jueves, 24 de enero de 2013

Crónica Minimalista: Para volver a devorarnos

Caracas.- La ciudad permanece. Está allí, y uno, como habitante también. Uno habita, va y viene y la ciudad está dentro de uno, pero, a veces, no nos damos cuenta de que formamos parte también de esa ciudad. Caracas se nos mete en el cuerpo, con sus voces, sus sonidos, con sus ruidos. Su violencia nos arrastra, nos persigue, nos acorrala. A medida que transcurre el día, cambia su color, cambian sus texturas. En la oficina, uno se aisla. Pero a lo lejos, sabemos que la ciudad está en el mismo lugar, aguardando nuestra salida para volver a devorarnos.