lunes, 10 de mayo de 2021

Semejanzas entre el cuatro venezolano y el ukelele barítono



 I

 

La música es producto de la relación entre el músico y su instrumento. Es una simbiosis que se produce de forma natural, un crecimiento interactivo: el instrumento le da al intérprete lo que éste le exige, y a su vez, el músico obtiene los mejores resultados de su artefacto. Cuando esto no ocurre, la invención se dispara y ocurren, entonces, los cambios en la forma y construcción del instrumento.

 

Veamos el caso de la guitarra: de cuatro órdenes en el siglo XVI, pasó a cinco órdenes en el siglo XVII y XVIII, seis (siete, ocho y hasta diez) cuerdas en el siglo XIX. Y de las cuerdas de tripa a las de nylon y de acero, y del sonido natural al electroacústico y eléctrico. Han sido mejoras notables, impulsadas por los intérpretes o por los constructores, para hacer mejor música. No obstante, los instrumentos antecesores permanecen y conviven, incluso los llamados instrumentos (ahora) históricos, aunque sea para consumo y deleite de unos pocos. De modo que hablaremos de mejoras o evolución, para preservar el principio de convivencia de todos los instrumentos musicales, tal como ocurre en los diferentes ámbitos del quehacer artístico y cultural.

Entre los cordófonos derivados de la guitarra del siglo XVI están el cuatro venezolano y el ukelele o ukulele hawaiano.

 

Del cuatro, se puede citar lo que señala el musicólogo Óscar Battaglini en El cuatro: continuidad y evolución con respecto a la guitarra renacentista (Fundación Centro Nacional de Historia, Caracas, 2014), cuando asegura que el instrumento venezolano surgió a partir de la guitarra renacentista de cuatro órdenes: “Poca o ninguna duda podemos tener, entonces, que la antigua guitarra  renacentista se arraigó temprano en Venezuela, pero con una característica representativa: la virtual invariabilidad en su construcción, afinación y encordadura a lo largo de quinientos años”, y explica la razón, “no se vio afectada, de esta manera, por el tránsito al Barroco, en el que se extendió en España el uso de guitarras de cinco órdenes, ni la adición a mediados del siglo XVIII, de la sexta cuerda”. (op. cit. p. 28)

 

Es decir, hay suficientes indicios para asegurar que el cuatro venezolano surge de la guitarra renacentista: cuatro cuerdas, con afinación la, re, fa#, si; y por uso y difusión en Venezuela, se ha convertido en el instrumento emblemático por excelencia de ese país.

 

 

II

 

 

Sobre el ukelele o ukulele, se trata de un cordófono igualmente de cuatro cuerdas (aunque también se dice que en un principio tenía cinco cuerdas), y que también proviene de la guitarra renacentista, por derivación: de la guitarra del siglo XVI se derivó el cuatro y también el cavaquinho portugués. Este instrumento fue transportado por los navegantes portugueses que viajaron por el Atlántico sur, pasaron por la Tierra del Fuego y remontaron el Pacífico. En esos periplos, tanto la gente como sus instrumentos pernoctaron en las islas de Tahití, la isla de Pascua y Hawái, y hacia 1879 se registran los primeros vestigios del instrumento mestizo, adaptado a los usos y costumbres de los pueblos en los que se gestó.

 

El vocablo ukelele (en español) proviene del vocablo hawaiano ukulele que significa “pulga saltadora”, a juzgar por el modo como se mueven los dedos por el instrumento al ser tañido. Vale decir que el instrumento original es el que hoy en día conocemos como ukelele soprano, que tiene una longitud de 53,7 centímetros y un tiro de 35 centímetros. A medida que la interacción cultural entre la gente de la Polinesia y los occidentales se fue incrementando, se fueron originando otras variantes del ukelele, como el de concierto, que tiene la misma sonoridad del soprano, pero es algo más grande, después aparecieron el tenor y el ukelele barítono.

 

Así como el cuatro venezolano mantiene la afinación análoga a la guitarra renacentista (por cuartas y terceras), los ukeleles también mantuvieron esa misma proporción de afinación:

 

 

 

 

INSTRUMENTO

AFINACIÓN (4ta a 1ra)

LONGITUD

TIRO

GUITARRA RENACENTISTA

Sol, do, mi, la

76 cms

53,3 cms

CAVAQUINHO PORTUGUÉS

Re, sol, si, re

58 cms

34 cms

CUATRO VENEZOLANO

La, re, fa#, si

81 cms

55,5 cms

UKELELE SOPRANO

Sol, do, mi, la

53 cms

33 cms

UKELELE DE CONCIERTO

Sol, do, mi, la

58 cms

38 cms

UKELELE TENOR

Sol, do, mi, la

66 cms

43 cms

UKELELE BARÍTONO

Re, sol, si, mi

76 cms

48 cms

 

Como se puede observar, hay semejanzas entre estos instrumentos, y lo más interesante es como esa semejanza puede llegar a convertirse en similaridad, casi exactitud entre el cuatro venezolano y el ukelele barítono.

 



 

Hemos forzado la barra hacia este punto, porque en la actualidad hay alrededor de seis millones de venezolanos fuera de Venezuela, y como ese instrumento forma parte del arraigo cultural del país caribeño, había que encontrar una solución fácil, simple y eficiente para llenar el vacío del cuatro.

 

Por supuesto, hay tiendas on-line a través de las cuales se pueden conseguir cuatros. Incluso, hay países en los que se ofrecen a la venta en tiendas físicas. Por ejemplo, en Lima, la ciudad donde residimos, hay varias tiendas de instrumentos musicales que los venden. No obstante, no es lo común, en particular por la forma como se ha llevado la migración venezolana: no ha sido producto de una planificación, o de una oferta laboral por parte de los países receptores, sino que ha sido una migración forzada por la crisis política y económica. Muchos de los migrantes se han ido de Venezuela con muy pocas pertenencias, y se sabe que el cuatro es un instrumento tan emblemático, que al menos la mitad de las personas venezolanas lo tocan, y con toda seguridad muchos de los que han migrado quisieran tener el instrumento y hasta preservar su uso y costumbre para las nuevas generaciones, criadas o nacidas en los países receptores.

 

 

III

 

 

La solución a través del ukelele barítono no es nueva. De hecho, ha habido varios videos colgados en la plataforma YouTube que dan cuenta de esta opción. Aquí presentamos algunos, que fueron consultados el día 08/05/2021:

 

(1) Jesús Malpica (31/03/2018): “Grabando ukulele – cuatro venezolano”

(https://www.youtube.com/watch?v=kmDQFGo2um8)

 

(2) Ken Middleton (02/05/2018): “Cuatro tuning on a ukulele”

(https://www.youtube.com/watch?v=KHF_g96Es3Q)

 

(3) Carlos Javier Porras (16/07/2019): “Cuatrolele o adaptación de ukelele barítono para obtener un cuatro venezolano”

(https://www.youtube.com/watch?v=R965SyF8Rbk)

Luego publicó una segunda parte, el 14 de abril de 2021, con igual título.

(https://www.youtube.com/watch?v=bAsdIM-oRCg) (14/04/2021)

 

(4) José Santos Barrios Figueras (31/12/2020): “Ukelele. Transformación de Ukelele barítono a Cuatro Venezolano”

(https://www.youtube.com/watch?v=biEMqhihu-0)

 

A tal efecto, acometimos nuestro propio experimento musicológico, y obtuvimos el siguiente resultado:

 

Adquirimos un ukelele barítono, encordado con cuerdas Aquila Supernylgut. Procedimos a cambiar las cuerdas por un juego de la casa Augustine para cuatro. Afinamos a la, re, fa#, si.

 

Encontramos una exactitud del 98% con respecto a la sonoridad del cuatro. La diferencia de 2% se debe a que el timbre del ukelele barítono es ligeramente más tenue que el del cuatro, que podría describirse como más recio.

 

Al tacto, rasgueo, el ukelele es más suave que el cuatro. Incluso, resulta cómodo realizar cualquiera de los ritmos que se emplean para la música venezolana, a pesar de que el ukelele tiene el diapasón levantado y carece de la madera superpuesta en la tapa para resguardarla del rasgueo.

 

Podemos atestiguar que, para la realización de la música tradicional venezolana, se puede utilizar un ukelele barítono, encordado a la manera del cuatro, que resulta de mejor forma que mantener el encordado original. Esto último podría ser una solución transitoria, y consiste en intercambiar las cuerdas 1 y 2 del ukelele de posición: colocar la cuerda del mi (primera) en la posición de la segunda cuerda, y la del si (segunda) a la posición de la primera cuerda. En caso de que se quiera disponer del ukelele, se puede volver a encordar en su forma original y venderse sin ningún problema.

 

A continuación, presentamos la tabla comparativa entre el cuatro y el ukelele barítono para constatar sus aspectos de concordancia o diferencias, según el caso:

 

MEDIDAS (cms)

CUATRO VENEZOLANO

UKELELE BARÍTONO

Longitud total

81

76,3

Longitud del mástil

46

41,5

Longitud del clavijero

15

12,5

Tiro

55

51

Ancho del puente

14

9

Distancia entre las cuerdas (puente)

1,2

1,4

Distancia entre las cuerdas (cejilla)

0,9

0,9

Diámetro de la boca

6

6,6

Ancho del golpeador

7,6

5,5

Número de trastes

14

14

Aro inferior

24,7

26

Aro superior

17,6

18,7

Cintura

15,6

16,3

Espesor

9,7

Variable (promedio = 7,7)

7,5/ 8/7,8

Marca

El Torrense

Memphis

Modelo

Guillermo Timaure e hijos

UK-28 MM Signature

Maderas

Cedro y caoba

Sapele (caoba africana)

Otros detalles:

Barnizado, a dos colores. Diapasón a ras de la tapa superior. Más recio, duro.

Mate, bordes blancos, con botones para correa. Diapasón levantado. Suave al rasgueo

 

 Se puede ver una muestra de este experimento en nuestro canal de YouTube: 

                             https://www.youtube.com/watch?v=LQMc5TXt9VQ

 

Ancho del golpeador:



-------------------------------------------------------------------------------------

Autora: Ana María Hernández Guerra

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Maestría en Escritura Creativa, base 2019

Universidad Central de Venezuela

Maestría en Musicología Latinoamericana, cohorte 2008

ORCID 0000 0002 3716 7766


        


jueves, 31 de mayo de 2018

Homenaje a José Luis Lara


Por Ana María Hernández Guerra

A José Luis Lara lo conocí porque participé, en 2010, en el Festival Internacional de Guitarra de Angostura, con mi guitarra y repertorio del barroco.
Era una persona gentil, amigable, atento con los guitarristas que participamos en el festival. Entre él y Douglas Estévez nos hicieron pasar unos días a cuerpo de rey en la hermosa Ciudad Bolívar, y nos alojaron en el maravilloso Museo Jesús Soto, que tiene, entre sus facilidades, un espacio para hospedar artistas. Mejor tratamiento, imposible.
Lara fue siempre muy gentil y preocupado por el movimiento guitarrístico venezolano. Pudo haberse dedicado por entero a su carrera, cuestión que hace normalmente un artista. Pero no. Además de llevar adelante su oficio de solista, también era docente y sobre todo, promotor de la actividad guitarrística. Y esto último, sin duda, se le agradece altamente porque precisamente esa promoción es la base de la difusión de nuestro instrumento, dar la plataforma necesaria para que los guitarristas se conozcan, den a conocer sus repertorios, para que el público disfrute de conciertos de calidad, para que los jóvenes se codeen con los maestros, para el intercambio necesario entre artistas. Todo eso era posible gracias al impulso de gente como José Luis. Por eso, su partida nos parece injusta, innecesaria. Lamentable. Irreparable. Sobre todo por la manera vil en la que falleció: víctima de la inseguridad reinante en Venezuela.
Este espíritu de devoción por difundir el instrumento es el que anima a un grupo de guitarristas venezolanos que participarán este domingo 3 de junio en la Casa de Rómulo Gallegos para rendir tributo a su memoria y a su obra.


La cantidad y calidad de guitarristas participantes da fe del aporte de Lara al movimiento del instrumento en el país. He aquí el programa y los participantes:

Primera parte

Alejandro Bruzual
Palabras de duelo y presentación del CD de José Luis Lara, dedicado a Antonio Lauro
Simón Valbuena
La gatica (valse)... Antonio Lauro
María Carolina (valse)... Antonio Lauro
Julio Medina
Atardecer (valse)... Lencho Amaro / arreglo: J. Medina
Chamado (choro)... J. Medina
Silvio Mencías
Serenata caraqueña... Manuel E. Pérez D. / arreglo: Leopoldo Igarza
Tan lejos y tan cerca (valse)... Alexandro Rodríguez.
Ignacio Barreto
Tres piezas breves... Rodrigo Riera
Marina Parilli
Como llora una estrella (valse)... Antonio Carrillo / arreglo: Alirio Díaz
Priva resuello (pasaje)... Ignacio “el Indio” Figueredo / arreglo: A. Díaz
Luis Quintero
Siempre me acuerdo de ti... L. Quintero (dedicado a su esposa Flor)
Néstor y Bernardo Viloria (guitarra y arpa llanera)
Frágil.... Néstor Viloria
Gabán guitarpeado.... Tradicional / versión: Guitarpa Dúo

Segunda parte

Julio Sánchez
Misty... Erroll Garner / arreglo: J. Sánchez
Night & Day... Cole Porter / arreglo: J. Sánchez
José Agustín Abreu
Valse venezolano... Raúl Borges
Desafinado (bossa nova)... Antonio C. Jobim / arreglo: J. A. Abreu
Lorenzo Camejo
O Choro de Juliana... Marco Pereira
Sevilla (de la Suite Española, Op.47)... Isaác Albéniz / transcripción: John Williams
Ignacio Ornés
Yacambú (valse)... Antonio Lauro
Fandango (de las Tres piezas españolas)... Joaquín Rodrigo
Guillermo Flores
Nuestras dos almas (valse guayanés)... Félix Mejías / arreglo: José Luis Lara
Heben (valse)… Leopoldo Igarza
Richard Arellano
La canción del por qué... Antonio Lauro/ I. Pérez Rossi
Casta paloma... Alejandro Vargas / arreglo: A. Lauro
Rómulo Lazarde
Romance anónimo… arreglo: R. Lazarde
Pajarillo con gabán…R. Lazarde

Carlos García Carbó y Gustavo García (guitarra y violín)
Viajera del río (bolero)... Manuel Yánez / versión: C. García C.
Rincones compartidos (bolero)... Ciliberto Ramírez / versión: C. García C.

sábado, 24 de marzo de 2018

José Antonio Abreu: artífice de la música en Venezuela


Lima.- Descansó en paz, finalmente. El maestro José Antonio Abreu falleció esta tarde en Caracas. Su cuerpo finalmente descansó luego de una silenciosa batalla con una enfermedad que lo mantuvo alejado de la escena pública. Pero, seguramente, eso no le importó, Abreu era un asceta convencido, un hombre sencillo, más bien devoto, austero. Él prefirió dejar que su obra, su legado más importante, brillara por él: el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, el Sistema a secas. Y no solo brilló esa obra, sino que hizo eco en otras importantes obras similares en el resto del mundo. Incluso, acá, en la capital peruana, la Sinfonía por el Perú, que lidera el tenor Juan Diego Flórez, realiza una labor social y artística de altura y calidad.
José Antonio Abreu Anselmi nació en Valera (estado Trujillo - Venezuela) el 7 de mayo de 1939. Desde joven demostró grandes habilidades para la música.
Por ejemplo, en la Escuela Superior de Música, "José Ángel Lamas", siendo aún alumno del maestro Vicente Emilio Sojo, demostraba una excepcional habilidad para la improvisación. Cualquiera de sus condiscípulos o maestros silbaba o entonaba una canción, y tomaba José Antonio el piano y se sentaba a improvisar una obra completa. Algo que es cotidiano entre los amantes del jazz, en el plano de la música culta, académica o clásica asombra, sobre todo porque desde el siglo XIX se ha acostumbrado tanto a los ejecutantes como a la audiencia a pensar que la improvisación es cosa del jazz, cuando para los músicos es la esencia.
Pero así, el joven Abreu se granjeó desde muy joven, el respeto de sus colegas. Así que en esa institución estudió piano, órgano, clavecín, composición, dirección orquestal; mientras que en las reuniones sociales era prácticamente el alma de la fiesta, según lo han confesado en algunas oportunidades sus propios amigos.
Como compositor, Abreu es autor de obras sacras. Eso demuestra cómo su vida estuvo dedicada no solamente a la música, sino también a Dios. Entre su catálogo figuran obras con textos del Apocalipsis, y de los evangelios.
Pero, sin duda, su obra magna es el Sistema. En varias oportunidades nos dijo en entrevistas "yo no necesito componer más música, mi obra es el Sistema, mi dedicación es crear orquestas, fomentar la música entre los jóvenes y niños", y vaya que lo insistía. Y así lo hizo.
El Sistema surgió en los años setenta por petición del maestro Ángel Sauce, maestro en la citada Escuela Lamas. Sauce necesitaba que los estudiantes de los instrumentos de orquesta tuvieran una agrupación con la que pudieran practicar. Y le hizo el encargo a Abreu. De modo que aquello que bien pudo haber sido una actividad práctica escolar más, se convirtió en el monumento cultural más emblemático de Venezuela. Y a esa labor se dedicó en cuerpo y alma, asistiendo a las clases y supervisando la labor de los maestros, asistiendo a los ensayos de las diferentes orquestas, corrigiendo a los jóvenes directores, indicando qué hacer y cómo sonar los matices de las obras.
Gustavo Dudamel, en cierta entrevista que le realizamos, nos relató cómo Abreu se dedicó a formarlo como director: "en el carro, mientras él iba a alguna audiencia o diligencia, me indicaba cómo debía atacar ciertas partes en la partitura, y cuando él estaba en la gestión que estuviera haciendo, me dejaba tareas para yo ir estudiando". Y así fue como Abreu le transmitió su saber a Dudamel, casi una dedicación exclusiva, lo preparó para las grandes obras sinfónicas y para extraer de las orquestas los sonidos más delicados o más dramáticos, según el caso.
No hubo estudiante o maestro que no lo alabara o lo atacara. Porque hay que decirlo, Abreu tuvo tantos detractores como admiradores. No obstante, él supo blindar su obra contra las adversidades. Supo hacer lobby y esperar pacientemente a que gerentes, directores de empresas, jefes de distintas oficinas lo atendieran para él proponer las bondades de su proyecto. Y así fue, así ha resultado.
Pero es que Abreu no solamente fue hábil con la música, con las composiciones o con la dirección orquestal -incluso no se amilanó a dirigir desde una silla de ruedas, luego de haber tenido una complicación de salud-, también se formó como Economista, egresando de la Universidad Católica Andrés Bello con los máximos honores, Summa Cum Laude. Cursó posgrados y obtuvo el título de doctor. A la par, también desarrolló una carrera política, y fue congresista en varias oportunidades. Incluso, llegó a ser titular del Ministerio de Estado para la Cultura y presidente del Consejo Nacional de la Cultura, bajo el gobierno de Carlos Andrés Pérez, en su segundo mandato.
Durante la época de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, se dedicó a consolidar y fortalecer aun más el Sistema, fortaleciendo el programa con importantes alianzas internacionales. Hoy por hoy, nadie le niega su lugar en la Historia, con H mayúscula. Solamente le faltó obtener el Premo Nobel de la Paz, aunque atesoró -más para el Sistema que para él- premios y galardones como el Polar, el Príncipe de Asturias, entre otros, e innumerables Doctorados Honoris Causa.
Ya en un plano más personal, Abreu era un hombre reservado, de voz muy queda, tan queda que a veces era difícil transcribir las entrevistas. Su mirada penetrante te hacía saber quién tenía el control. No obstante, era una persona con una memoria extraordinaria, capaz de llamarte por tu nombre en cualquier circunstancia y sin ayuda del asistente, muy buen conversador y amantísimo de la música antigua.
Personalmente, puedo dar testimonios de muchas, incontables conversaciones con Abreu sobre música antigua, sobre la guitarra y la interpretación histórica, incluso sobre temas humanos, divinos. Abreu soportó mis preguntas impertinentes con estoicismo y delicadeza, esquivando o respondiendo con habilidad y cordialidad.
Hoy en día ha fallecido el maestro, y cualquier músico en cualquier parte del mundo sabrá tener para él una palabra. Yo le digo: maestro Abreu, ahora sí le hablará de cerca a Dios y creará, sin dudas, una orquesta celestial. Descanse en paz.

jueves, 22 de junio de 2017

La guitarrista del doctor Lau



Uno de los trabajos extras más lindos que me ha tocado realizar en los últimos tiempos es acompañar al doctor Lau.

Don Pablo y doña Cristina son dos señores maravillosos, una linda pareja, que a sus ochenta y tantos, aun siguen enamorados.





A don Pablo Lau siempre le gustó cantar, y ahora de viejito, es una de las cosas que más disfruta, y pues, me ha tocado a mi el honor de ser su guitarrista acompañante.


Como estar por Caracas con un instrumento al lomo puede ser considerado un acto subversivo, utilizo la guitarra que está en la casa de don Pablo. Se trata de una venerable Tatay, quién sabe de cuándo.

Imagínense que la madre de don Pablo, Nieves, la usaba para acompañarse en sus canciones. Y allí está, la ajada Tatay dispuesta en la pared de la casa, mirando desde la distancia todo lo que pasa en ese recinto.

Y vaya que el tiempo ha hecho su trabajo, pues sus maderas suenan robustas, sabias, y si me pongo en plan de catadora de vino, con olores frutales y notas de cedro. Es muy interesante porque el sonido de este tipo de guitarras tiene un encanto particular, dulce y hasta de ensueño; no como la fortaleza sonora de las guitarras de concierto, cuyos sonidos todos son limpios y nítidos. En esta Tatay hay carraspeos y ronqueras que, a mi modo de ver, le dan un toque especial.


De modo que, dos tardes a la semana, me dispongo a ir donde don Pablo, y repasamos su cancionero, al que, por supuesto, hemos agregado otras piezas: boleros como "Tú me acostumbraste", "Angustias", "Frenesí"; la "Serenata" de M.E. Pérez Díaz (una de mis favoritas), las canciones de Agustín Lara, como "Granada" o "Noche de Ronda", o canciones como "Alfonsina y el mar", "Desesperanza", "Cuando calienta el sol", "Lágrimas negras" y hasta tangos como "Por una cabeza", "El día que me quieras" o "Nostalgia" se lucen en la voz de este caballero, quien entrega, en cada canción toda su alma.

Muchas veces, nos acompaña la señora Cristina, y es entonces cuando Pablo se luce más y le dedica con todo su corazón y vehemencia las letras románticas, al final de lo cual la dama aplaude con entusiasmo juvenil.


Estos son momentos gratísimos de la vida. Son regalos: para el doctor Lau, porque se siente acompañado en su canto. Para la señora Cristina, porque se contenta mucho al ver feliz a su marido, y a mi porque siempre es un privilegio hacer música, y más bajo estas bellas condiciones.

(Fotos cortesía Oswer Díaz Mireles)

miércoles, 7 de junio de 2017

Hora de renovar

Es hora de renovar. De modo que si antes tenía por allí varios blogs sobre distintos temas, por aquello de que soy más que guitarrista, pues desde ahora habrá acá todo ese material, a disposición de quienes tienen a bien visitarme.
Pocos cambios, pero sustanciosos, y a la espera de que sea de su agrado.
Gracias por pasar.