martes, 14 de febrero de 2012

Crónica Minimalista: Aventura de la velocidad

Caracas.- ¡Faltan diez minutos para las siete! El segundero avanza sin contemplaciones. A las siete en punto de la mañana tienes que estar en tu escritorio, reza el imperativo. Desde El Paraíso hasta la Urdaneta hay un trecho, que sin colas, bastan quince minutos, veinte tal vez para llegar. Pero con la ristra de vehículos apiñados sobre el asfalto, serpiente emplumada de humos y humores, solo queda el recurso de la moto taxi: no importa el traje. No importa qué tan bien huela tu cabello. No importa si el escote es amplio y tus senos se hielan con el impacto de la brisa a más de ochenta kilómetros por hora. Por estar a las siete en punto allá, recogerás tus faldas, te pondrás el caso repleto de aromas y grasas, convencerás a tus senos de que un poquito de aire no hace daño, y te lanzarás a la aventura de la velocidad.

jueves, 2 de febrero de 2012

Crónica Minimalista: La mañana más hermosa del mundo

Caracas.- La mañana más hermosa del mundo es la de hoy, cuando mi corazón amaneció nostálgico. Amaneció en azul intenso y a medida que el sol subía in crescendo, la música de sus colores moduló del azul claro al amarillo tenue, al rosa pálido, al naranja delicado, al naranja de fuego, al amarillo intenso. Una bandada de loros vino a mi soledad, y sus graznidos verdes me despertaron del letargo de mi añoranza. Un amor lejano se percibía en los rayos del sol, mientras la gran montaña se intuía majestuosa detrás de la bruma luminiscente: arriba el contorno de sus picos, más arriba un cielo azul de fantasía, y en la piel el frío de la distancia. La mañana más hermosa del mundo huele a café recién colado, huele a limpio, huele a urgencias. Sabe a desayuno de panadería o a empanadas de la esquina, sabe a asfalto y a humos tóxicos. Sabe a noticias y a agua de colonia. La mañana más hermosa del mundo es la de hoy, cuando a pesar de mis dolores -los físicos y los del alma- me siento viva. Me siento viva, y la música de mis sentidos me canta y me acompaña en una eterna sinfonía. Es hoy, la mañana más hermosa del mundo.