinadas. Cuando empieza a hacer los primeros cuatros, vemos la diferencia, entre los nuestros y estos. Los constructores se acercaron al taller de Ramón y mejoraron sustancialmente la luthería. Yo digo que la luthería venezolana de cuerdas pulsadas, sin el arpa, es antes y después de Ramón Blanco.
-¿De los hijos de la guitarrilla hay alguno que haya alcanzado los niveles de avanza tal como lo alcanzó el cuatro?
-Sí, con el charango hay conciertos fabulosos, es un instrumento concertista. Igual el ukelele, el banjo, el cavaquinho que se tocan con orquestas sinfónicas, y a nivel mundial.

viernes, 29 de febrero de 2008

Hablemos de guitarras

Hace pocas semanas atrás nos encontramos mi amigo Aquiles Báez y yo en la Casa de la Diversidad Cultural (Los Rosales). Le comentaba sobre el segundo disco que grabé, "Canciones de la Luna", el cual todavía no lo he sacado. En realidad preferí colocarlo en la gaveta, que madure, que algunos lo escuchen y me digan sus opiniones, y sobre eso trabajarlo mejor o directamente editarlo. Lo que pasa es que ahora no es como cuando edité "Poema barroco": las cosas son más difíciles para quienes producimos por cuenta propia, y arriesgar dinero no es tan fácil. Tampoco la plata sobra... En ese disco, la única pieza instrumental es "La Casa Azul", de Aquiles, y de verdad me gusta muchísimo. La toco con mucho cariño.
Me gustaría comentar que esa pieza la conocí de manos del propio Aquiles, por allá en 1987, a raíz de unas clases magistrales que recibimos con el maestro uruguayo (ya fallecido) Abel Carlevaro. Recuerdo que el propio Aquiles se presentó con sus propias obras, y ya nos parecían arriesgadas, insólitas. Nos suministró una fotocopia de su original, y personalmente me dediqué a estudiarla, digitarla y, claro, mi forma de interpretarla tiene más de lo clásico que de la forma como el propio Aquiles la interpreta.
Me gustaría invitarlos a que visiten de vez en cuando la página de Aquiles Báez, sin duda uno de los mejores músicos que tenemos en la actualidad. A la derecha de este comentario, podrán ver una serie de vínculos, y uno de ellos los llevará directamente a su sitio en internet.

domingo, 17 de febrero de 2008

Con la guitarra de nuevo!!!

Algo me tomó por sorpresa. Por razones de tiempo, tuve que dejar de dedicarme intensamente a la guitarra moderna (ahora tengo que hacer tales distinciones!!!). Como la barroca aún no está concluida y la guitarrilla también está donde el luthier para algunos ajustes; los dedos me picaban, estaban deseosos de agarrar cuerdas, y desempolvé la guitarra.
Esta también es hechura de Claudio Lazcano, data de 1998 y fue la primera modelo Milenium que construyó, siguiendo el diseño de Thomas Humphrey.
A pesar de haber estado unos ocho meses sin tocarla, suena espléndida, y los dedos recordaron el repertorio. Claro, ha sido lento, con un poco de torpeza, porque el mástil de esta guitarra es más ancho que el de la guitarrilla, y las cuerdas son más duras. Pero hay una memoria muscular que permite recordar tanto el repertorio, la secuencia de los dedos en determinadas obras, y hasta la dinámica, agógica y otras consideraciones estéticas.
Volver a tocar la guitarra me hace pensar en montar repertorio para ella, y ver hasta qué punto la mano se puede ajustar a los distintos mástiles. Al tener entre las manos guitarras para diferentes estilos, puedo dedicar a la moderna, y en especial a esta modelo Milenium, obras contemporáneas, siglo XX y XXI. Sin duda, haber estudiado y profundizado en el repertorio antiguo me hace pensar y separar distintivamente una cosa de la otra.
Esto implica otra reflexión, y es que a lo mejor un violinista, con su mismo instrumento, puede abordar varios siglos. Lo mismo el flautista, el clarinetista, el pianista. Es posible que así sea. Incluso, voy más allá, con la guitarra moderna modelo Antonio Torres Jurado -que es a la que llamamos guitarra clásica o simplemente guitarra- se puede viajar a través del tiempo y lograr distinciones tímbricas realmente dignas del repertorio que se toca. El caso es que una vez que los dedos tocan un instrumento antiguo, se activa una especie de veneno (soy consciente que uso esta palabra con frecuencia), el alma, el espíritu se conecta con una energía inédita, y se produce una especie de entonamiento o afinación que hace que la sensibilidad quiera hacer la música con el instrumento específico.
Ahondo más: con la moderna me puse a hacer "dedos" con el repertorio de Adrian Le Roy, el mismo que hace sonar Juana Francisca en los espectáculos, y no se oye mal. De hecho, toqué exactamente la tablatura, con las cuerdas 4, 3, 2 y 1 (Re, Sol, Si, Mi) de la guitarra; y la cosa no suena mal... Pero... hay algo que es inherente a la sonoridad de la guitarrilla, algo inasible, difícil de medir, tasar, cuantificar, calificar. ¿Capricho? ¿Excentricidad? Quién sabe. Algunos guitarristas se sienten cómodos con su la guitarra moderna para todo. Uno de ellos fue Narciso Yépez, quien incluso llegó a hacer arreglos de una cantiga de Alfonso X El Sabio para la guitarra. Y no suena nada mal, pero, personalmente, yo no lo haría. Tal vez haría una intabulación de las cantigas para la guitarrilla, el instrumento que considero más "cercano" -del siglo XVI al IX-.
Mientras tanto, voy a reencontrarme con la guitarra para hacer escalas y ejercicios, hacer dedos y manos.

lunes, 11 de febrero de 2008

La guitarra barroca


Como ya tengo un cierto envenenamiento en la sangre producto de la impaciencia por la llegada de mi guitarra barroca, quiero transmitir y envenenarlos con el siguiente texto que traduje, para que vayan viendo de qué se trata esta maravilla sonora. De nuevo, al hacer clic en el título podrán ver la fuente original de donde extraigo el texto en inglés.
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La guitarra barroca

El aspecto de la guitarra de cinco órdenes en el siglo XVIII español produjo un sentimiento de horror despreciable. La guitarra y su música eran el “punk rock” de su época. La nueva guitarra era despreciada a menudo y no gozaba del prestigio de la vihuela o el laúd. Peor, fue asociada a los villanos o a cualquier muchacho que pudiera rasguear una guitarra, a las baladas populares, tabernas, a la criminalidad, la sensualidad y, particularmente, el bailar, todo lo cual era visto por las autoridades de la Iglesia como el camino seguro a la perdición. ¡La ejecución pública de una zarabanda en una guitarra fue castigada con azotes y cárcel!
Finalmente recibió la atención de muchos grandes compositores del momento, como Gaspar Sanz (1640-1710), cuyos esfuerzos lograron sacar a la guitarra de las tabernas y de los establos, hasta llevarla a las cortes reales de Europa, en donde la música rivalizaría con la del laúd y de la vihuela.
Algunos compositores barrocos de la guitarra favorecieron un sistema de encordado sin los bajos (bordones), produciendo una afinación donde las cuerdas más bajas suenan más altas que la tercera. Esto facilita la ejecución más limpia de ornamentaciones y, particularmente, del efecto conocido como campanellas (o pequeñas campanas), donde las notas adyacentes suenan en diversas secuencias, creando el efecto de unas campanas de iglesia que tocan rápidamente. Es imposible producir este efecto sobre una guitarra clásica moderna. Otra ventaja es la claridad de ciertos pasos. Las notas sobre el cuarto y quinto órdenes pueden estar en el mismo rango de afinación que los de las secuencias más altas, pero con un distinto color, lo cual ayuda en la selección de las imitaciones, por ejemplo en Marionas. Si los órdenes más bajos fueran templados en octavas, la música sonaría desincronizada, con algunas notas de paso dobladas una octava más abajo, y otras no.
Es importante tocar la música de las ediciones facsimilares más bien que desde las tablaturas modernos o, peor, la notación musical moderna. Las publicaciones originales no son muy difíciles de aprender y ponen al ejecutante en contacto directo con las intenciones del compositor, especialmente el rasgueado y punteado. Las transcripciones tampoco consideran la nueva afinación y no indican en qué secuencias el compositor quisiera que el ejecutante pulse para alcanzar la abundancia en los colores de los tonos y la expresión característica de este instrumento. La música de Gaspar Sanz, por ejemplo, ofrece los campanellas y otros pasajes rápidos junto con toda la gama de glisandos, ligados y demás ornamentos en la mano izquierda. Su música es una exhibición del virtuosismo, una calidad del deslumbramiento que se pierde cuando está transcrita a la notación moderna, y se entierra bajo la sombra del sonido majestuoso de la guitarra clásica moderna. Construí esta guitarra barroca en diciembre de 2006.
(Autor: Larry D. Brown Lute, medieval and renaissance recorders, hurdy-gurdy)

sábado, 9 de febrero de 2008

Conciertos para 2008

Aprovecho la imagen que me tomaron en el Teatro Luis Peraza de Los Chaguaramos para anunciar lo que ya tengo para este año. En realidad no mucho, hasta el momento.

Para el jueves 27 de marzo, a las 12:30 p.m. (mediodía), estaré en la Universidad Simón Bolívar, en Sartenejas.
Aun estoy cuadrando otros lugares y fechas, y mientras eso ocurre, probablemente para marzo en adelante, la guitarrilla está donde el luthier donde recibe algunos ajustes y mantenimiento.
En lo que al espectáculo se refiere, le estoy puliendo algunas cosas desde el punto de vista interpretativo y musical, y estoy incorporando algunos elementos adicionales en lo que a la producción se refiere. Esperemos que sea de agrado de todos.
SEGUIREMOS INFORMANDO...






Los hijos de la guitarrilla (VI) el timple canario


El timple canario

A propósito de este hermoso instrumento, nos hemos topado con algunas consideraciones y detalles. Por supuesto, hay hipótesis, teorías, y lo que tratamos de ofrecer aquí en esta serie es un panorama general, sin las pretensiones de la exaustividad ni lo erudito: sabemos que faltan pruebas etnomusicológicas, organológicas, arqueológicas en algunos casos para poder afirmar tajantemente que estos instrumentos SON en efecto, los hijos de la guitarrilla. Ahora bien, ¿por qué no empeñamos? porque hay una mancomunidad de rasgueo, punteo, fraseo, acordes, afinación, y hasta en el resultado sonoro musical que se deriva. Esta es la base por la cual afirmamos que los instrumentos de esta serie se derivan de la guitarra renacentista. Veamos.
Endechas, isas, coplas hermosas que reciben del battente instrumento su soporte e inspiración. El timple es uno de los que más se parecen al instrumento madre, por la forma alargada de la caja de resonancia y la tapa posterior algo abombada. Este efecto de abombamiento lo tiene la guitarrilla como parte de la característica que le permite expandir mejor su sonido. Otra característica que comparte casi que exactamente que la madre guitarrilla es la afinación. La del instrumento renacentista es SOL-DO-MI-LA (de grave a agudo), mientras que el timple afina SOL-DO-MI-LA-(RE), el RE último es optativo si el timple tiene cuatro o cinco cuerdas. ¿Alguna duda adicional sobre el parentesco?
Para saber más de este hermoso instrumento, y de cómo -al igual que su hermano el Cuatro Venezolano- ha trascendido las fronteras estéticas de su propio país, pueden ver lo que hace el timplista Ramos: www.joseantonioramos.com.

martes, 29 de enero de 2008

Principia Musicae

Déjame poseerte con mis tímpanos. Abro mi entendimiento para conjurar tu esencia, fundirme en tus vibraciones. No me importan tus formas ni tus ritmos. No me importa si a veces tus ondas pasan de la suave sinusoide a los repentinos picos irregulares. No me importa si te haces ruido, igual eres sonido puro, emanación del Sonido Sagrado, eco del mantram pronunciado por Dios, en cuyo aliento se respiraba el placer de la vida, matizada en energías sutiles, coloreadas con la brillante Luz Mística.

Cuando tus cualidades van al extremo, cuando tus armonías se mezclan en marañas incomprensibles, difíciles de discernir, cuando el estrépito parece ser tu medida, escucho el Silencio en perspectiva. Escucho la ausencia destacada en un vacío olvidado por ti. Por eso recurro al escape de mi racionalidad lógica, sostén de mi cordura creída y confirmada.

Si escapo a este extremo, conjuro la magia y convierto al mundo en angulares cuadraturas de causas y efectos, matemáticamente predecibles. Pero, a veces esto también se torna insoportable.

Así, la balanza se inclina una vez más al lado contrario. Yo me alegro: nuevamente existe la posibilidad de pronunciar la Palabra Móvil, eco del Sonido Sagrado, Eterno Om, Emanación Acústica.

Con mis oídos comprendo cómo el mundo se inclina indistintamente hacia ambos lados de la balanza. Pero mucho mejor encuentro el fiel de este instrumento, ubicado en todo su centro como un tercer pilar: allí están contenidas las características de los sonidos de mis locuras y mis desvaríos, el Silencio Absoluto, el eco del Sonido Sagrado y toda la música posible, imaginada, creada, cantada y ejecutada por todos los hombres y mujeres de la faz de la Tierra. Allí también, en ese fiel, están contenidos todos los razonamientos, elaborados con todas las lógicas capaces de mantener la verdad, reafirmarse con el Absoluto y tener la certeza de la existencia de Dios.

Déjame penetrar por la vacuidad permitida por las ondulaciones, déjame encontrar tu silencio cubierto entre tanta fatuidad. Déjame reconciliarme con el eco de ese Sonido Sagrado, incapaz de volver a ser emitido pero mantenido en la memoria de tus vibraciones inacabadas. Esta es la razón y la intuición. Estas cosas sostienen el eterno principio de la música, su misterio, esencia y temporalidad de lo eterno. Una vez más, déjame ser tu diapasón para vibrar contigo y afinar mi espíritu con el tuyo en la Perfecta Armonía.


(Este texto se publicó en El Universal el miércoles 20 de enero de 1999, página 3-13. Lo publico porque, modestia aparte, me parece un texto hermoso. Un comentario que quiero hacer es que en la redacción del texto no utilcé el "QUE", tal como lo hacía -valgan las inmensas y oceánicas distancias- nuestro poeta cumanés José Antonio Ramos Sucre)

viernes, 25 de enero de 2008

Un Museo de Jerusalén bucea en la música secreta de la Antigüedad


Crónica de Alberto Masegosa (Agencia EFE)

Jerusalén, 25 ene (EFE).- El Museo de los Pueblos de la Biblia de Jerusalén bucea este año a través de una exposición sin precedentes en la música de la Antigüedad, que permanece como uno de los secretos mejor guardados de la Historia.
La exhibición reúne 137 artefactos, instrumentos e iconos sobre la música en culturas como la mesopotámica, egipcia, judía, fenicia, griega y romana, y también en universos sonoros que fueron engullidos por la noche de los tiempos.
Bajo el título de "El sonido de la música antigua", la muestra presenta en una primera colección varios objetos naturales, desde caracolas marinas a huesos de animales, que el hombre empleó para articular un lenguaje musical antes de la era escrita.
Asimismo incluye un largo rosario de piedras pulidas, localizado en el monte Carmel, en el norte de Israel, de hace once mil años y que las mujeres se ataban a la cintura para que sonara con el movimiento de la pelvis en danzas rituales.
Una flauta y unos címbalos excavados en Meggido, en la misma región y que datan de hace seis mil años, son los principales vestigios que la exposición incluye sobre el Neolítico.
Tampoco faltan copias de liras del pueblo judío durante el Antiguo Testamento -como las que se supone que utilizaba para seducir el Rey David, que de acuerdo con el mito era músico aparte de soberano-, y de arpas de la Grecia Clásica y la Roma Imperial.
El plato fuerte de la exhibición es, no obstante, un panel con una tablilla que demuestra la inclusión de notas musicales en la escritura cuneiforme, que se practicaba hace cuatro mil años en Sumeria, el actual Irak, y es la más antigua del planeta.
Se trata de un himno en cuyo texto el escriba marcó con su cuña las pausas y los intervalos en que el narrador debía guardar silencio para dejar paso a que los músicos tocaran instrumentos de cuerda según una escala de siete notas.
La tablilla es una de las tres de la misma época que los expertos consideran las primeras partituras, en la medida en que no vuelven a aparecer rastros de música codificada hasta el siglo XI, en la Europa de principios de la Alta Edad Media.
El panel se acompaña con un programa informático que permite al visitante interpretar la composición en un ordenador.
Según la comisaria del museo, Joan Goodnick, nadie puede estar seguro, sin embargo, de que la versión en tecnología digital sea fiel a la original, ya que se desconoce el tipo de instrumentos de cuerda con que se ejecutaba la pieza.
"Además, no sabemos si hay algo que se nos escapa, si la partitura está completa, si identificamos de manera correcta las notas", explicó Goodnick a Efe.
La interpretación informatizada reproduce un sonido limpio, claro, nítido, desnudo y concreto, semejante al de compositores de la vanguardia contemporánea como John Cage y Brian Eno, algo que no sorprende al musicólogo Moshé Piamenta.
Asesor de Goodnick en la organización de la exhibición -que abrió el pasado día 7 y cerrará el próximo 31 de diciembre-, Piamenta argumenta que "las técnicas han evolucionado, pero los sentimientos humanos son muy parecidos a los de hace milenios".
"El principal cambio se produjo cuando surgió la oportunidad de grabar la música, que de alguna manera la frivolizó. Hasta entonces la ejecución musical coincidía en el espacio y en el tiempo, lo que le otorgaba algo de sacramental", añade.
Piamenta opina que ese aspecto sagrado se refleja en que las músicas diferían en la Antigüedad según el escenario.
"Había música que sólo se interpretaba en el templo, música solo para la corte real, música solo para las fiestas. En la actualidad se puede escuchar cualquier tipo de música, en cualquier tipo de soporte, en cualquier tipo de marco, pero eso es todo", afirma.
En palabras de Goodnick, "los antiguos pensaban que la música ponía orden en el caos interno y externo, que daba sentido y hacía más comprensible la vida, y ahora eso es igual".

jueves, 24 de enero de 2008

30 años de la Camerata de Caracas




Treinta años de la Camerata de Caracas. Ayer fue la rueda de prensa, en la propia sede de la fundación que congrega a las agrupaciones que conforma la CC; donde Isabel Palacios, directora fundadora, comentó a la prensa sobre los logros, programación y demás... Si desean ir a la página web de la Fundación Camerata de Caracas, pueden hacer clic en el vínculo, ubicado a la derecha de esta nota, en la sección correspondiente.
Como la nota informativa la publiqué hoy en El Universal (hacer clic en el título), me dedicaré a recordar aspectos sobre mi paso por las enseñanzas de Isabel Palacios.
En primer lugar, no puedo negar que la persona que me inoculó el "veneno" adictivo por la música antigua fue ella. Entre finales de 1982, 1983 y hasta el montaje de la ópera "Don Giovanni" de Mozart en noviembre y diciembre de 1984; tuve el inmenso privilegio de recibir las enseñanzas que ella, y los profesores que la rodearon, se dedicaron a construir para mostrarnos ese sentir y esa estética. En ese entonces, trabajaba ella como directora del Museo del Teclado en Parque Central; y luego seguí en el Taller Permanente de la Ópera de Caracas hasta cuando las clases se mudaron a una casa alquilada en Los Rosales, cerca de la actual sede. No continué porque tuve que dedicarme a los estudios de la carrera y a un incipiente matrimonio que finalmente no terminó de cuajar. Pero esa es otra historia.
Fernando Silva-Morván nos hablaba de Historia de la Cultura, con tal facilidad y pedagogía, que esa forma de transmitir conocimientos se me pegó definitivamente. Todavía conservo como tesoros los libros que nos recomendó, entre ellos "El ascenso del hombre" de Bronowski y las "Metamorfosis" de Ovidio (no las de Kafka). Sin entrar a endiosar el libro de Bronowsky, la idea era la integración del conocimiento. Y ese era el empeño de Fernando, no había concepto, conversación, dato, acorde, situación que no fuera capaz de relacionar con otro. Yo, que venía de sabérmelas todas más una (como buena adolescente), tuve que rendirme a mi absoluta ignorancia, que aún me acompaña aunque con muy ligeros y fugaces barnices de cultura (y no es falsa modestia, es totalmente cierto). Porque, esa gente sí sabe.
Gustavo Tambascio, tan delgado como culto, cultísimo. Nunca he visto alguien como él. Sobre todo porque con Tambascio comprobé que en el mundo sí hay gente que habla del pasado lejano como si lo hubiera visto y vivido. Sí, exactamente como la leyenda del Conde Saint-Germain de los metafísicos. No olvidaré jamás el trabajo que emprendimos con la "Dafne" de Marco Da Gagliano en su cátedra de Historia de la Ópera, y su manera de indicarnos aspectos fundamentales de esa y otras óperas, como si él hubiera sido el transcriptor de Da Gagliano o de Monteverdi. Más aún, era capaz de hacernos bailar igual que las ninfas de los frescos barrocos, y corregir movimientos de la misma manera en la que lo hubiera hecho con los modelos de Rubens. Con él también trabajamos el libro de Ovidio, y yo empecé a creerme la ninfa del Guaire, pero en secreto.
Lucy Ferrero en la técnica vocal no logró extraer de mi ese arte inalcanzable y maravilloso que es el canto; no porque ella no fuera capaz, sino por mi escaso talento en ese arte. Sin embargo, conservo enseñanzas sobre ritmos y respiraciones que me permiten lograr un mínimo desempeño en las cosas que hago. Igual recordamos a los demás profesores de Técnica Vocal: William Alvarado, Francisco Salazar, Aida Navarro, Siew Tuan Loh, Gisella Hollander, Isabel Palacios... Igual con Madalit Lamazares, pianista repertorista, quien junto a José Vaisman eran los encargados de revivir las partes pianísticas de las arias antiguas de los siglos XVII y XVIII...
Si de idiomas hablamos, la propia Isabel se encargaba del francés, Rosa Savoini del italiano y Gisella Hollander de alemán. Sobre todo la pronunciación y el entendimiento de los textos era lo esencial.
No puedo dejar de mencionar a Mónica -no recuerdo su apellido- y a Eduardo Gil, responsables de inculcarnos todo lo concerniente a la expresión corporal y a la actuación. Gil nos llevó de la mano de Eugene Ionesco y "La cantante calva", y en esa obra representé a la criada.
Por detrás, en las clases, en las instrucciones, en los talleres preparatorios para "Dafne" y para "Don Giovanni", en las enseñanzas sobre cómo preparar coralistas, en cómo ser intérprete, persona, sensible; en cómo aprender a aprender (hasta instarnos a meternos de oyentes en las clases de López Pedraza en la Escuela de Letras de la UCV); en todo eso y más, la guía de Isabel Palacios.
Yo entré allí por osada: supe por la prensa de las audiciones, y me preparé "Playa Grande" y "Flor de loto", me llevé mi cuatro, y con el desparpajo y desfachatez que lamentablemente me caracteriza, canté acompañándome en medio de varios aspirantes que habían preparado arias mozartianas y arias antiguas.
Hacía tiempo que no urgaba en estos recuerdos. Lo cierto es que siento por todos estos profesores, los que nombre y los que no recuerdo; por mis ex-compañeros, muchos de ellos actuales luminarias de la música en varias vertientes; siento por ese Taller de Ópera -supongo que el germen de la actual Memoria de Apariencias- un inmenso respeto y amor, agradecimiento infinito.
¡Felicidades en estos 30 Años!
Programación para 2008
Tanto las fotos que ilustran esta nota como lo que sigue, se extrajeron del CD-ROM que acompañó la rueda de prensa. Tomad nota:

Enero 25 / 27
SELVA MORALE E SPIRITUALE / Monteverdi
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Febrero 17 al 20
FESTIVAL D’AMBRONAY / Francia
Camerata Renacentista de Caracas

Marzo 28 / 29 / 30
PASION SEGUN SAN MARCOS / Keiser
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Abril 19 / 20
MONUMENTA I : LA MUSICA COLONIAL VENEZOLANA
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Mayo - Junio 30 / 31 / 1º
TONO LLANO Y FAMILIAR
Música de la casa a la capilla en el barroco Latinoamericano
Camerata Renacentista de Caracas
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Junio 16 al 23
FESTIVAL AMERICA-ESPAÑA / Madrid
Camerata Renacentista de Caracas

Julio 18 / 19 / 20 / 25 26 / 27
ORFEO FAVOLA IN MUSICA/ Monteverdi
Memoria de Apariencias
Camerata Renacentista de Caracas
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Agosto 24 al 31
COREA- CHINA -JAPON
Camerata Barroca de Caracas

Septiembre 26 / 27 / 28
EL FUEGO Y LA ROSA
Música de caballeros y peregrinos en la Edad Media
Camerata Renacentista de Caracas
Voces de la Camerata Barroca de Caracas

Octubre 31
¡ME LLAMO MOZART!
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Noviembre 14 / 15 / 16
TIEMPO DE VIAJES
Música del renacimiento europeo
Camerata Renacentista de Caracas

Diciembre 6 / 7 / 13 / 14
MESIAS / Handel
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

sábado, 19 de enero de 2008

Festival "Resonanzen 2008"



Viena, 19 ene (EFE).- Don Quijote de la Mancha es la figura central del festival de música antigua de Viena "Resonanzen" (Resonancias) que comienza hoy bajo el lema de "Fantasía, visiones y locura" con la participación de músicos como Jordi Savall y el Grupo Mudéjar de Begoña Olavide.
La Konzerthaus de Viena ofrece, entre el 19 y el 27 de enero, diez conciertos que serán transmitidos, en parte en directo, por la Radio austríaca ORF y se venderán posteriormente en formato CD.
El festival se ha propuesto, según se desprende de su programa, investigar de forma musical el amplio espacio de la imaginación, entre la ocurrencia creativa y la pérdida de la realidad aniquiladora.
Savall y su Capella Reial de Catalunya, que obtuvieron el Premio de la Feria Mundial de la Música MIDEM al mejor disco de música antigua con su producción "Don Quijote de la Mancha. Romances y músicas", interpretan obras, entre otros, del andaluz Cristóbal de Morales, el vihuelista valenciano Luys Milán y el músico de Cámara de Carlos V Antonio de Cabezón, todo del siglo XVI.
Jordi Savall, favorito del público vienés desde hace años, ha recogido los romances, canciones y madrigales a los que se hace referencia en la novela de quien era a la vez "caballero de la triste figura" e "ingenioso hidalgo", para una panorámica literario-musical de la época.
El Grupo Mudéjar quiere evocar el ambiente musical de la Edad Media y el Renacimiento utilizando los instrumentos reconstruidos en base a la pintura y escultura de entonces, gracias a unas minuciosas pesquisas sobre las técnicas de interpretación perdidas.
"Mudéjar", en su concierto, invita bajo el título "Trovadores Hispanos" a un paseo por el siglo XIII, cuando músicos cristianos, judíos y árabes ensalzaban el amor puro, sin límites.
Otros músicos que contribuyen a las numerosas facetas del programa son Les Cornets Noirs, de Alemania, el conjunto Concerto Italiano bajo la dirección de Rinaldo Alessandrini así como Paolo Pandolfo con su viola da gamba, además celebran su debut en este festival los grupos Echo du Danube y The Sound of Fury.