domingo, 23 de marzo de 2008

Con la barroca

Finalmente con la guitarra barroca, según el trabajo fotográfico de Oswer Díaz Mireles. Ya estamos metiéndole el pecho al repertorio del Gentilhombre Gaspar Sanz, y su hermosísima Instrucción sobre la Guitarra Española. La guitarra y yo nos vamos ajustando, ella a tomar su temple y acondicionamiento, el estiramiento de las maderas, su identidad tímbrica, y yo acostumbrándome a algo totalmente nuevo en lo que a interpretación se refiere. Lo que más me cuesta es cambiar de técnicas, de la renacentista a la barroca, pero, como todo, es cuestión de costumbre.Pronto armaré un repertorio completo y, seguramente, un espectáculo.

Mientras tanto: este jueves 27 de marzo, a las 12:30 p.m., estaré en el Conjunto de Auditorios de la Universidad Simón Bolívar, ubicada en Sartenejas. Juana Francisca la Trovadoresa tañerá su guitarrilla y el repertorio español y francés del siglo XVI, que sin duda se escuchaba en la Tierra de Gracia...

viernes, 14 de marzo de 2008

Temporada 2008

Es un hecho, ya comenzó la temporada 2008 de "Juana Francisca, la trovadoresa". Elementos nuevos (la guitarra colgada, gracias al botón que le agregó el luthier); un texto adicional tan hermoso como sorprendente, y más piezas, constituyen el "plus" para este año.
Comencé la temporada el pasado viernes 7 de marzo, en el anfiteatro de la Universidad Católica Santa Rosa, donde imparto clases de periodismo. Fue un concierto didáctico, donde no presenté el performance en su totalidad, sino algunas partes; y expliqué al público, compuesto en su mayoría por estudiantes, algunos aspectos de la guitarrilla, su circunstancias y ejemplos de su repertorio. Ese concierto se realizó en el marco del Homenaje al Día Internacional de la Mujer, que se celebra los días 8 de marzo.
Ahora bien, próximamente la trovadoresa coge camino, y el próximo jueves 27 de marzo, al mediodía estaré en el Conjunto de Auditorios de la Universidad Simón Bolívar (Sartenejas). Si hacen clic al título, podrán ver la nota de prensa que me han dedicado y que agradezco enormemente.
Luego el jueves 3 de abril, a las 7:00 p.m., estaré dando la bienvenida a los alumnos del Colegio Universitario Francisco de Miranda, en el auditorio del Liceo Andrés Bello. Aún no sé si el concierto es abierto a todo público.
Para el miércoles 23 de abril, a las 6:30 p.m., participaré en el Encuentro Internacional de Escritoras, en el Centro Cultural Chacao. Cuando estemos más cerca de la fecha precisaré el lugar. Creo que será más bien en la sede de la Fundación Cultural Chacao, sala Cabrujas, pero debo confirmar.
Espero que me asignen un sábado por la tarde en la Quinta de Anauco, San Bernardino.
Para mayo organizaré un concierto, aún no sé de salas, pero prometo que algo habrá, sobre todo por el Día de la Madre.
El 5 de junio, a las 12:30 p.m. me recibirá el auditorio de la Casa de Estudio de la Historia de Venezuela, ubicado en el bulevar Panteón, en el marco de la exposición sobre LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CUATRO.

miércoles, 12 de marzo de 2008

La barroca en mis manos

En la foto hay un montón de guitarras barrocas, COMO LA MÍA, que ya la estoy amansando entre los dedos. Suena fantástica, tiene un sonido brillante, pastoso, delicioso y delicado, y ya me estoy estudiando las obras del gentilhombre Gaspar Sanz, cuya tablatura es al revés de lo que estoy acostumbrada con la francesa y Le Roy de la guitarrilla.
Cuando tenga fotos de la copia de Jean Voboam 1690 realizada por Claudio Lazcano del Castillo, os la presentaré formalmente.
La imaginación comenzó a trabajar a millón para poner a futuro a una descendiente de Juana Francisca, la trovadoresa, en el siglo XVIII interpretando la música original para esta guitarra barroca en escena. Sobre ello, ya informaremos...

sábado, 1 de marzo de 2008

El cuatro venezolano, evolución histórica

Desde el pasado 21 de febrero, los espacios de la Casa de Estudio de la Historia de Venezuela "Lorenzo A. Mendoza Quintero" (Veroes a Jesuíta, bulevar Panteón, Caracas) ofrecen una notable muestra de cuatros y parentela, en más de treinta ejemplares. Si hacen clic en el título de esta nota, podrán ir a la que se publica hoy en el diario El Universal.
Se trata de una exposición con el cual se recorre históricamente la evolución del cuatro, tal como lo indica el título de la muestra. La curaduría y criterio de la exposición la realiza el médico y músico Rafael Casanova, a partir de instrumentos suyos y de colecciones privadas.
Hay varios aspectos interesantes inherentes a esta exposición: en primer lugar, el visitante lo primero que ve es lo más visible -obviamente-, los instrumentos que abarcan desde ejemplares antiquísimos, más de dos mil años antes de Cristo, hasta cuatros de muy avanzada y reciente factura. Por esa cronología pasa nuestra querida guitarrilla, acaso la madre directa de nuestro instrumento nacional, tal como lo hemos reseñado en esta web con anterioridad.
También se observan unos ejemplares antiguos del cuatro, en donde se percibe cómo fue modificando la forma de la guitarrilla (foto del catálogo, en la extrema izquierda), acentuando más la cintura de ésta. En la fotografía, es el instrumento a la extrema derecha, nombrado "Octavo", acaso por presentar ocho cuerdas, aunque en realidad son ocho órdenes. Según Casanova, este ejemplar es de autor desconocido, está fechado en El Tocuyo (estado Lara) y data aproximadamente de 1860.
Desde allí, hay muchos modelos, desde los larenses hasta los orientales. Y hay algo interesantísimo, y es que para Casanova no hay diferencia sustancial entre el cuatro larense y el oriental. Es el mismo instrumento. Sin embargo, en Lara hay otros ejemplares, que han permanecido hasta la actualidad, como el quinto, el quinto y medio, el seis, el mismo octavo, y ¡pare usted de contar! Lo más interesante es que Casanova registra más de setenta afinaciones del cuatro en Venezuela, o sea, hay que ver cómo nuestra guitarrilla parió hijos e hijos en esta Tierra de Gracia.
Otro aspecto interesante es que el visitante de la muestra puede escuchar cómo suenan los instrumentos, gracias a unos audífonos colocados cerca de las vidrieras; así como ver la literatura que se le ha dedicado tanto a los instrumentos antiguos como al cuatro, y que va desde los famosos cuadernillos de Oscar Delepiani, pasando por tratados y hasta la biografía del maestro Fredy Reyna, del guitarrista e investigador Alejandro Bruzual.

Una visión del cuatro

A continuación, parte de la entrevista hecha a Rafael Casanova, el pasado miércoles 27 de febrero en la Casa de la Historia.
-¿Qué diferencia tiene el cuatro oriental con el larense?
-Es el mismo instrumento, de repente se modifican un poco las maderas. Pero la forma de tocar es lo más interesante, los ritmos; pero el instrumento como tal es similar, a peser de haberse gestado en sitios tan diferentes.
-¿Cuántos instrumentos hay aquí?
-Más de treinta. Esta es una muestra representativa de los cuatros que hay actualmente en Venezuela. No obstante, se ha desarrollado mucho la luthería, hay muchos luthieres, contando con constructores excelentes en prácticamente todos los estados de Venezuela.
-¿Usted ejecuta todos estos instrumentos?
-Sí. Yo fui autodidacta desde los cuatro años de edad. Mi abuelito materno, Luis Alberto Duarte, fue quien me enseñó los primeros pasos en la música. A él le gustaba tocar el violín. Después crecí tocando el cuatro, y más o menos a los 17 años de edad, tomé el primer curso de cuatro solista con el maestro Fredy Reyna. Ya teniendo unos 22 años de edad, suplanté al maestro en los cursos que él daba en la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela. Ya para ese entonces estudiaba medicina, el maetro estuvo un tiempo en Europa. Allá conocí a la fallecida Modesta Bor, al profesor Eduardo Serrano. Me enseñó mucho enseñar el instrumento. Después he estado como cuatrista solista, en la Universidad tenía al grupo "Los de aquí". También toco otros instrumentos, como el arpa, la bandola, la guitarra, la guitarra renacentista, la guitarra barroca, etc; todos los instrumentos de cuerda pulsada, el charango, cavaquinho, banjo, cuatro puertorriqueño, tres cubano, timple canario, el ukelele hawaiano, la guitarra jarocha mexicana; y desde hace 18 años pertenezco a "Armonías de Venezuela" que ya tenemos cuatro producciones propias y dos producciones conjuntas con cantantes; en total seis producciones; y una séptima que es nuestro primer DVD, que grabamos con los integrantes de Hexacorde. Por supuesto, siempre estoy tratando de apoyar todas estas exposiciones, y siempre que me lo han pedido así lo he hecho. Cheo Hurtado, quien va a cerrar el ciclo de conciertos que tenemos en junio, quería que se continara esta exposición en el Museo Jesús Soto, porque va a mudar "La siembra del cuatro" a Ciudad Bolívar.
En relación a esos conciertos, van a ser todos lo jueves hasta el 19 de junio, con variados cuatristas de Venezuela, a las 12:30 p.m. con entrada gratuita. Los miércoles van a haber charlas y exposiciones a las 10:30 a.m., dirigidas a un público joven, porque alrededor hay muchos colegios, primarias y secundarias, y se aprovecha y se invita a esos muchachos, para que vean la charla, hagan sus preguntas y aprovechen y vean el museo. Esta es una de las funciones, la DOCENTE, habrá charlas de Enio Escauriza, Sir Augusto Ramírez, Henry Leal, Cheo Hurtado y mi persona.
-¿La construcción del cuatro no había variado en cuatrocientos y tantos años sino hasta el modelo Casanova propuesto por usted?
-Sí, exactamente. En 1970-71, el luthier Ramón Blanco venía de México, aunque él es de origen español, y ya venía con conocimientos de alta luthería, de maderas nobes y de técnicas refinadas. Cuando empieza a hacer los primeros cuatros, vemos la diferencia, entre los nuestros y estos. Los constructores se acercaron al taller de Ramón y mejoraron sustancialmente la luthería. Yo digo que la luthería venezolana de cuerdas pulsadas, sin el arpa, es antes y después de Ramón Blanco.
-¿De los hijos de la guitarrilla hay alguno que haya alcanzado los niveles de avanza tal como lo alcanzó el cuatro?
-Sí, con el charango hay conciertos fabulosos, es un instrumento concertista. Igual el ukelele, el banjo, el cavaquinho que se tocan con orquestas sinfónicas, y a nivel mundial.