martes, 29 de enero de 2008

Principia Musicae

Déjame poseerte con mis tímpanos. Abro mi entendimiento para conjurar tu esencia, fundirme en tus vibraciones. No me importan tus formas ni tus ritmos. No me importa si a veces tus ondas pasan de la suave sinusoide a los repentinos picos irregulares. No me importa si te haces ruido, igual eres sonido puro, emanación del Sonido Sagrado, eco del mantram pronunciado por Dios, en cuyo aliento se respiraba el placer de la vida, matizada en energías sutiles, coloreadas con la brillante Luz Mística.

Cuando tus cualidades van al extremo, cuando tus armonías se mezclan en marañas incomprensibles, difíciles de discernir, cuando el estrépito parece ser tu medida, escucho el Silencio en perspectiva. Escucho la ausencia destacada en un vacío olvidado por ti. Por eso recurro al escape de mi racionalidad lógica, sostén de mi cordura creída y confirmada.

Si escapo a este extremo, conjuro la magia y convierto al mundo en angulares cuadraturas de causas y efectos, matemáticamente predecibles. Pero, a veces esto también se torna insoportable.

Así, la balanza se inclina una vez más al lado contrario. Yo me alegro: nuevamente existe la posibilidad de pronunciar la Palabra Móvil, eco del Sonido Sagrado, Eterno Om, Emanación Acústica.

Con mis oídos comprendo cómo el mundo se inclina indistintamente hacia ambos lados de la balanza. Pero mucho mejor encuentro el fiel de este instrumento, ubicado en todo su centro como un tercer pilar: allí están contenidas las características de los sonidos de mis locuras y mis desvaríos, el Silencio Absoluto, el eco del Sonido Sagrado y toda la música posible, imaginada, creada, cantada y ejecutada por todos los hombres y mujeres de la faz de la Tierra. Allí también, en ese fiel, están contenidos todos los razonamientos, elaborados con todas las lógicas capaces de mantener la verdad, reafirmarse con el Absoluto y tener la certeza de la existencia de Dios.

Déjame penetrar por la vacuidad permitida por las ondulaciones, déjame encontrar tu silencio cubierto entre tanta fatuidad. Déjame reconciliarme con el eco de ese Sonido Sagrado, incapaz de volver a ser emitido pero mantenido en la memoria de tus vibraciones inacabadas. Esta es la razón y la intuición. Estas cosas sostienen el eterno principio de la música, su misterio, esencia y temporalidad de lo eterno. Una vez más, déjame ser tu diapasón para vibrar contigo y afinar mi espíritu con el tuyo en la Perfecta Armonía.


(Este texto se publicó en El Universal el miércoles 20 de enero de 1999, página 3-13. Lo publico porque, modestia aparte, me parece un texto hermoso. Un comentario que quiero hacer es que en la redacción del texto no utilcé el "QUE", tal como lo hacía -valgan las inmensas y oceánicas distancias- nuestro poeta cumanés José Antonio Ramos Sucre)

viernes, 25 de enero de 2008

Un Museo de Jerusalén bucea en la música secreta de la Antigüedad


Crónica de Alberto Masegosa (Agencia EFE)

Jerusalén, 25 ene (EFE).- El Museo de los Pueblos de la Biblia de Jerusalén bucea este año a través de una exposición sin precedentes en la música de la Antigüedad, que permanece como uno de los secretos mejor guardados de la Historia.
La exhibición reúne 137 artefactos, instrumentos e iconos sobre la música en culturas como la mesopotámica, egipcia, judía, fenicia, griega y romana, y también en universos sonoros que fueron engullidos por la noche de los tiempos.
Bajo el título de "El sonido de la música antigua", la muestra presenta en una primera colección varios objetos naturales, desde caracolas marinas a huesos de animales, que el hombre empleó para articular un lenguaje musical antes de la era escrita.
Asimismo incluye un largo rosario de piedras pulidas, localizado en el monte Carmel, en el norte de Israel, de hace once mil años y que las mujeres se ataban a la cintura para que sonara con el movimiento de la pelvis en danzas rituales.
Una flauta y unos címbalos excavados en Meggido, en la misma región y que datan de hace seis mil años, son los principales vestigios que la exposición incluye sobre el Neolítico.
Tampoco faltan copias de liras del pueblo judío durante el Antiguo Testamento -como las que se supone que utilizaba para seducir el Rey David, que de acuerdo con el mito era músico aparte de soberano-, y de arpas de la Grecia Clásica y la Roma Imperial.
El plato fuerte de la exhibición es, no obstante, un panel con una tablilla que demuestra la inclusión de notas musicales en la escritura cuneiforme, que se practicaba hace cuatro mil años en Sumeria, el actual Irak, y es la más antigua del planeta.
Se trata de un himno en cuyo texto el escriba marcó con su cuña las pausas y los intervalos en que el narrador debía guardar silencio para dejar paso a que los músicos tocaran instrumentos de cuerda según una escala de siete notas.
La tablilla es una de las tres de la misma época que los expertos consideran las primeras partituras, en la medida en que no vuelven a aparecer rastros de música codificada hasta el siglo XI, en la Europa de principios de la Alta Edad Media.
El panel se acompaña con un programa informático que permite al visitante interpretar la composición en un ordenador.
Según la comisaria del museo, Joan Goodnick, nadie puede estar seguro, sin embargo, de que la versión en tecnología digital sea fiel a la original, ya que se desconoce el tipo de instrumentos de cuerda con que se ejecutaba la pieza.
"Además, no sabemos si hay algo que se nos escapa, si la partitura está completa, si identificamos de manera correcta las notas", explicó Goodnick a Efe.
La interpretación informatizada reproduce un sonido limpio, claro, nítido, desnudo y concreto, semejante al de compositores de la vanguardia contemporánea como John Cage y Brian Eno, algo que no sorprende al musicólogo Moshé Piamenta.
Asesor de Goodnick en la organización de la exhibición -que abrió el pasado día 7 y cerrará el próximo 31 de diciembre-, Piamenta argumenta que "las técnicas han evolucionado, pero los sentimientos humanos son muy parecidos a los de hace milenios".
"El principal cambio se produjo cuando surgió la oportunidad de grabar la música, que de alguna manera la frivolizó. Hasta entonces la ejecución musical coincidía en el espacio y en el tiempo, lo que le otorgaba algo de sacramental", añade.
Piamenta opina que ese aspecto sagrado se refleja en que las músicas diferían en la Antigüedad según el escenario.
"Había música que sólo se interpretaba en el templo, música solo para la corte real, música solo para las fiestas. En la actualidad se puede escuchar cualquier tipo de música, en cualquier tipo de soporte, en cualquier tipo de marco, pero eso es todo", afirma.
En palabras de Goodnick, "los antiguos pensaban que la música ponía orden en el caos interno y externo, que daba sentido y hacía más comprensible la vida, y ahora eso es igual".

jueves, 24 de enero de 2008

30 años de la Camerata de Caracas




Treinta años de la Camerata de Caracas. Ayer fue la rueda de prensa, en la propia sede de la fundación que congrega a las agrupaciones que conforma la CC; donde Isabel Palacios, directora fundadora, comentó a la prensa sobre los logros, programación y demás... Si desean ir a la página web de la Fundación Camerata de Caracas, pueden hacer clic en el vínculo, ubicado a la derecha de esta nota, en la sección correspondiente.
Como la nota informativa la publiqué hoy en El Universal (hacer clic en el título), me dedicaré a recordar aspectos sobre mi paso por las enseñanzas de Isabel Palacios.
En primer lugar, no puedo negar que la persona que me inoculó el "veneno" adictivo por la música antigua fue ella. Entre finales de 1982, 1983 y hasta el montaje de la ópera "Don Giovanni" de Mozart en noviembre y diciembre de 1984; tuve el inmenso privilegio de recibir las enseñanzas que ella, y los profesores que la rodearon, se dedicaron a construir para mostrarnos ese sentir y esa estética. En ese entonces, trabajaba ella como directora del Museo del Teclado en Parque Central; y luego seguí en el Taller Permanente de la Ópera de Caracas hasta cuando las clases se mudaron a una casa alquilada en Los Rosales, cerca de la actual sede. No continué porque tuve que dedicarme a los estudios de la carrera y a un incipiente matrimonio que finalmente no terminó de cuajar. Pero esa es otra historia.
Fernando Silva-Morván nos hablaba de Historia de la Cultura, con tal facilidad y pedagogía, que esa forma de transmitir conocimientos se me pegó definitivamente. Todavía conservo como tesoros los libros que nos recomendó, entre ellos "El ascenso del hombre" de Bronowski y las "Metamorfosis" de Ovidio (no las de Kafka). Sin entrar a endiosar el libro de Bronowsky, la idea era la integración del conocimiento. Y ese era el empeño de Fernando, no había concepto, conversación, dato, acorde, situación que no fuera capaz de relacionar con otro. Yo, que venía de sabérmelas todas más una (como buena adolescente), tuve que rendirme a mi absoluta ignorancia, que aún me acompaña aunque con muy ligeros y fugaces barnices de cultura (y no es falsa modestia, es totalmente cierto). Porque, esa gente sí sabe.
Gustavo Tambascio, tan delgado como culto, cultísimo. Nunca he visto alguien como él. Sobre todo porque con Tambascio comprobé que en el mundo sí hay gente que habla del pasado lejano como si lo hubiera visto y vivido. Sí, exactamente como la leyenda del Conde Saint-Germain de los metafísicos. No olvidaré jamás el trabajo que emprendimos con la "Dafne" de Marco Da Gagliano en su cátedra de Historia de la Ópera, y su manera de indicarnos aspectos fundamentales de esa y otras óperas, como si él hubiera sido el transcriptor de Da Gagliano o de Monteverdi. Más aún, era capaz de hacernos bailar igual que las ninfas de los frescos barrocos, y corregir movimientos de la misma manera en la que lo hubiera hecho con los modelos de Rubens. Con él también trabajamos el libro de Ovidio, y yo empecé a creerme la ninfa del Guaire, pero en secreto.
Lucy Ferrero en la técnica vocal no logró extraer de mi ese arte inalcanzable y maravilloso que es el canto; no porque ella no fuera capaz, sino por mi escaso talento en ese arte. Sin embargo, conservo enseñanzas sobre ritmos y respiraciones que me permiten lograr un mínimo desempeño en las cosas que hago. Igual recordamos a los demás profesores de Técnica Vocal: William Alvarado, Francisco Salazar, Aida Navarro, Siew Tuan Loh, Gisella Hollander, Isabel Palacios... Igual con Madalit Lamazares, pianista repertorista, quien junto a José Vaisman eran los encargados de revivir las partes pianísticas de las arias antiguas de los siglos XVII y XVIII...
Si de idiomas hablamos, la propia Isabel se encargaba del francés, Rosa Savoini del italiano y Gisella Hollander de alemán. Sobre todo la pronunciación y el entendimiento de los textos era lo esencial.
No puedo dejar de mencionar a Mónica -no recuerdo su apellido- y a Eduardo Gil, responsables de inculcarnos todo lo concerniente a la expresión corporal y a la actuación. Gil nos llevó de la mano de Eugene Ionesco y "La cantante calva", y en esa obra representé a la criada.
Por detrás, en las clases, en las instrucciones, en los talleres preparatorios para "Dafne" y para "Don Giovanni", en las enseñanzas sobre cómo preparar coralistas, en cómo ser intérprete, persona, sensible; en cómo aprender a aprender (hasta instarnos a meternos de oyentes en las clases de López Pedraza en la Escuela de Letras de la UCV); en todo eso y más, la guía de Isabel Palacios.
Yo entré allí por osada: supe por la prensa de las audiciones, y me preparé "Playa Grande" y "Flor de loto", me llevé mi cuatro, y con el desparpajo y desfachatez que lamentablemente me caracteriza, canté acompañándome en medio de varios aspirantes que habían preparado arias mozartianas y arias antiguas.
Hacía tiempo que no urgaba en estos recuerdos. Lo cierto es que siento por todos estos profesores, los que nombre y los que no recuerdo; por mis ex-compañeros, muchos de ellos actuales luminarias de la música en varias vertientes; siento por ese Taller de Ópera -supongo que el germen de la actual Memoria de Apariencias- un inmenso respeto y amor, agradecimiento infinito.
¡Felicidades en estos 30 Años!
Programación para 2008
Tanto las fotos que ilustran esta nota como lo que sigue, se extrajeron del CD-ROM que acompañó la rueda de prensa. Tomad nota:

Enero 25 / 27
SELVA MORALE E SPIRITUALE / Monteverdi
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Febrero 17 al 20
FESTIVAL D’AMBRONAY / Francia
Camerata Renacentista de Caracas

Marzo 28 / 29 / 30
PASION SEGUN SAN MARCOS / Keiser
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Abril 19 / 20
MONUMENTA I : LA MUSICA COLONIAL VENEZOLANA
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Mayo - Junio 30 / 31 / 1º
TONO LLANO Y FAMILIAR
Música de la casa a la capilla en el barroco Latinoamericano
Camerata Renacentista de Caracas
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Junio 16 al 23
FESTIVAL AMERICA-ESPAÑA / Madrid
Camerata Renacentista de Caracas

Julio 18 / 19 / 20 / 25 26 / 27
ORFEO FAVOLA IN MUSICA/ Monteverdi
Memoria de Apariencias
Camerata Renacentista de Caracas
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Agosto 24 al 31
COREA- CHINA -JAPON
Camerata Barroca de Caracas

Septiembre 26 / 27 / 28
EL FUEGO Y LA ROSA
Música de caballeros y peregrinos en la Edad Media
Camerata Renacentista de Caracas
Voces de la Camerata Barroca de Caracas

Octubre 31
¡ME LLAMO MOZART!
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

Noviembre 14 / 15 / 16
TIEMPO DE VIAJES
Música del renacimiento europeo
Camerata Renacentista de Caracas

Diciembre 6 / 7 / 13 / 14
MESIAS / Handel
Camerata Barroca de Caracas/ Collegium Musicum Fernando Silva-Morvan

sábado, 19 de enero de 2008

Festival "Resonanzen 2008"



Viena, 19 ene (EFE).- Don Quijote de la Mancha es la figura central del festival de música antigua de Viena "Resonanzen" (Resonancias) que comienza hoy bajo el lema de "Fantasía, visiones y locura" con la participación de músicos como Jordi Savall y el Grupo Mudéjar de Begoña Olavide.
La Konzerthaus de Viena ofrece, entre el 19 y el 27 de enero, diez conciertos que serán transmitidos, en parte en directo, por la Radio austríaca ORF y se venderán posteriormente en formato CD.
El festival se ha propuesto, según se desprende de su programa, investigar de forma musical el amplio espacio de la imaginación, entre la ocurrencia creativa y la pérdida de la realidad aniquiladora.
Savall y su Capella Reial de Catalunya, que obtuvieron el Premio de la Feria Mundial de la Música MIDEM al mejor disco de música antigua con su producción "Don Quijote de la Mancha. Romances y músicas", interpretan obras, entre otros, del andaluz Cristóbal de Morales, el vihuelista valenciano Luys Milán y el músico de Cámara de Carlos V Antonio de Cabezón, todo del siglo XVI.
Jordi Savall, favorito del público vienés desde hace años, ha recogido los romances, canciones y madrigales a los que se hace referencia en la novela de quien era a la vez "caballero de la triste figura" e "ingenioso hidalgo", para una panorámica literario-musical de la época.
El Grupo Mudéjar quiere evocar el ambiente musical de la Edad Media y el Renacimiento utilizando los instrumentos reconstruidos en base a la pintura y escultura de entonces, gracias a unas minuciosas pesquisas sobre las técnicas de interpretación perdidas.
"Mudéjar", en su concierto, invita bajo el título "Trovadores Hispanos" a un paseo por el siglo XIII, cuando músicos cristianos, judíos y árabes ensalzaban el amor puro, sin límites.
Otros músicos que contribuyen a las numerosas facetas del programa son Les Cornets Noirs, de Alemania, el conjunto Concerto Italiano bajo la dirección de Rinaldo Alessandrini así como Paolo Pandolfo con su viola da gamba, además celebran su debut en este festival los grupos Echo du Danube y The Sound of Fury.

viernes, 18 de enero de 2008

En breve, la guitarra barroca


Bartolomé toca el laud
Melchor la guitarrilla
estoy mejor de salud
¡qué buena la manzanilla!

Ruego por mi Madre
y lo dejo en mi boca
que antes de Carnavales
tú toques la barroca.

ClaDIOS.


Estas estrofas me las envió Claudio Lazcano del Castillo (en la foto de Oswer Díaz Mireles), donde muestra el instrumento que -según sus propias palabras- está a punto de concluir, y, según promete en sus versos, estará en mis manos antes de Carnaval, es decir, antes del 4 o 5 de febrero. (¡Yupiiii!)

Me pareció tan ingeniosa la forma como me comunica su próxima culminación, que quise colocarlo y compartilo con ustedes. Y lo de "ClaDios" no es un error. Es así. Salud!

jueves, 17 de enero de 2008

Los hijos de la guitarrilla (V) O Cavaquinho


El cavaquinho, cavaco pequeño, nos remonta prácticamente a la historia común entre España y Portugal. Ante todo, desde el punto de vista etimológico, la palabra "cavaco" en portugués significa "palique", que en castellano es "charla o conversación continuada"; y esto nos recuerda un poco la forma como el cavaquinho actúa como parte instrumental en la música brasileña.
Pero antes de venirnos a Brasil, examinemos un poco la idea propuesta, de la comunidad cultural hispanolusa. En un tiempo fueron un solo "país" o región, o territorio. Descendientes de los iberos, aquellos habitantes compartieron una sola "bandera" (disculpe el uso de comillas en estos dos últimos términos, pero siento que uso palabras demasiado modernas para una realidad remota).
De acuerdo con lo hallado, el cavaquinho es un instrumento netamente portugués, en forma de guitarra; es decir, de ocho, con la cintura estrecha; pero de tamaño menor. Las fuentes consultadas revelan que proviene de una familia de pequeños instrumentos de cuerda que tuvieron un importante desarrollo desde el siglo XVI, y que tenían un sonido agudo. También se le emparenta con el timple canario y el cuatro venezolano; y de aquí es donde podemos hilar la descendencia con nuestra guitarrilla. Podríamos suponer que la guitarrilla, presente en las cortes y casas portuguesas, se fue con el equipaje a Brasil, al igual que el cavaquinho. Al llegar a América, alcanzó mucha popularidad. Tanto así, que hasta los músicos se extrañan de que sea portugués y no netamente brasileño, tal como nadie duda acerca de la venezolanidad del cuatro.
"El cavaquinho tiene cuatro cuerdas metálicas afinadas normalmente en Re Si Sol Re, de primera a última cuerda ó Re Si Sol Sol. La tapa armónica de la caja de resonancia no suele estar barnizada. El cavaquiño se utiliza en los grupos tradicionales de la mitad norte de Portugal, y normalmente se utiliza rasgándolo con los dedos para acompañar la voz" (www.tamborileros.com).

sábado, 12 de enero de 2008

COMIENCA LA MUSICA PARA GUITARRA


Cuando Miguel de Fuenllana, en su Orphenica Lyra, hacia el sexto libro cambia la tablatura de seis líneas a cuatro, anuncia solemnemente: "Comienca la música para guitarra", y arranca con un "Crucifixus a tres", y la letra D, de "difícil"... luego siguen ocho obras más para guitarrilla.
Todo esto para contar por qué el guitarrista italiano Massimo Lonardi escogió esa frase para el título de su disco, donde por supuesto incluye obras de Fuenllana, así como de Mudarra, Arcadelt, Le Roy, Morlaye, Gorlier, Brayssing y Barberiis. Una extraordinaria selección de obras, donde Lonardi demuestra su musicalidad y destreza, su sensibilidad y arte al servicio del renacimiento.
La parte dura del asunto es que este disco no está disponible en el país, y sólo se consigue a través de internet, concretamente en Amazon.com. Haciendo clic en el título, se puede ir directamente a la página en esa tienda virtual donde se puede adquirir; y les doy esa información porque de verdad el disco vale la pena.

viernes, 11 de enero de 2008

La barroca en el futuro!

Creo que falta poco para tener entre mis manos este magnífico instrumento que se muestra en la imagen. En la foto se puede ver la guitarra aún en construcción: le faltan el puente, las cuerdas, los trastes, las clavijas, lijarla, barnizarla, ponerle la roseta (que es tan bella, profunda y maravillosa que allí o habitan las hadas o emula un mall). Esta guitarra barroca también está hecha por Claudio Lazcano del Castillo, y es copia de una guitarra francesa del siglo XVII.
Por ahí tengo las intenciones de que la Juana Francisca aparezca en escena con las dos guitarras, o una se quede en escena mientras ejecuto la otra. Ya veremos, probaremos y reseñaremos. Salud!

miércoles, 9 de enero de 2008

Concurso Internacional de Guitarra


Flavio Sala me envió hoy esta información, que expongo aquí para los interesados. Se trata de la primera edición del Concurso Internacional de Guitarra Clásica "PREMIO ACCADEMIA SANTORO", en "HOMENAJE A JOAQUIN RODRIGO". Por eso pongo la foto de uno de mis compositores favoritos, Rodrigo: haciendo clic en el título pueden ir a su página web y empaparse más de este fabuloso creador, quien es mucho más que el autor del Concierto de Aranjuez... sólo que esta hermosa obra es la que lo ha hecho tan reconocido.
Para saber más sobre las bases y premios del concurso, se puede hacer clic en el siguiente vínculo, donde está toda la información en español: http://www.accademiasantoro.org
¡Suerte!

lunes, 7 de enero de 2008

Una obra de Adrian Le Roy

Quiero ilustrar con esta obra la forma como se interpreta la guitarrilla. Se trata de un preludio, contenido en el tercer libro de Adrian Le Roy, según la edición de 1551.
Como se puede ver, la escritura está hecha en tablatura antigua, en la que se utilizaban letras en lugar de números. Hay cuatro líneas, las cuales se leen de abajo hacia arriba: 4a., 3a., 2a. y 1a. cuerdas (órdenes) respectivamente. Quiere decir, entonces, que la línea superior corresponde a la primera cuerda u orden y la última de abajo la cuarta.
Cada letra simboliza el traste o división en el mástil del instrumento: la letra "a" es la cuerda al aire, la "b" el primer traste, "c" el segundo, y así sucesivamente, d (aparece con el palito volteado hacia la izquierda. No es un error, sino para que no tropiece con la línea de arriba ni se confunda con la "b"), e, f, g, h, i, k, l y m (a veces). Normalmente la guitarrilla tiene 10 trastes. La "j" no se emplea por su similitud con la "i".
Varias letras superpuestas indican un acorde.
Luego vienen las indicaciones de duración. Al principio hay un "C" atravesada verticalmente con un palito. Se trata de la indicación de compasillo, a dos tiempos, tal como ocurre con la notación musical actual. Sobre las letras hay algunos símbolos. Se trata de plicas similares a las que tienen las figuras de notas, para la notación estándar de la música. En este caso, las que tienen un solo corchete indican cada uno de los dos tiempos del compasillo. Las de dos corchetes dividen las anteriores, las de tres a las de dos, y así sucesivamente.
Algunas letras tienen unos puntitos. Eso significa que esas notas deben pulsarse con el índice de la mano derecha. Las que no tienen deben tocarse con el pulgar. Si son acordes, pues se usan los otros dedos de la mano derecha, y a veces (depende del humor renacentista) se rasguean.
Lo que más me fascina en esta partitura es la enorme letra P que precede la escritura musical. A mi se me antoja a algo entre tarot con esoterismo; y he procurado darle ese toque misterioso a la interpretación que hago de esta pieza: veo en el hombre que se aproxima al perro al arcano de El Loco, con su vara y sus ropas extrañas. El loco es el abismo, la razón sostenida con la fe, el conocimiento que se sabe cierto pero no hay manera de comprobarlo científicamente; pero, pese a ello, se sabe de su certeza y, quizás, hasta de su veracidad. En el cuarto sistema, tercer compas, me lanzo a ese abismo, luego de haber hecho una exposición algo ostentosa y sobria. Me lanzo al abismo de escalas que suben y bajan, con los ojos cerrados, sintiendo la brisa fresca en mi rostro, porque sé que en algún punto (último sistema en todos sus compases) llego a otra cima verde que me espera.

sábado, 5 de enero de 2008

Versiones de Hopkinson Smith


Smith es un maestro, no cabe duda. Es uno de mis maestros virtuales: soy hija de la tecnología, de la televisión, de la música grabada, de la computación; y por supuesto también aprendí a aprender a través de lo que leo, lo que veo, lo que oigo sin que me lo dirijan directamente a través de un maestro presencial. Uno de estos maestros es Hopkinson Smith, y tengo varios de sus CDs. En este, Alonso Mudarra. Tres libros de música en cifras para vihuela, el intérprete ofrece, por supuesto, todo lo que tiene que ver con el repertorio vihuelístico, ampliamente heredado por los guitarristas modernos. En lo que a la guitarrilla respecta, Smith dedica las cinco últimas piezas a nuestro instrumento. Abandona la vihuela y toma su guitarra de cuatro órdenes construida en Londres por Stephen Murphy y toca cinco de las nueve obras que Mudarra dedicó a la guitarrilla: Una pavana, Fantasía del quarto tono, Romanesca o Guárdame las vacas, Fantasía del primer tono y Fantasía del quinto tono.
Confieso que se aprecia un leve "choque" durante la audición del CD, porque primero se viene escuchando un timbre instrumental, el propio de la vihuela, que es más grave; y repentinamente cambia al timbre más agudo de la guitarrilla. Por supuesto, el oído lo acepta y se continúa apreciando el resto de la selección musical.
Aunque no lo crean, este CD lo conseguí en Caracas, cuando Don Disco de Chacaíto solía estar muy bien surtido. Claro, ahora estamos en otra época, la economía, la política, etc, etc... y paradójicamente, este tipo de materiales no es tan frecuente de conseguir. De manera que la única forma es haciendo uso del cupo de Cadivi... (sin comentarios).
Haciendo clic en el título se puede ir a la página personal de Smith, donde hay muchísima información, así como downloads de su música.

miércoles, 2 de enero de 2008

Los hijos de la guitarrilla (IV) La Jarana


Ante todo, FELIZ AÑO NUEVO 2008. Espero que la hayan pasado súper.
Seguimos con la serie sobre los hijos de la guitarrilla. En la parte derecha del blog podrán ver las tres anteriores entregas sobre estos instrumentos: la primera dedicada al tiple colombiano, la segunda al charango sureño y la tercera a nuestro cuatro criollo y venezolanísimo; haciendo clic a LOS HIJOS DE LA GUITARRILLA.
Nos vamos ahora al Virreinato de la Nueva España, mejor conocido como México. En las tierras de Veracruz, en el Golfo de México, nuestra guitarrilla encontró asiento. Y he aquí algo curioso y maravilloso, como todo lo que implica América Latina: la jarana es un instrumento musical en Veracruz y es género musical en Yucatán; y éste último es tan, pero tan similar al joropo venezolano y colombiano, que parecería que nuestras fronteras se diluyen. Para cualquier persona de estos tiempos le parecerá una tontería, claro, teniendo internet, Google, TV por cable y demás instantáneas comunicativas... pero pensemos que estas músicas se vienen gestando desde el siglo XVI, y evolucionando con el tiempo, cuando ni siquiera había el menor interés entre los músicos por compartir estos saberes y evoluciones: hasta entrado (largo, diría yo) el siglo XX, no hubo interés entre los músicos populares por entablar relación entre ellos.
El instrumento
La jarana veracruzana consta de ocho cuerdas acomodadas en cinco órdenes. En su elaboración, tanto la tapa de fondo como los aros se hacen de cedro rojo o ciprés, el mástil o brazo también es de cedro rojo, y el diapasón de granadillo; mientras que la tapa es de tacote. Al igual que la guitarra battente, es un instrumento rítmico que junto con el arpa y el requinto jarocho generan los sonidos inigualables de la música jarocha.
También está la jarana huasteca, una pequeña guitarra de rasgueo de cinco cuerdas. Armoniza las melodías llevadas por el violín y también acompaña la huapanguera, la voz y el zapateo del bailador, proporcionando un registro alto. Su forma, tamaño y afinación le dan características propias que la hacen diferente a otros tipos conocidos en México. De los instrumentos que componen al trío huasteco, la jarana es el último que se incorporó a enriquecer el acompañamiento y la armonización.
Lo que podemos ver respecto a la jarana, es que en su confección y uso hay dos hipótesis, igualmente válidas para nuestro cuatro, en especial el que se desarrolló en el occidente venezolano: la filiación directa de la guitarrilla; y aquella según la cual estos dos instrumentos recibieron influencia igualmente de la guitarra barroca, que consta de cinco órdenes, tal como ocurre con la actual jarana y en algunas versiones del cuatro barquisimetano. Para los venezolanos está claro que el cuatro no es igual en toda Venezuela. Incluso su nombre es totalmente moderno, pues hasta más allá de 1950 aún se le conocía como guitarrita, guitarrica o guitarrilla.
Retornando a la jarana, su afinación, Sol-Do-Mi-La-Sol, demuestra la filiación con la guitarrilla, que se afina Sol-Do-Mi-La, obviamente sin el último Sol.
Estas y otras complejidades aún siguen siendo objeto de estudio de la etnomusicología latinoamericana. En todo caso, lo que queremos es dar un panorama general de nuestros instrumentos y picarle la curiosidad a los menos avezados.
Para más información, sugiero hacer clic en el título de esta entrada, para acceder a una ponencia de Andrés Barahona Londoño, en el marco del XXV Encuentro de Jaraneros de Tlacotalpan, Veracruz (Febrero 2004).