jueves, 17 de septiembre de 2009

Los hijos de la guitarrilla (y VII) El Ukelele o Ukulele


Finalmente llegamos al último de los hijos de la guitarrilla, el ukulele o ukelele. Este cordófono vendría siendo, mejor, un "nieto" de la guitarra renacentista, ya que su predecesor, el cavaquinho, llegó a las islas de Hawaii a bordo de los barcos brasileños. Otra teoría señala que llegó a esas islas a bordo de los barcos portugueses... hay que agregar que en Portugal también había la afición de tocar la guitarrilla... En todo caso, el cordófono que da origen al ukelele llega hacia el último tercio del siglo XIX, después de 1870, según las fuentes consultadas.
En Hawaii adoptó la forma y afinaciones con las que se conoce. Lo digo en plural porque hay varios tamaños de ukeleles, y según lo grave o agudo de su sonoridad, así tendrá su afinación. Por cierto, la que se le parece a la de la guitarrilla (sol-do-mi-la) es la del llamado ukelele tenor.
Este instrumento goza actualmente de gran popularidad, porque de alguna forma los músicos tanto hawaianos como los norteamericanos (en general) lo han ido incorporando a sus composiciones. Por internet es posible conseguir tablas de acordes, y, sin duda, YouTube nos provee de una fuente inmensa para ver y escuchar a sus intérpretes.
Lo interesante del ukelele es que mayormente es un instrumento que se utiliza como acompañante, de allí lo importante del conocimiento de los acordes. La mano derecha rasguea y de esa forma el instrumento se comporta como ayudante de la rítmica, muchas veces hasta es percusivo. Por supuesto también es posible puntear y lograr notables efectos de melodía y armonías yuxtapuestas. Ya eso es tema de cada intérprete.