domingo, 22 de diciembre de 2013

Abre museo dedicado a Antonio de Torres


"La guitarra es un pozo con viento en vez de agua". Así definió el poeta Gerardo Diego al instrumento, que ya tiene su propio espacio en Almería (sur de España) con el museo dedicado a Antonio de Torres, considerado el creador de la guitarra clásica contemporánea.

En este video se puede echar un vistazo al gran aporte de Torres Jurado a la guitarra moderna.Al darle clic al título se llega al video colgado por el diario El Universal (Caracas). También se puede ver copiando este enlace: http://bcove.me/4kay65nf

 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Berta Rojas vista por Antonio Briceño




El guitarrista Antonio Briceño publicó en el muro de su Facebook una muy buena impresión del concierto ofrecido por la concertista Berta Rojas, el pasado sábado 30 de noviembre en Valera:
 
"Gracias a Dios por permitirme tantas cosas buenas. El concierto del sábado pasado fue un absoluto éxito. Berta Rojas sobre el escenario es mágica, sus manos parecen salir desde la guitarra y acariciar nuestras almas. El espíritu del gran Mangoré nos hizo sentir la esencia divina de su música. Son instantes en los que toda nuestra existencia se concentra. La Guitarra, en las manos adecuadas, puede hacer tantas cosas increíbles. Pienso que hay mucho que contar sobre este hermoso concierto, ya luego lo escribiré para compartirlo con todos los que aman la música tanto como yo. Si algo de la huella de Barrios se había difuminado; con la presencia de Berta se afincó por muchos años más el paso de Mangoré por nuestras tierras".
Gracias a ti, Antonio, por permitirme compartir tus impresiones en este blog.

viernes, 29 de noviembre de 2013

“Tras las huellas de Mangoré” en las manos de Berta Rojas




Está en Venezuela la guitarrista paraguaya Berta Rojas, y mañana sábado 30 de noviembre ofrecerá un recital en Valera.
El escenario será el auditorio de la Clínica U.G.A. de la ciudad trujillana, donde presentará el repertorio que lleva a cabo con “Tras las huellas de Mangoré”, un recorrido por los lugares que su compatriota Agustín Barrios “Mangoré” realizó por países como Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Guyana Francesa, Martinica, Trinidad y Tobago, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Puerto Rico, República Dominicana, Haití y Cuba, a lo largo del año 1944.
Solamente en Venezuela, Mangoré ofreció 34 conciertos, incluyendo escenarios como el Teatro Municipal de Caracas.
La visita a Valera de Berta Rojas cuenta con el auspicio de los luthieres Carlos González y Juan Gómez Molina, la propia Clínica U.G.A. y la web www.guitarrasdelmundo.com.ve

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Poema italiano


Por Ana María Hernández G.

La guitarra hace la magia
sonidos en el invisible
dibuja emociones gratas
combina la poesía de su voz
se multiplica
se expande
enamora
entrega un beso
al oído atento.
Guitarra trémula
torrente de armonías sutiles
alquimia transmutadora
sueño placentero de los místicos
remanso de paz.

martes, 19 de noviembre de 2013

Cuando muera...


Por Ana María Hernández G.

Cuando muera,
quiero mi guitarra de mortaja
quiero sus cenizas con las mías
confundidas en una sola.
Que su alma y la mía sean espíritu único
que su madera se adhiera a mi piel
que mis olores y podredumbres
se purifiquen con sus vetas.
Cuando mi cuerpo descanse
su sonido cesará.
No resonarán sus cuerdas,
ni vibrará mi alma
con los arpegios
o con el retumbar de sus bordones.
Quiero mi guitarra de mortaja
y esperar que nuestras cenizas
sean polvo de la tierra.
Si algún insensato
profana mi tumba
encontrará seis cuerdas
tendidas a lo largo de mis huesos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Poema Barroco

 
Guitarra barroca, guitarra electroacústica y guitarra clásica modelo Millenium-Thomas Humphrey


Por Ana María Hernández G.

Guitarra, máquina del tiempo.
Sus cuerdas me transportana a mundos distantes,
épocas remotas.
Cada sonido,
un olor diferente,
estimula mi memoria.
Añoranza, nostalgia,
melancolía.
Sones de la quietud.
Del domingo por la mañana,
ocioso.
De la mirada entrecerrada.
Volutas, fiorituras
que apaciguan mi alma
en cada aliento.
En cada tiento.

(Este es el texto que acompaña al CD del mismo título, escrito para tal ocasión, en 2001)

domingo, 17 de noviembre de 2013

CRONICARIO: Alirio Díaz, la humildad hecha música

Alirio Díaz y Luis Quintero (Foto cortesía Luis Quintero)
Por Juan José Peralta

A Yayett, sobrina amada

Encargado del Teatro Juares, me alegraba el anuncio del concierto anual del Maestro Alirio Díaz y recordaba cuando en Roma o Milán, apenas anunciaban sus recitales, el público italiano agotaba la boletería la misma mañana.
Me emocionaba por primera vez escuchar en persona a un artista de la guitarra a quien admiraba hacía tiempo.
Aquella noche lluviosa, desde el palco principal miraba la platea semivacía, los vestíbulos desiertos y los otros palcos con audiencia exigua. Nervioso miraba el reloj y se aproximaba la hora del concierto. Minutos antes fui al camerino para excusar ante el Maestro, con el pretexto de la lluvia, el limitado público.
No se preocupe, me dijo sonriente con la guitarra enarbolada por el mástil con su mano izquierda. Siempre es igual, pero todos los años vengo a dar mi recital. No importa, toco para los que vienen.
Enmudecido escuché apenado su humilde explicación, cuando uno de los viejos trabajadores del teatro –el entrometido que nunca falta– agregó en medio de un sorpresivo silencio, licenciado, es que aquí, hasta a los más finos lo que le gustan son las rancheras, los vallenatos y las llaneras. Como dice el Maestro, no se preocupe, siempre es así…
El Maestro sonrió y salió hacia el escenario.
Alirio Díaz ha dicho que la música de La Candelaria, donde nació hace noventa años, el 12 de noviembre de 1923, la escuchó en el vientre de su madre. Es la más humilde explicación del arte de uno de los más importantes guitarristas del mundo, orgullo del estado Lara.
Con 16 años, Alirio Díaz abandonó el pastoreo de los chivos y las tareas del campo, se le escapó a su padre y se fue a Carora donde comienza estudios musicales con Don Chío Zubillaga.
El educador caroreño lo refiere luego a Trujillo, con Laudelino Mejías, con quien aprende armonía, teoría y solfeo al tiempo que tocaba en la banda regional para cubrir sus gastos.
En 1945 se va a Caracas, con los grandes pedagogos de la música. Estudia guitarra con Raúl Borges y se especializa con Vicente Emilio Sojo y Juan Bautista Plaza, en la Escuela Superior de Música.
El país se le hace pequeño a sus ganas de aprender. Cinco años más tarde, está en Madrid, con el maestro Regino Sainz de la Maza.
Al año siguiente, en Siena, Italia, se consolida como concertista bajo la tutela del maestro Andrés Segovia quien tres años después alterna la cátedra con el artista caroreño a quien le llueven conciertos y talleres.
“Mi nombre iba por el mundo al lado de mi país”, confesaba mucho después a la periodista Milagros Socorro. Le aseguraba ser el primer artista venezolano en difundir nuestra música en el exterior. Lauro, Sojo, Carreño, temas populares arreglados por él.
Como diplomático, fue embajador cultural de Venezuela en Europa, con residencia en Italia en primavera y otoño. Pero cuando el invierno apretaba, Alirio Díaz regresaba a La Candelaria. Viene a visitar los parajes de su infancia. Dice que necesita ver las lagartijas, los chivos de su niñez. Escuchar a los pájaros romper el silencio de la madrugada.
(Columna "Cronicario" que el autor publica los viernes en el verpertino El Diario de Lara)

viernes, 15 de noviembre de 2013

El mexicano Carlos Viramontes alcanzó el Primer Premio del XVII Concurso Internacional de Guitarra Alirio Díaz




Viramontes flanqueado por el chileno y el boliviano (Foto Cortesía)


Por Luis Pernalete Mendoza

Carora.-  Luego de 5 días inmersos en una de las competencias más duras en el contexto guitarrístico universal, el jurado calificador determinó que el mexicano Carlos Viramontes hizo meritos suficientes para lograr el primer premio del Concurso Internacional de Guitarra, apenas el segundo interprete que logra en solitario en el periplo caroreño del evento, que solo había visto lograr esa meta al reconocidísimo virtuoso italiano, Flavio Sala, quien lo obtuvo en el 2006.
Carlos Viramontes es el segundo mexicano que alcanza el primer lugar del Concurso Internacional de Guitarra Alirio, después de que en el 2009 Daniel Olmos lo obtuviera, compartido con el italiano Riccardo Calogiuri.
 En una reñida ronda final, donde además participaron los guitarristas César Farías, de Chile, y  el boliviano Joe Chipana, quienes obtuvieron el 2do y el 3er premio respectivamente, Viramontes bordó una autentica hazaña al interpretar sin mácula el exigente “Concierto Elegiaco” de Leo Brouwer, acompañado por la pianista Marisabel Sánchez en la reducción al piano de la parte orquestal. Vale destacar que Sánchez acompañó a los otros concursantes en las notas del “Concierto del Sur” de Manuel Ponce.
Luego del tiempo de deliberación, el jurado encabezado por el maestro Oscar Ghiglia, se dirigió, tanto a los participantes como al público asistente, y felicitó a los jóvenes artistas a quienes invitó a seguir adelante con sus carreras que sin dudas estarán recubiertas con muchos éxitos.
Luego del anuncio oficial, el miembro del jurado, Luis Ochoa, anunció como mejor intérprete de su obra “Path of History” al boliviano Joe Chipana, a quien se le entregará un original de la obra con dedicatoria del reconocido compositor maracayero.
Aun bajo el impacto del éxito logrado, los laureados fueron parcos en sus impresiones, al tiempo que abundaron las felicitaciones y fotografías con los asistentes quienes señalaron haber sido testigos de excepción de una de la más destacadas jornadas  del Concurso Internacional, ya casi por cumplir 40 años desde su promulgación.
Carlos Viramontes, nativo de Coahuila (México), ha tomado clases magistrales con maestros de talla internacional como Cecilio Perera, Pavel Steidl, Julio César Oliva, Eduardo Fernández, Judica el Perroy, Ana Vidovic, Costas Cotsiolis, Juan Francisco Padilla, Deniz Azabagic, Graham Lee Cox, Oman Kaminsky, Nigel North, Roland Dyens y Leo Brouwer.
También ha sido acreedor a diversos premios como: 1er Premio  en el IX Concurso y Festival Internacional “Guitarra sin Fronteras” Chihuahua 2011, 1er Premio en el 5to Concurso de Interpretes “Ciudad de Colima” Categoría Concertistas 2012, 1er Premio en la Primer edición del “Concurso Nacional de Guitarra de México” Coahuila 2012,1er Premio en el V Concurso Nacional para Jóvenes Interpretes “Xalapa 2012”,1er Premio en el VII Concurso Nacional de Guitarra Clásica “Ramón Noble” Pachuca 2012,1er Premio en el “V Concurso Nacional de Guitarra Clásica Durango 2012”, 2do Premio en el Segundo Concurso Nacional de Guitarra Durango 2009, 2do Premio y Mención Honorifica a la mejor interpretación de la música de Johann Sebastián Bach en el VIII Concurso y Festival Internacional “Guitarra sin Fronteras” Chihuahua 2010.
El sábado 16 se cierra esta edición del Concurso Internacional Alirio Díaz con una gala musical a las 5 de la tarde, en jornada que se iniciará con la presentación al público y entrega de la premiación a los laureados y la despedida para la próxima edición del concurso dentro de dos años, en 2015.

El XVII Concurso Internacional de Guitarra Alirio Díaz, en fotos

A continuación, una crónica fotográfica, con imágenes de la página de Facebook del guitarrista Luis Quintero, en las cuales se aprecian distintos momentos de los encuentros guitarrísticos que se llevan a cabo en Carora, con motivo del XVII Concurso Internacional de Guitarra Alirio Díaz, y que incluyen los parabienes al maestro Alirio Díaz, quien el pasado 12 de noviembre celebró sus 90 años.

El maestro Alirio Díaz, entre Luis Quintero y Oscar Ghiglia

Pavel Steidl, Victor Pellegrini, Luis Quintero, Alirio Díaz y Oscar Ghiglia

El maestro Felipe Izcaray dirige la orquesta. Luis Quintero es el solista

Dúo realizado entre Luis Quintero y Senio Díaz

La orquesta de guitarras, dirigida por Luis Ochoa, incluye puros "cuarto bates", entre ellos, los guitarristas internacionales invitados al evento.

El concertino es Victor Pellegrini, dirige Luis Ochoa, y en primera línea, Pavel Steidl, Oscar Ghiglia, Senio Díaz, Luis Quintero, Julio Medina y Efraín Silva, ejecutando el "Alma Llanera"

jueves, 14 de noviembre de 2013

El flamenco de Vicente Amigo embruja a los bogotanos


En esta nota de la agencia española EFE se habla del concierto que brindó la noche del miércoles 13 de noviembre el guitarrista español Vicente Amigo, en Bogotá.

Bogotá, 13 nov (EFE).- El guitarrista español Vicente Amigo arrulló hoy al público del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá con un concierto en el que el flamenco tomó tintes delicados sin perder su fuerza y filtró toques celtas.

Durante casi dos horas, la virtuosa guitarra de Amigo estuvo acompañada por la complicidad y compenetración de los demás músicos, un segundo guitarrista, un percusionista, un bajista, un cantaor y un flautista.

Amigo presentó "Tierra", su más reciente disco y el séptimo de su carrera, grabado en Londres con el productor y teclista de la banda británica Dire Straits, Guy Fletcher, en el que el flamenco y la música celta hacen una comunión perfecta.

Bogotá hizo parte de la gira suramericana de Amigo con "Tierra", que le llevó a Santiago de Chile el pasado domingo y que concluirá en Ciudad de México este viernes .

El concierto de Amigo, el único ofrecido en Bogotá, ilustró la presentación de la programación que el teatro bogotano presentó hoy para 2014, que en palabras de su director, Ramiro Osorio, está diseñada para garantizar la "excelencia".

"Esperamos que esta propuesta enriquezca al público que ya tiene el ánimo de participar en actividades artísticas y está habituada al consumo de excelencia, pero también buscamos formar nuevos públicos", afirmó Osorio.

Entre los platos fuertes del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo destaca una coproducción con el Teatro Real de Madrid de la zarzuela "Luisa Fernanda" que llegará en febrero, así como una presentación de la compañía de danza contemporánea brasileña Corpo en marzo, y el Ballet de Zurich con su interpretación de "Romeo y Julieta" en agosto.

EL Cuarteto de la Filarmónica de Berlín se presentará en octubre, y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, bajo la batuta de Gustavo Dudamel, llegará en junio, mientras que el cantautor uruguayo Jorge Drexler hará su parte en septiembre.

Esta completa y variada oferta tiene también en cuenta a los más pequeños, con el privilegio de asistir a la interpretación del cuento "Un señor con unas alas enormes", del nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez, a manos del Teatro de Títeres Obrazstov de Rusia.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mangoré en las manos de Paquito D'Rivera y Berta Rojas


 Por Santi Carneri (Agencia EFE)

Asunción, 11 nov (EFE).- El saxofonista cubano Paquito D'Rivera y la guitarrista paraguaya Berta Rojas celebraron hoy en Asunción tres años de "luna de miel" profesional exportando la música de Paraguay a otros países de Latinoamérica.

Los dos artistas han recorrido ya 15 países de la región para presentar el disco "Tras las huellas de Mangoré", en referencia al fallecido músico guaraní Agustín Pío Barrios, símbolo de la guitarra clásica en Paraguay.

"La música de Paraguay es prácticamente desconocida fuera, mientras se le da publicidad a tantos otros estilos musicales que no tienen ni la mitad de valor", dijo a Efe D'Rivera, de paso por la capital paraguaya para ofrecer un concierto privado junto a Rojas.

Tras un desenfadado evento hoy en el que el maestro cubano fue reconocido como "visitante ilustre" de la ciudad de Asunción, ambos artistas explicaron a Efe cómo el impulso y la iniciativa de Rojas les llevó a trabajar juntos.

"Yo estaba al lado del teléfono esperando a que ella me llamara", espetó el saxofonista entre risas y muestras de cariño a su colega.

"Estoy aprendiendo mucho de la fuente misma de donde sale esa música que ellos inventaron. Todavía estamos en luna de miel con el proyecto", dijo D'Rivera, quien aseguró que siempre admiró a Rojas.

"Para mí es como un sueño, pero me despierto y lo estoy viviendo realmente, tocar con Paquito es un sueño largamente acariciado que nunca pensé que podría hacerse realidad", afirmó Rojas.

La alianza entre la sofisticada guitarra de Rojas, la artista paraguaya más internacional actualmente, y la mordida caribeña del compositor Paquito D'Rivera les llevó a lograr con el disco "Día y Medio" una nominación al Grammy Latino en 2012, en la categoría de Mejor Álbum Instrumental, siendo el primero de música paraguaya en lograr una nominación en este evento.

D'Rivera, considerado como uno de los renovadores del jazz cubano, afirmó que trabajar con Rojas "es un lujo" y "más aún trasladando por todos los países las canciones de Agustín Pío Barrios "Mangoré".

"Tendremos que ir a Europa, volver a España, la cuna de la guitarra clásica, y cuando se nos terminen los países tendremos que inventar otra ruta para seguir pa'lante", destacó el saxofonista.

"Mangoré" fue "el más grande compositor y guitarrista de todos los tiempos, su música recorrió 20 países de América Latina y reinterpretarle nos servía de excusa perfecta para mostrar la música paraguaya en esos mismo países que él recorrió a comienzos del siglo pasado", dijo Rojas.

El dúo espera completar el próximo año la gira por esos 20 países, explicó la instrumentista nacida en Paraguay y ahora residente en Estados Unidos.

"Para esa travesía le invité al maestro Paquito D'Rivera, para que viniera conmigo para que de alguna forma también nos enriqueciera con sus vivencias, con su energía, su conocimiento, con esa magia tan especial que él tiene", destacó la guitarrista que cree que "América Latina es la reserva creativa del mundo".

Rojas deseó también que su gira les termine llevando a España para "volver a la raíz".

D'Rivera compagina la música con la actividad literaria y actualmente prepara su cuarto libro.

"Son cartas a un estudiante imaginario de música que quiere saber si vale la pena seguir una carrera musical, y en eso estoy, por supuesto Berta sale en el libro como un ejemplo a seguir, y eso me divierte mucho y me pone a pensar en las cosas que he vivido y me quedan por vivir", dijo.

El artista cubano envió un mensaje para los que aspiran a vivir de la música: "Estudiar es la única salida de esto, no hay atajos, practicar es la única forma porque la competencia cada vez es más perra".

jueves, 7 de noviembre de 2013

Alirio Díaz: noventa años dedicados a la guitarra




Por Ana María Hernández G.

El próximo 12 de noviembre, Alirio Díaz arribará a sus 90 años. Para quienes no lo conocen, se trata del músico que mayor proyección le dio a Venezuela: provisto de su guitarra y de un talento prodigioso, Díaz se dedicó a recorrer el mundo, difundiendo la música venezolana, además del repertorio concertístico, que ya por esas épocas trataba de imponerse en las más prestigiosas salas de concierto.
Vale decir que la estética del siglo XIX desdeñó duramente la guitarra como instrumento de concierto, y buena parte de ese prejuicio se mantuvo hasta bien entrado el siglo XX. Precisamente, gracias a intérpretes como Alirio Díaz, junto a los españoles Andrés Segovia y Narciso Yepes, amén del australiano John Williams y el inglés Juliam Bream, fue como se pudo lograr que la guitarra tuviera un lugar de respeto tanto en los conservatorios y escuelas de música, como en las programaciones de las salas y teatros. Aun en pleno siglo XXI, continúan los prejuicios (cada vez menos insolentes, menos agresivos).
El aporte de Alirio Díaz a la música va más allá de su musicalidad y de su capacidad interpretativa. Díaz se hizo el divulgador por excelencia del repertorio escrito por Antonio Lauro, Rodrigo Riera, Raúl Borges. Igualmente, se dedicó a transcribir la música popular al lenguaje de la guitarra, lo cual contribuyó con la ampliación del repertorio del instrumento, amén de que le dio sonoridad guitarrística al folclore. Esto es sumamente interesante, porque más tarde, los cuatristas de concierto abrevarán de esas aguas para dotar al cuatro de sonidos y ejecuciones arriesgadas, que lindan, precisamente, con el lenguaje concertístico de la guitarra.
Díaz nació en el caserío La Candelaria, cercano a Carora, estado Lara, el 12 de noviembre de 1923. Rodeado de un ambiente musical, creció y se interesó tempranamente por la música. Uno de los personajes fundamentales en la vida de Díaz, y a quien siempre lo recuerda, es el maestro Chío, Cecilio Zubillaga. Gracias a la confianza que Zubillaga tuvo en Alirio, gracias a sus cartas de recomendación y sus consejos, el joven músico llegó a Caracas a mediados de los años 40, para estudiar bajo la égida de Vicente Emilio Sojo en la Escuela Superior de Música en Santa Capilla (hoy Escuela José Ángel Lamas). Allí perteneció a la primera cátedra de guitarra, conducida por Raúl Borges.
Para los años cincuenta, y gracias a su talento y dedicación, Alirio Díaz se traslada a Europa, y en Italia se hace alumno, y luego asistente, del celebérrimo Andrés Segovia, a la sazón conductor de la cátedra de guitarra de la Academia Chigiana en Siena. En Italia, como profesor de la cátedra, se residenció, y desde allí pudo desarrollar su carrera como intérprete de talla internacional, sin perder nunca el contacto con Venezuela. Tanto es así, que Díaz continuamente venía al país no solo a dictar talleres y clínicas, y examinar unos que otros guitarristas, sino a velar por el Concurso Internacional de Guitarra, que lleva su nombre, y que desde 1974 le ha dado renombre a los ganadores, debido al prestigio que tiene el certamen.
El maestro siempre ha sido una persona amable, alegre y muy conversador. En una ocasión, con motivo del Festival Internacional de Agosto, que fue un evento guitarrístico patrocinado por el Proyecto Cultural Mavesa, y que acogió durante años al concurso, el maestro Díaz y su coterráneo Rodrigo Riera, no pararon de conversar y disertar durante una clase magistral. En un momento determinado, parte de la audiencia dejó de prestarle atención al maestro de la clase para volverse y escuchar al par de larenses echándose mutuamente los cuentos. Cuando ambos amigos se dieron cuenta de que estaban “saboteando” la clase del invitado, pelaron los ojos, se miraron, y uno le dijo al otro: “o nos vamos, o nos quedamos calladitos”. Todos rieron de buena gana y la clase prosiguió.
Gracias a la discografía legada por Díaz, gracias a la bibliografía musical, así como sus escritos, se puede seguir en contacto con el maestro, actualmente en estado delicado de salud. Hoy en día, el maestro Alirio Díaz vive en Carora con su familia y allegados.









martes, 5 de noviembre de 2013

El músico visto por el otro

La visión que los otros tienen de un artista, como reseñamos con Francisco Tárrega según Emilio Pujol, o como Johann Sebastian Bach según su esposa Anna Magdalena y su “Pequeña Crónica”; es comparable con lo que escribió hace unos días Laurie Anderson sobre Lou Reed.
El padre del rock alternativo falleció el pasado 27 de octubre, debido a complicaciones hepáticas, a los 71 años.
Su esposa, la también músico y compositora Laurie Anderson dijo lo siguiente: "Lou era un príncipe y un guerrero, y sé que sus canciones sobre el dolor y la belleza del mundo llenarán a mucha gente con la increíble alegría que sentía por la vida".
“La pasada semana había prometido a Lou que le sacaría del hospital y le traería a casa en Springs. ¡Y lo conseguimos!".
"Murió en la mañana del domingo, mirando a los árboles y haciendo la famosa postura 21 de 'tai chi' con sólo sus manos de músico moviéndose por el aire”.

viernes, 1 de noviembre de 2013

El ensayo biográfico de Tárrega


Este es el libro sobre la vida de Francisco Tárrega, escrito por su discípulo Emilio Pujol. Como dice el propio autor al principio, bastó leer "La pequeña Crónica" de Anna Magdalena Bach para lanzarse a escribir sobre su maestro de la misma manera. Y vaya que lo logró. De verdad, vale la pena aproximarse a este texto, es inspirador y maravilloso. Las últimas páginas son reflexiones de Pujol sobre la música y la guitarra. Un libro excelente e imprescindible para todo amante de la guitarra y de la música del siglo XIX.

Hasta el domingo 3 será el VIII Festival Internacional de Guitarra y Academia Solistas del Mundo







Desde el 31 de octubre y hasta el domingo 3 de noviembre, Caracas se convierte en la sede del VIII Festival Internacional de Guitarra y Academia Solistas del Mundo.
La sala José Félix Ribas y el auditorio del Museo de Arte Contemporáneo serán los escenarios donde se llevará a cabo este evento, que tendrá como invitados a guitarristas de Italia, Estados Unidos, México, Bolivia, Colombia y Venezuela.
Por Italia viene Ciro Carbone (primero en la foto, de arriba a abajo); de Estados Unidos, Kurt Martínez, mientras que de México estarán Martín Madrigal e Igor Ávila (cuarto en la foto de arriba a abajo). Desde Bolivia llega Alexis Méndez (tercero en la foto) y de Colombia, Daniel Saboya (segundo de arriba a abajo).
Por Venezuela, Lorenzo Camejo (Caracas), José Luis Lara (Ciudad Bolívar, quinto en la foto de arriba a abajo), Pablo Gámez (Maracay) , Daniel Marchán (Mérida) y Luis Quintero (Caracas, sexto en la foto de arriba a abajo). Además se contará con la participación especial del cuatrista Gustavo Colina (Maracaibo), así como del luthier Eduardo Franco, quien tendrá a su cargo una conferencia sobre temas relativos a la construcción de instrumentos de cuerda pulsada.
Como es festival de conciertos y academia, habrá no solamente recitales, sino también clases magistrales a cargo de los guitarristas invitados.

Hoy viernes, a las 9:00 a.m., habrá una clase magistral a cargo de Alexis Méndez, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), a las 11:00 a.m. con Daniel Saboya en la sala Ribas y a las 3:00 p.m. con Igor Ávila, igualmente en la Ribas. El concierto de hoy es con Ciro Carbone y Kurt Martínez, a las 6:00 p.m. en la sala Ribas del TTC.

Mañana sábado, solamente habrá concierto, a las 6:00 p.m. en la sala Ribas, con Daniel Saboya y Gustavo colina.

La clausura es este domingo, 3 de noviembre, a las 11:00 a.m. en la sala Ribas, con Luis Quintero, Igor Ávila y la Orquesta Filarmónica Nacional.

La entrada a todas las actividades es completamente libre.

jueves, 31 de octubre de 2013

La primera guitarra eléctrica de Bob Dylan




Hoy también tenemos para comentar una nota publicada por la agencia noticiosa Efe, de España. Se trata de la subasta de la primera guitarra eléctrica de Bob Dylan, una Fender Stratocaster que usó el músico en el festival de música folk de Newport en 1965.
La casa Christie's la pondrá para la puja el próximo 6 de diciembre, y se espera que ese modelo clásico de la marca Fender logre entre 300 mil y 500 mil dólares.


De nuevo, hay varios aspectos que resultan interesantes de comentar. Lo primero es que el joven Bob tendría por el 65 apenas 24 años de edad. Esa Fender, de 1964, marcó su paso de lo acústico al formato eléctrico. Pero lo interesante es que esa guitarra la dejó Dylan en el avión que utilizó, junto con unas canciones y el resto de los accesorios del instrumento. Sería interesante saber por qué el olvido, ya que el piloto fue quien rescató los objetos, se quedó con ellos, y luego su hija, Dawn Peterson, se encargó de autentificarlo todo por lo cual será llevado a la subasta.  
¿Cuánto representa para un músico conservar su primer instrumento? ¿qué valoración le da? Confieso que no tengo ninguno de mis primeros instrumentos. Claro, nunca fueron instrumentos de marca, muchísimo menos realizados por un luthier. Apenas tuve por ellos el aprecio sentimental que se tienen por esos objetos, y que posteriormente fui regalando o vendiendo, según el caso, hasta hacerme de instrumentos de mejor calidad. Me gustaría saber si Bob Dylan quisiera recuperar esa guitarra, un modelo clásico de Fender. Igualmente, cuánta cantidad de dinero estaría un coleccionista dispuesto a pagar por él.

miércoles, 30 de octubre de 2013

¿Cuánto tiene que estudiar un guitarrista?



Paco de Lucía asegura que "los guitarristas no necesitan estudiar", según se desprende de una entrevista que dio el guitarrista para el diario brasileño "O Estado de Sao Paulo".

El músico alega que viene "de una tradición oral. Es un género movido por la pasión, por la locura, pero que trae también sofisticación. Sin embargo, recomiendo que los músicos nuevos aprendan música y teoría", aunque insiste en los inconvenientes del lenguaje académico y señaló que "es difícil encontrar a un joven pianista cubano con el mismo 'tumbao' (acento rítmico) que los mayores", señala un cable noticioso de la agencia española Efe.

De Lucía alertó, igualmente, del "peligro" de querer hacer música "para gustar sólo a otros músicos".

De esos puntos de vista de Paco de Lucía se extraen varios aspectos de interés para los que nos enfrentamos a diario con este noble instrumento: uno, ¿cuánta cantidad de tiempo es necesario invertir para lograr los objetivos que nos proponemos? Seguramente muchos responderán que todo lo que sea necesario, precisamente para lograr la belleza, la perfección, la calidad sonora que buscamos en nuestras interpretaciones.

Lo otro, el "tumbao", pues hay que decir que cada quien tiene el suyo. O lo que es lo mismo, la musicalidad, aquello que justamente nos distingue como intérpretes.

El último punto que expone el gran Paco es el de hacer música para deleite de otros músicos, o para complacer a otros músicos. Este punto me parece súper importante porque muchas veces confeccionamos nuestros repertorios en función al qué dirán otros músicos de nosotros. Con el tiempo he aprendido que es un error pensar de ese modo, porque a la primera persona que hay que complacer con la música que se hace es a uno mismo. Si uno mismo no se siente a gusto con lo que se interpreta, difícilmente se podrá transmitir la belleza de la partitura, la fuerza o la emoción de una improvisación, la calidez de una obra popular. Pensar igualmente en el público, también puede ser inconveniente, sobre todo si dependemos en demasía de lo que le gusta a la gente. Creo que en todo caso hay que convenir. Si dependemos mayormente de los conciertos para sobrevivir, lo mejor es llegar a una especie de convenio o contrato, y siempre es interesante escuchar la opinión de alguien especializado en mercadeo de arte, para ver por dónde van las tendencias. De otro modo, creo que lo mejor es entregarse a la interpretación personalísima, aunque ello conlleve al riesgo de tener un auditorio vacío. Todo es posible, todo es dable. Vale todo.

sábado, 26 de octubre de 2013

Homenajes en el cuento "El Cuatro es Venezuela"


Los personajes del cuento El Cuatro es Venezuela están inspirados en personajes históricos o personajes vivos que han hecho importantes aportes a la música universal y venezolana. Doña Francisca y Macarena no aluden a nadie en particular, sino que son nombres colocados convencionalmente a los personajes que representan.


Antonio: Es la guitarra de concierto en el relato, y está inspirado en Antonio de Torres Jurado, quien estableció las medidas de la guitarra moderna.

Aquiles: Es la guitarra electroacústica y está inspirado en Aquiles Báez, importante músico, guitarrista y compositor venezolano. Báez no solo es ejecutante de la guitarra electroacústica, también ejecuta la guitarra clásica y el cuatro; y en la actualidad desarrolla un importante trabajo de difusión de los nuevos valores musicales a través de Guataca.


Carulli: Es la guitarra romántica, y está inspirado en Ferdinando Carulli, compositor y guitarrista italiano, nacido en Nápoles el 9 de febrero de 1770 y fallecido en Francia el 17 de febrero de 1841. Autor de música para guitarra y de métodos de estudio del instrumento, que aún siguen siendo materia obligada para los guitarristas.


Cheo: Es el cuatro criollo, y está inspirado en Asdrúbal “Cheo” Hurtado, importante cuatrista guayanés, concertista, integrante del ensamble Gurrufío e impulsor principal del movimiento y concurso La Siembra del Cuatro, que ha dado frutos extraordinarios en solistas de altísima calidad.


Fender: Es la guitarra eléctrica, y está inspirado en el guitarrista y luthier estadounidense Leo Fender, quien diseñó la primera guitarra eléctrica cuyas piezas podían desarmarse y ensamblarse. Aunque no fue exactamente el inventor de esta guitarra, fue quien desarrolló diseños especiales de estas guitarras, probadas por los más famosos guitarristas.


Fredy Reyna: Maestro venezolano, cuatrista e investigador musical. Sus indagaciones llegaron a proponer otra afinación para el cuatro venezolano, al cambiar el sonido grave de la cuarta cuerda por una octava por arriba, tal como afinaba la guitarrilla, a lo que él mismo decía “cambur pintín”, en lugar de “cambur pintón”. Con esta afinación, propuso toda una tendencia dentro del cuatro solista.

Gaspar: Es la guitarra barroca, y está inspirado en Gaspar Sanz, autor de un tratado para guitarra española o guitarra de cinco cuerdas, que vivió entre el 4 de abril de 1640 y marzo de 1710. Entre sus composiciones más famosas están “Canarios”, “Españoleta”, “Pavanas” y otras. El compositor español Joaquín Rodrigo, el mismo autor del “Concierto de Aranjuez”, se basó en la obra de Sanz para componer “Fantasía para un gentilhombre”.


Jacinto: Es el cuatro de concierto, protagonista del relato, y está inspirado en Jacinto Pérez, “El Rey del Cuatro”, reconocido como el primer solista concertista de cuatro en Venezuela.

Jorge Glem: Cuatrista venezolano, integrante de C4 Trío y de otros ensambles de música venezolana; “hijo” de La Siembra del Cuatro y uno de los músicos más talentosos del país, junto con sus colegas de la mencionada agrupación como Edward Ramírez y Héctor Molina.

viernes, 25 de octubre de 2013

El cuatro es Venezuela (cuento)



Por Ana María Hernández G.

Cuando el Luthier cerró la puerta, Jacinto se dirigió al resto de los instrumentos con un sonoro “¡Ja!” de triunfo.

-¿Escucharon eso, chicos? El mismísimo Jorge Glem certifica que soy un excelente cuatro de concierto. Lamento decirles que estoy muy por encima de ustedes.

Macarena, una pizpireta y adorable guitarra flamenca exclamó con todo el salero que su procedencia andaluza podía darle:

-Osú hombre, e’ que se tean subío lo humo a la cabeza, ¡Santa Clavija bendita! Que si no lo ecucho, no lo creo.

-Por los trastes de mi abuelo, me parece que te estás creyendo una gran cosota –le dijo por su parte Cheo, el cuatro de cedro y caoba que hacía tiempo habitaba en el taller del Luthier-. Lo que nos distingue a ti y a mi, Jacinto, es que tú estás construido con maderas de guitarra de concierto, como Antonio, y te agregaron tres trastes más de los que yo tengo, con mis humildes catorce divisiones. Yo estoy hecho con maderas del trópico y he resistido años de uso. Mi sonoridad no tiene comparación.

-Sí Cheo –contestó Jacinto-, el caso es que tú solo sirves para que te rasgueen. Yo, en cambio, soy un flamante cuatro de concierto.

El Luthier había fabricado a Jacinto hacía poco tiempo, y esa noche le había pedido al concertista Jorge Glem que pasara por el taller  a probarlo. El músico había quedado tan fascinado por la sonoridad y la fina hechura del instrumento, que le pidió al Luthier que le hiciera uno exactamente igual. Jacinto no podía ser vendido –le había dicho el Luthier- porque se trataba de un instrumento de prueba y exhibición que formaba parte de su colección particular.

Por su parte, Jacinto había querido herir en su amor propio a Cheo. Como había sido fabricado con maderas finas, como palosanto, pino abeto y ébano, y lucía unos barnices brillantes y espectaculares, se sentía muy superior al resto de los instrumentos. Solo desafiaba con la mirada a Antonio, la venerable guitarra de concierto que se exponía en todo el centro de la habitación privada del Luthier.

(...)

(Si desea seguir leyendo, puede ir a la sección Archivos en PDF de este mismo blog. Gracias)

jueves, 24 de octubre de 2013

El espíritu de Tárrega


No solamente es a través de la música de un autor la forma como conocemos a ese artista. Ciertamente, la música de Francisco Tárrega dice mucho de su tiempo, de su modo de ser, de su espiritualidad, de su sencillez. Incluso, con sus transcripciones de obras clásicas: puso al alcance de las seis cuerdas las obras monumentales de Beethoven, Mozart, Haydn, Mendelssohn, Bach, Chopin, Puccini, Schubert y muchos más.
En estos momentos, termino de leer el ensayo biográfico Tárrega, escrito por uno de sus discípulos, Emilio Pujol. Es un libro conmovedor, no solamente por el cariño y la devoción que Pujol le imprime al texto, sino porque permite acceder a esos aspectos de la vida de un músico que las propias partituras o el contexto temporal no dan. Tárrega era un hombre humilde, sencillo, tenaz, super estudioso. Incluso estudiaba y daba todo de sí cuando uno se imagina que ya no es posible dar más. Experimentó técnicas, modos de pulsar la guitarra, pues debido a cierta debilidad en las uñas de la mano derecha, logró obtener un buen sonido con la yema de los dedos, e incluso dominando matices y colores con la parte fronteriza entre el dedo y la uña. Es decir, el maestro se sentaba realmente a ver y estudiar las posibilidades de su instrumento.
Una de las cosas que más me llamó la atención era la generosidad del maestro. Así como se ve en la fotografía que ilustra esta nota, realizada en 1906 en su estudio, Tárrega solía entregarse al instrumento y, por supuesto, las melodías resonaban hasta afuera. Pues no solamente el maestro permitía que lo fueran a visitar y ver mientras él estudiaba, a otros músicos, sino también a los pordioseros que frecuentaban la zona.
Otro hecho impactante relatado por Pujol es cómo superó Tárrega un ataque de hemiplejia, probablemente un ACV, que le paralizó el lado derecho. El guitarrista fue reentrenando sus dedos de la mano derecha poco a poco y con paciencia hasta que logró tener la agilidad necesaria como para proseguir con su apretada agenda de conciertos.
Así lo describe Pujol: "Aún me parece verle por las mañanas al levantarse, la barba en desorden, la melena enmarañada, rodeado su ancho cuello con un pañuelo de lanilla de un color grisáceo que entrelazaba con descuido bajo la barba, quedando colgados sobre el pecho sus dos extremos libres. Cubierto el cuerpo por una chaqueta de pana lisa y oscura por uno de cuyos bolsillos asoma el borde de un pañuelo blanco, abrochada al desgaire la camisa, sujeto el pantalón por una faja de campesino y calzado con anchos y cómodos zapatos, su figura avanza lentamente, pero sin pesadez. Una mueca refleja en su rostro la molestia que produce a sus ojos, castigados por crónica oftalmía, la intensa claridad de la mañana. Un ritmo de resignada beatitud en sus genstos acusa el cansancio de una lucha sin tregua, llena de afanes y de esperanzas que raramente se convierten en realidades. Una misma luminosidad confunde, en su ancha frente, las últimas reflexiones de la noche que el sueño disipó y las primeras ideas nacidas con el nuevo día.
"Todo su ser está poesído de esa pasión por el arte que absorbe nuestros sentidos y nos aisla del mundo exterior. Apenas si le concede al cuerpo lo indispensable para vivir; virtudes da imán tiene para él esa guitarra que con tal fuerza le subyuga que, sin ella, siente incluso disminuídas sus funciones orgánicas y anímicas".
Este libro se publicó hacia mediados de los años cuarenta del siglo XX, y la edición que comentamos es de 1978, Artes Gráficas Soler, Valencia (España). Ojalá lo reeditaran para que los aficionados a la guitarra pudieran leerlo.

lunes, 21 de octubre de 2013

La guitarra también suena con la poesía de Vinicius de Moraes



Río de Janeiro.- En aquel bar carioca que siempre frecuentó, y en un mundo tan eterno como sus canciones, Vinicius de Moraes celebraró el pasado sábado sus 100 años, con un whisky en la mano, un cigarro en la otra, rodeado de amigos y lindas mujeres.


La guitarra la dejaría en casa. Las visitas al bar Veloso, en Rio de Janeiro, luego llamado Garota de Ipanema en homenaje a su legendaria canción de bossa nova, pocas veces fueron para trabajar.

"Nunca traía la guitarra, venía a disfrutar", recordó Manuel Alves Inacio, propietario del Garota de Ipanema desde hace 37 años y que muchas veces le sirvió su whisky. "Le encantaba", dijo a la AFP.

La vida de Marcos Vinicius da Cruz e Melo Moraes, el 'poetinha' como le gustaba ser llamado, comenzó un 19 de octubre de 1913. Murió el 9 de julio de 1980 en su casa en el barrio de Gavea, cerca de Jardín Botánico, donde nació 66 años antes en el 114 de la calle Lopes Quintas.

Brasil rindió numerosos homenajes en honor a este poeta, diplomático y compositor de inmortales canciones, como "Garota de Ipanema", "Chega de Saudade", "Se todos fossem iguais a você", "Eu sei que vou te amar", una música esencialmente carioca pero que muchos en el mundo pueden al menos tararear.

Conciertos y documentales se presentan esta semana en Río de Janeiro y serán vendidas ediciones especiales de su obra poética y musical.

El poeta Carlos Drummond de Andrade dijo que Vinicius, "el único poeta que vivió como poeta", llevó su poesía "a las camadas populares", algo "extraordinario".

Igual, fue blanco de críticas literarias por su incursión en la música en la década de 1960, dejando atrás de algún modo su faceta de poeta.

"Soy un laberinto en busca de una puerta... de salida", lanzó Vinicius en una entrevista a la TV Globo en 1977.


Las caras de Vinicius

La faceta más conocida de Vinicius fue sobre el escenario, pero en su juventud fue un poeta que exaltó de forma apasionada los sentimientos y desnudó el lado más oscuro del hombre.

"Para eso fuimos hechos / Para recordar y ser recordados / para llorar y hacer llorar / para enterrar a nuestros muertos", reza su "Poema de Navidad".

"Vinicius nunca supo vivir sin poesía, en la rapidez de lo cotidiano casi nunca cabe la poesía, pero a él lo acompañaba siempre", dijo a la AFP Toquinho, cantante y compositor con quien trabajó su última década de vida.

Su carrera diplomática comenzó en 1943. Trabajó en Los Ángeles, París, Roma y Montevideo y salió del servicio expulsado por el gobierno militar (1964-85).

En 1953 escribió la obra de teatro "Orfeu Negro", premiada en Sao Paulo y representada en 1956 con escenarios del arquitecto Oscar Niemeyer. La pieza fue adaptada para el cine con el nombre "Orfeu de Carnaval" en 1959 por el francés Marcel Camus y ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes.



"Que me disculpen las feas"

Las mujeres -sólo las bellas, según aclaraba- fueron siempre su inspiración. 

"Que me disculpen las feas, pero la belleza es fundamental", decía Vinicius, un promiscuo empedernido. "Yo amé feas lindas, feas interesantes. Estuve con mujeres que me gustaban estéticamente, pero no eran ningunas bellezas, simplemente tenían algo que me atraía", reparaba luego.

En la canción "Minha Namorada" (Mi novia), por ejemplo, Vinicius pide con pasión a su "linda 'namorada' un "juramento de solo tener un pensamiento / de ser solo mía hasta morir".

Casado nueve veces -"todas fueron maravillosas compañeras", aseguró-, Vinicius era un experto en conquistar mujeres, con o sin guitarra. El encanto de su pícara sonrisa, su cabello largo peinado hacia atrás y su barrigón, testigo de su buena vida, derretían a cualquiera.

"Le encantaban las muchachitas jóvenes, adoraba el amor", recordó entre carcajadas Manuel Alves.

Vinicius llegaba al Garota de Ipanema acompañado de Antonio Carlos Jobim, su gran compañero y amigo, con quien compuso la famosa canción que le cambió el nombre al antiguo bar Veloso.

La canción no fue compuesta en el bar, como muchos creen. Jobim creó la música en su casa para un musical escrito por Vinicius titulado "Blimp", sobre un extraterrestre enamorado de una morena, pero terminó sirviendo para este clásico que en principio se llamó "Menina que pasa".

Vinicius de Moraes, "el blanco más negro de Brasil", también compartió escenario, entre otros, con Baden Powell, Joao Gilberto, Chico Buarque, Carlos Lyra y Toquinho, que se ganó al poeta con "Tarde em Itapoã" y lo acompañó hasta morir "casi" en sus brazos.

"Al principio me sentí víctima de una blasfemia de la vida, pero acepté después como un privilegio haber sido el escogido para vivir las últimas horas del poeta", expresó.

Sentir la vida en las cuerdas de la guitarra


Una de las cosas más interesantes en la vida de un guitarrista, es sentir la vida en las cuerdas del instrumento. Es algo casi natural. A veces, los intérpretes no nos damos cuenta de esto, sobre todo si tenemos mucho tiempo con la guitarra entre las manos. En mi caso personal, ya podría decir que el casi 90 por ciento o más de mi vida he estado con la guitarra. Es decir, casi no tengo recuerdos de mi infancia sin ella, por lo que la guitarra es como un brazo, una pierna, un órgano vital. Y, claro, al igual que ocurre con el organismo, no solemos hacer loas de nuestros órganos o miembros, a menos que nos enfermemos. Lo que intento comunicar es que la guitarra (imagino que pasa igual para otros instrumentistas) es el órgano resonador del alma, por allí comunicamos lo que sentimos, lo que pensamos, y la intensidad de lo que sentimos, el peso de nuestras emociones y de nuestros pensamientos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Mangoré, la película


Agustín Pío Barrios, mejor conocido como Agustín Barrios "Mangoré" o Nitsuga Mangoré. Sin duda, un autor y ejecutante de culto, creo que para todos los guitarristas latinoamericanos. Incluso, para los guitarristas de otras latitudes. La música de Mangoré es especial, porque conjuga todo lo mejor de la tradición guitarrística heredada del siglo XIX y principios del XX, con las sonoridades propias de Paraguay, más la estética del momento, más todas las inquietudes, más todos los laberintos y ríos -como decía Jorge Luis Borges- que confluyeron dentro de él.
Esta película es una producción de Leo Rubin, y cuenta con la dirección del chileno Luis Vera, y la coproducción de Argentina, Brasil, Cuba, España y ¡Venezuela! La gran guitarrista paraguaya Berta Rojas es quien le da vida a la música de Mangoré, mientras que el actor Damián Alcázar encarna al músico.
En lo personal, adoro las películas sobre músicos, y me parece justísima una película sobre este personaje. Otro de quien valdría la pena una película es Heitor Villa-Lobos, y sin duda, (y lejos de parecer o querer ser chauvinista) del venezolano Vicente Emilio Sojo. En fin, también se sueña...




lunes, 26 de agosto de 2013

Primero vino "Barlovento" y luego conocer el lugar



Ana María Hernández G.

No hay 24 de junio en Venezuela en el que no resuenen los tambores afrodescendientes, y en algún momento del festejo sanjuanero se escuchen los versos: "Barlovento, Barlovento, tierra ardiente y del tambor. Tierra de las fulías y negras finas, que llevan de fiesta, sus cinturas prietas...".

En algún momento de una tarde calurosa, entre la tiza y el piano, el músico comentó que cuando escribió esa canción todavía no conocía la zona. Aunque, por supuesto, después la visitó.

Haber estudiado música con un maestro como Eduardo Serrano fue todo un privilegio, porque él representaba -en los años ochenta- el sueño secreto de todo músico venezolano: poder hablar libremente el idioma musical de los géneros populares y el de los académicos, sin vergüenza.

Corría 1982. En el mundo musical venezolano aún pesaba mucho la figura señera de Vicente Emilio Sojo, fallecido ocho años antes, que todavía censuraba con energía todo intento por conciliar ambos mundos.

Sin embargo, en el salón ubicado en los sótanos del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, Serrano solía conspirar con sonrisa amable, y así impartía las clases del Curso Preparatorio de Música, entremezclando amor y severidad, disciplina y relajo, Beethoven y el merengue venezolano.

Su voz nasal hablaba de corcheas y tiempos binarios o ternarios. Mostraba cómo hacer para que un instrumento se instalara en el cerebro, poder hablar el lenguaje del pentagrama y sentir así la música en la cabeza, para que el sonido se revelara de la misma forma como se revelan las palabras con la lectura silenciosa de los textos.

Cuando hablaba, Serrano subía y bajaba las cejas de manera acompasada. Y como eran cejas muy gruesas, llamaba la atención esa danza, aunque tratara de ocultarla tras gruesos lentes. Así contaba también que desde 1973 dictaba ese curso en la UCV, y que solamente se había dedicado a la música popular, como violinista, saxofonista y baterista.

En diciembre de 1985, una pauta estudiantil de Comunicación Social pedía hacer una entrevista, y la "víctima" fue el maestro Serrano. Para ello, nada mejor que sentarse con el músico en su oficina dispuesta en el piso 10 de la Biblioteca Central de la UCV.

Preguntas más palabras menos, Serrano habló de su pasión por la música popular, el único género que había cultivado en su vida: "Cuento con más de 250 composiciones, de las cuales el público no alcanza a conocer más de 25%".

Para enero de 1986, el maestro pensaba retirarse de la actividad docente y profesional de la música y dedicarse a sus asuntos personales.

"Creo que me voy a dedicar a recopilar y ordenar todas mis obras, como para dejar constancia de mi paso por este mundo fugaz", dijo.

Ante la pregunta de si se sentía marginado porque su música casi no se conocía, a pesar de la fama de Barlovento, Serrano comentó: "Eso es falta de cultura por parte de esas personas. Lo que sucede es que nuestro pueblo es extremista: o es amante de la música académica, o si no del rock y lo comercial. Fíjate que de lo popular, nada".

Para esa época, el gobierno de Luis Herrera Campins desempolvó el decreto del uno por uno, con el cual se obligaba a transmitir radialmente una canción venezolana por una extranjera.

A Serrano no le hizo gracia la medida: "Estoy en contra de eso, porque es como someter al pueblo. Nos radian el Himno Nacional tres veces al día, y hay muchos por allí que ni saben quién fue el autor. Entonces, habría que implantar luego el dos por uno, el tres por uno, hasta que oigamos más música nacional que extranjera. Aunque no lo condeno ni lo censuro".

Andando el tiempo, y siempre gracias a Barlovento y a San Juan to'lo tiene, el entonces Concejo Municipal del Distrito Brión del estado Miranda lo homenajeó colocándole a la avenida principal de Higuerote -antes llamada Rotival- su nombre: avenida Eduardo Serrano.

No solo fue Barlovento, Camurí, Tardes de Naiguatá, Choroní, Frente al mar, San Juan to'lo tiene, entre otras, las músicas que aludían a la costa y a lo negroide. Su inclinación por esos temas no fue por nada especial. Al menos, así lo dejó entrever en esa conversación: "Sucede que, musicalmente hablando, el tiempo binario (como el del merengue, el de Barlovento), es mejor en sentido rítmico que las piezas en tiempo ternario (vals), es más pegajoso, la gente lo disfruta más, sin restarle méritos al vals. Es cuestión simple de gusto por el ritmo".

Serrano confesó un deseo: "Solo espero que algún día se acuerden, no de mí, sino de todos los autores venezolanos". Y vaya que ha sido así: ahora lo popular se degusta con toque académico.


(Publicado en El Universal el martes 11 de junio de 2013, en la edición aniversaria 104 del periódico)