martes, 7 de septiembre de 2010

Crónica Minimalista: El fin es sobrevivir

Caracas.- ¡De cuántas maneras se nos presenta la ciudad! Hay una Caracas externa, la que suena, la que grita, la que le arranca las esperanzas a cualquiera, la ciudad amable, la ciudad bonita. La fea, la del caos. Todas son una... y así también es la ciudad de adentro, la que habita en el corazón, la que late, la que enamora y se enamora. La que suena, pero no contamina. Esta ciudad interna se parece a la ciudad de cualquier persona en el mundo: basta compenetrarse con el otro para convivir en la ciudad interna de ambos. Con sigilo, el habitante muda de ciudad. Se va de la de adentro y sale para la externa, a riesgo de que su vida cambie, pero ese es el riesgo. Luego, si sobrevive, retorna a su intimidad. Lo triste es que no se sabe cuál es más violenta, el fin es sobrevivir.