miércoles, 3 de agosto de 2011

Tratados del barroco hispánico

Muchos han sido los autores que nos aportan valiosa información sobre la música del pasado hispánico, lo cual redunda positivamente hacia la manera como se hacía la música en el pasado latinoamericano: pasacalles, folías, gallardas, sarabandas, chaconas, batallas, españoletas, canarios, entre otras formas; dejan su delicioso perfume en la génesis de nuestras músicas populares.
Sobre el estado de este tipo de investigaciones en nuestro continente, hay dos noticias (como siempre), una buena y una mala. La buena es que nos hemos dado cuenta de que hay mucho por investigar, que prácticamente todo está virgen, y que hay muchos estudios que están en proceso, algunos concluidos, otros en revisión. Eso es excelente. La mala es que casi no hay fuentes, y que muchas de las investigaciones hay que guiarlas mediante metodologías cualitativas, mediante la hermenéutica histórica; ya que el hallazgo arqueológico, exactamente como tal, no lo tenemos. Por ejemplo: guitarrillas o guitarras renacentistas, lamentablemente no tenemos ninguna original a la mano. Al menos hasta este momento. Nadie -en todo el mundo- ha encontrado alguna, y las que hay, las réplicas que tenemos, han sido construidas por ensayo y error, mirando la iconografía existente, y estudiando a fondo los tratados renacentistas que quedan.
Por los momentos, las investigaciones, como mencioné, continúan dando frutos. Esperemos que en unos 20 años, los estudiantes de este lado del mundo puedan contar con una historia de la música bastante sólida, y que no solamente se circunscriba al estudio de la historia de la música centroeuropea.