miércoles, 28 de octubre de 2009

Con Billo y Memo Morales

Esta foto, tomada por mi compañero de trabajo Cheo Pacheo, se hizo el día martes 27 en Monte Sacro, Bello Monte. Allí se realizó el ensayo de la revista musical Billo, que será presentada este fin de semana, como homenaje a Billo Frómeta, en el Teatro Teresa Carreño. Por supuesto, quien me acompaña en la foto es el cantante Memo Morales, el maracucho gitano.
Es emocionante aparecer con este maestro y quiero recordar una anécdota personalísima, íntima, pues. Cuando era niña (no tanto!!), acababa de cumplir 12 años de edad, era la navidad de 1974 y le pedí al Niño Jesús (sí, todavía lo era...) dos cassettes de Billo, el de 1974 y el de 1975. Y, como el Niño Jesús siempre ha sido una nota, me los trajo...
Por aquellos años, los discos de Billo salían de a uno y a veces de a dos por año. Recuerdo que había, por ejemplo, el 74 1/2, y así...
Nada, quería compartir este dato, y lo importante para mi haber sido retratada junto a Memo Morales, cuya voz aprecio desde que era una chiquilla!!!

domingo, 25 de octubre de 2009

Exploraciones de Sting


Sting explora nuevas posibilidades en su próximo disco. Es el mismo Sting que ha transitado estéticas, como la interpretación del laúd y la teorba (que es el instrumento con el que aparece en esta foto).
A continuación un cable de la agencia española EFE, que trae una interesante información sobre este artista.

Madrid, 25 oct (EFE).- Sting se define como "una persona de invierno" porque es, dice, "la estación de la imaginación y de los fantasmas", un momento "lleno de magia" y que parece estar perdiendo ahora su intensidad. Por eso ha explorado este periodo en un nuevo disco, "If on a winter night...", que se publica la próxima semana. "Los inviernos del siglo XXI parecen acabar apenas empiezan, las nevadas son raras y, cuando ocurren, duran poco", se lamenta Sting en las notas de presentación de este nuevo álbum, un trabajo que reúne desde nanas y canciones tradicionales, a poemas del siglo XVI y que tiene inspiraciones en el mundo clásico de Johann Sebastian Bach o Robert Schubert o en el folk de su Newcasttle natal. Con este nuevo disco, que edita el sello Deutsche Grammophon, el ex "The Police" sigue acercándose al mundo clásico, un camino que ya tomara en 2006 con su último disco, "Songs from the Labyrinth"(2006), en el que interpretaba música renacentista del compositor John Dowland (1563-1626) y que también le ha llevado a encarnar recientemente al compositor romántico Schumann en un DVD. Ahora, Sting, de 58 años, ha querido llevar "la magia y el misterio" del invierno, su estación favorita, a esta nueva colección de canciones que ha grabado en una casa situada en una colina de la Toscana italiana, que ha sido su "hogar" y su "retiro" durante la última década y en la que ha vivido implacables inviernos. Allí reunió en febrero pasado, para "celebrar y explorar la música del invierno", a siete "variopintos músicos": Kathryn Tickell y Julian Sutton, dos músicos tradicionales de Newcastle; la harpista escocesa Mary Macmaster; el chelista Vincent Ségal, el trompetista libanés Ibrahim Maalouf, la violinista Daniel Hope y el guitarrista Dominic Miller, a quien define como su "mano derecha e izquierda durante casi dos décadas". "Hay algo del invierno que es fundamental, misterioso, completamente irreemplazable, algo a la vez deprimente y profundamente hermoso, algo esencial para este mito de nosotros mismos, para la historia de la humanidad", explica Sting. Es "como si de alguna forma necesitáramos la oscuridad de los meses de invierno para reponer nuestro espíritu interior, tanto como necesitamos la luz, la energía y la calidez del verano", agrega. Algo que, en su opinión, parece estar en peligro: "el calentamiento global, si es lo que esta reduciendo nuestra anual estación de invierno, está probablemente tomando su peaje en la psique humana, tal y como parece estar alterando el ritmo de las estaciones en el planeta", apunta el cantante y compositor. Por eso, ha querido atrapar en este disco el espíritu de una estación que en su niñez le permitía dibujar con la uña sobre los cristales cubiertos de hielo, le obligaba a vestirse "debajo de las sábanas" y a pasar largas horas de oscuridad junto al calor y los destellos de la estufa de carbón: "allí era libre de imaginar espíritus inquietantes". Canciones tradicionales como "Gabriel's message" o "Cherry tree carol", junto a melodías de Henry Purcell convertidas en temas como "Cold Song" o "Now winter comes slowly"; de Bach en "You only cross my mind" o de Franz Schubert en "Hurdy gurdy man", se unen a temas creados por Sting como "Lullaby for an anxious child" y a cantos populares de Halloween como "Soul Cake". Además de "The burning babe", un poema del siglo XVI del jesuita inglés Robert Southwel, Sting ha musicalizado el poema de Robert Louis Stevenson "Christmas at sea", para abordar un evento "central y definitivo" del invierto, las Navidades, porque, a pesar de su "personal agnosticismo" el simbolismo religioso "ejerce una poderosa influencia sobre mí". "Si tuviera una espiritualidad sería la música, toco y escucho como si realmente tocara mi alma, mi eterna existencia", confiesa Sting, mientras aconseja a quienes escuchen su nuevo disco tratar "calmada y civilizadamente" con los fantasmas del invierno "antes de que la nieva se derrita". EFE

miércoles, 14 de octubre de 2009

El sonido del arpa







"El arpa en Venezuela" de Fernando Guerrero Briceño (edición de la Alcaldía de Caracas, 2008).
Hace varios días, concretamente el martes 29 de septiembre, entrevisté al maestro Fernando Guerrero Briceño, arpista e investigador musicológico, además de abogado y consultor jurídico del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.

Resultó ser una conversación muy interesante debido a los datos que aporta, y si bien es cierto el arpa y la guitarra no se asemejan en cuanto a su forma, comparten muchas cosas. Entre ellas, el halo de misterio en torno al harpista llamado Ludovico, el mismo aludido por Alonso de Mudarra en su Fantasía que "contrahaze a la manera de Ludovico".



A continuación, parte de esa extensa entrevista, que incluyó demostraciones musicales!!!

-Esta arpa llanera viene de la española...
-Esa es una historia interesantísima, hay un constructor en canarias, Pedro Llopis Areny. Él se ha dedicado a reconstruir las antiguas arpas españolas, de las cuales hay unas cuantas fotografías en el libro, y son idéntcas a las arpas criollas, es sorprendente. El arpa viene de España, y Pedro se planteaba esto: ¿dónde está el eslabón perdido de las arpas venezolanas? Porque él encontró en Paraguay una arpita pequeña muy antigua, por la cuestión de los Jesuítas que conservaron esa arpita. Él dice que en Venezuela no se consigue ese famoso eslabón perdido en los llanos, pero esa arpa que está más cerca de Elorza y de San Cristóbal que de los pueblos de Colombia apareció con las propias características de las arpas llaneras antiguas. Porque el arpa llanera que conocemos hoy en día es torrealbera, que es la que se toca hoy en día en todos los llanos, por Juan Vicente Torrealba, que es el formato Banco Largo (el nombre de la hacienda donde se crió Torrealba). Él estandarizó el tamaño del arpa llanera, y esa arpa de topa obedece al tamaño de las arpas anteriores al arpa de Torrealba. El arpa de Torrealba es un arpa grande, y las llaneras son pequeñitas, porque como te dice el libro, los tipos se montaban el arpa en un burro y cargaban con el arpa para el joropo. Esa es la razón por la cual era más chiquita. Un arpa de unas treinta cuerdas. Carlos Orozco, el metralleta, el arpista famosísimo, utiliza un arpa pequeña. Es bien inteligente el tipo, porque cargar con estos parapetos... Él utiliza un arpa como las que seguramente eran las arpas llanera de mucho antes.
-¿Por qué Torrealba estandarizó el arpa llanera?
-Por una razón de estética. Por cierto, ni Torrealba ni Hugo Blanco tienen el Premio Nacional de Música -introduce este comentario para resaltar la importancia de ambos músicos y sus aportes a la cultura nacional-. Somos conocidos más en el exterior por ellos, y no lo tienen. Hay una plaza en Veracruz (México) y otra en Asunción que se llama Torrealba. La cuestion de Torrealba, es que es el hijo de un hacendado. La hacienda Banco Largo limitaba con tres estados, y él se crió en un buen ambiente, aunque nació fortuitamente en Caracas. Se fue al llano y comenzó a tocar arpa tardíamente, primero la guitarra y después el arpa. Como era una persona de otros niveles no le gustaban las arpas que se tocaban en el llano en su tiempo. Él, junto con un constructor de apellido Cabrera, decidieron homogeneizar, estandarizar el tamaño del arpa. Torrealba es un tipo fornido, y adaptó el arpa llanera a su contextura personal; y su arpa es un "arpón", y le agrega unas cuerdas más. Las arpitas tenían unas treinta cuerdas y él le agrega unas seis más. Las arpas criollas se mueven entre 32 y 36 cuerdas. La central, de 34 cuerdas, la torrealbera 36. Esa arpa, con el éxito que tuvo aquí, se volvió estándar y todo el mundo quería tener una torrealbera. Por esa razón se unificaron los tamaños, a tal punto que desde Elorza hasta Caracas las arpas llaneras son torrealberas. Eso ha sido un tributo tremendo.
-¿Persiste el uso de la pequeña?
-Orozoco usa una. Se consigue, sí. Mira esta arpa (muestra una llanera torrealbera): el copete es torrealbero, la morfología del instrumento es de él. Esa misma cabeza la consigues en las españolas. Esa voluta, a lo mejor obedece a alguna razón, las centrales son chatas.
-¿Razones organológicas?
-Sí, y en función de que las arpas sean suaves, con cuerdas largas.


El maestro Guerrero se pone de pie. Todo lo anterior lo venía conversando desde un cómodo chinchorro. Mientras tanto comenta: "vengo de ser el presidente del jurado del Concurso Ludovico -exacto, el mismo que menciono más arriba-, y allí se toca su fantasía, es una de las obras obligatorias (se refiere a la décima de Mudarra)".
Entonces prosigue, ahora detallando aspectos del libro:
"Este libro... (el musicólogo José) Peñín lo ponía a uno a escribir. Comenzó en sus clases. Yo fui de la primera promoción, y cuando nos dice "ahora tienen que escribir de algo que les interese, y de lo que estén haciendo",me pregunto "¿de qué voy a escribir?... de arpa". Y este libro comenzó por la parte de atrás. El Seis por derecho fue mi primer trabajo, no sólo la parte de escritura, sino que hice el arreglo y lo grabé. El material fue creciendo, se fue ampliando y el primer paso fue un encuentro latinoamericano de arpa, realizado en México. Allá lo llevé, luego en el 99 salió la primera edición y se completó".
-¿Qué tiene esta segunda edición que la primera no tenía?
-Siempre me quejé mentalmente de la base histórica. Los guitarristas tienen suerte. Tienen a (Alejandro) Bruzual, el historiador, que se ha fajado con eso. Siempre me quejé de la primera edición y lo he comentando con Juan Francisco Sans (de Artes y de Musicología en la UCV). A uno se le pegan las cosas, y en estos 10 años mucha gente se me iba acercando, y fueron aportando. Conocí a Carmen Manzano, quien tiene toda una biblioteca sobre arpa, y me mandó 10 kilos de libros, una literatura espectacular. Se ha fajado. Aquí está la organología del arpa y de otros instrumentos antiguos. Esto es impresionante. Me topé con ella y la amistad fue inmediata, porque hay una aportación histórica.
-¿A Filipinas también llegó el arpa? ¿por qué fueron unos países tan puntuales?
-Sí, llegó. Acá vino a Perú, Paraguay, México, Venezuela. En los demás países latinoamericanos sí existía pero se efumó. El libro de Marcelita Méndez, por ejemplo, es la historia de la desaparición del arpa en Argentina. En cambio los argentinos tuvieron mucha arpa de pedales, porque en el siglo XIX fueron miles de arpas las que llevaron a la Argentina, pero esa tradición desapareció. El arpa en Venezuela queda en los llanos porque aquello era un reducto, ¿cuándo se viene a integrar el llano a Venezuela? ¿en los años 50 (del siglo XX)?
-¿Y el arpa tuyera?
-Esa tiene otra razón. El arpa llanera es misional, fue fomentada por los monjes capuchinos, los curas que colonizaron y evangelizaron el llano. Una de las características que diferencian el arpa llanera de la central, es que tiene acompañamiento de cuatro. El arpa central (tuyera) no tiene cuatro. El arpa llanera se tocaba con otros instrumentos, se tocaba como instrumento religioso y como instrumento popular. En cambio, el arpa central es colonial; y probablemente deriva de mano esclava; y una de las razones que orienta esa opinión es que el arpa central tiene cuerdas de metal, que era una especie de imitación a los claves; y los claves sí existieron aquí en Venezuela, y hay evidencias; y arpas también. Dentro de los materiales expuestos en el libro y en los trabajos de Mariantonia Palacios (en Artes y en Musicología de la UCV), ella ha hecho un trabajo fantástico. Las dos arpas son diferentes, la música es diferente. Eso por los orígenes del instrumento: uno es misional, más cercano, más afin, con cierta manera de ejecutar la música del sur de España. Y la otra es como barroca, sorprendente. El sonido, incluso la Revuelta en esas partes es casi una suite.
-Hubo un momento en la historia de la música en Venezuela en el que esos sonidos dieron la base para nuestras músicas populares...
-Y adquirir personalidad propia. Incluiso, una suerte. El Corrido, el Romance desapareció en España, ¡pero el Romance está aquí! Pon que se haga en Colombia o en México, pero no lo hacen con arpa. Los paraguayos tocan música de autor, pero el corrido es un romance, y hay que mantener la idea de que Venezuela es una especie de repositorio de técnicas arpísticas: la de tres dedos, que era la que se utilizaba en la España medieval. Esa manera de tocar en tres dedos, un arpista central también la tienen, y así tocaban los españoles del siglo XVI. Una de las inquietudes que yo tengo, es que de pronto se venga un pelotón de esos musicólogos españoles. ¡Déjense de buscar allá. No van a encontrar nada! Cuando quieras ver cómo funcionaba la música española del siglo XVI para arpa, vente para acá, para el llano o para los valles del Tuy, de Aragua. No hay duda, la técnica es medieval.
-Como la forma de acompañar con el cuatro venezolano, la antigua guitarrilla o guitarra renacentista, que era con tres acordes...
-Claro. El contrapunto galante, el golpe Bermudo. Estaba revisando el libro de Cook sobre el cuatro, y tiene todas esas antigüedades, y tú te das cuenta de la suerte de este país.
-Es extraño que una investigación de este tipo sobre el arpa no se haya hecho antes...
-Una de las razones es que la música de arpa es demasiado popular. Sí. Torrealba me lo corroboró, es demasiado popular. Lo que pasa es que si es así, los realmente estudiosos no le prestaron interés. Es una queja que cada vez que puedo lo digo. Era un instrumento demasiado popular para ponerle atención y no lo hicieron, igual a lo que pasó con el cuatro, idéntico. Los escritores no hablan del arpa. Calcaño transcribe que se celebra una fiesta en Blandín con arpa francesa, ¿y el arpa popular? ¿Por qué no la mencionan? En cambio los italianos, los franceses, los americanos, los ingleses que vinieron aquí, los húngaros, todo el mundo se fija en el arpa venezolana, y señalan que acá cantan y tocan una música con un ritmo dificilísimo en arpa. Carpentier lo dice en Los pasos perdidos, pero los venezolanos con el mismo e idéntico desdén que tenemos por la cosa propia, es casi como una vergüenza que tenemos por las cosas nuestras.
Hace un siglo o dos estábamos idénticos.

Guerrero retoma el hilo del rescate que tienen en Europa por el arpa antigua, y las diatribas en torno al uso de las uñas largas o cortas, según el sonido que se produce es más brillante o redondo.
"Ellos tocaban con uña. En Francia tratan de rescatar la música céltica en arpa, los ingleses con la galesa, y los irlandeses. Rescatar el fenómeno del arpa desde el arpa de pedal me parece un error. El arpa de pedal se toca sin uña..."
-Los musicólogos no intentan otra vía...
-Quiero decir esto sin ofensas, pero otro de los problemas es que el arpa está en mano de muejres...
-¿Por qué? A la guitarra le pasa lo contrario, son pocas las mujeres ejecutantes...
-Nunca entendí… Realmente es un fenómeno inverso a la guitarra, y no tengo una explicación para el asunto, siendo el arpa de pedal un instrumento de tanta tensión. Además, cada vez que bajas un pedal son 4 kilos, medido. Tú dirás que es el encanto femenino, pero las manos se extienden mucho, toman mucha fuerza.

(Continuará)

Salterio español supera expectativas en Nueva York y se vende por 27.500 dólares


Nueva York, 13 oct (EFE).- Un salterio del siglo XVIII, obra del español Salvador Bofill, superó hoy todas las expectativas en una venta de instrumentos de Christie's de Nueva York al adjudicarse por 27.500 dólares, informó hoy la casa de subastas. Ese instrumento de percusión de cuerda, que Christie's había valorado inicialmente entre 4.000 y 6.000 dólares, data de 1760 y pertenecía a la colección privada del coleccionista de Los Ángeles Erich Lachmann. Esta pieza única salió a la venta en una subasta que también incluía una guitarra del artesano español José Ramírez, fabricada en Madrid en 1901, y que obtuvo un precio de martillo de 8.750 dólares, superando con creces los 7.000 dólares en que se preveía vender. Otro de los objetos destacados de la subasta, en la que hubo guitarras, flautas, violoncelos y diversos instrumentos clásicos, fue un violín fabricado por el italiano Ferdinando Gagliano, que finalmente se adjudicó por 170.500 dólares. El precio estimado de esa pieza de 1750 oscilaba entre los 100.000 y los 120.000 dólares. Otra de las sorpresas de la velada fue una guitarra del francés Robert Bouchet, que superó los 40.000 dólares en que se había valorado y alcanzó un precio final de 122.500 dólares. Entre los instrumentos de viento que se adjudicaron destacó una flauta de platino del fabricante estadounidense Verne Powell, valorada entre 30.000 y 50.000 dólares, que obtuvo una puja máxima de 37.500 dólares. La subasta recaudó un total de 2,2 millones de dólares, según la casa de subastas. EFE

(Foto EFE)

domingo, 4 de octubre de 2009

Los tratadistas del barroco (I)

Joan Carles Amat

A partir de este momento, comenzaré otra serie. La primera era sobre los hijos de la guitarrilla o de la guitarra renacentista.
Ahora hablaremos sobre los diferentes tratadistas del barroco, es decir, aquellos que escribieron sobre la guitarra de cinco órdenes, guitarra barroca, o, como se le llamaba en aquellos tiempos, la guitarra española.
Para comenzar, está el músico y médico catalán Joan Carles Amat. Este autor escribió un pequeño libro titulado "Guitarra española y vandola", y en él se refiere a cómo se afina el instrumento, cómo se debe tocar, incluso los acordes o puntos, como se les llamaba en la época... (seguiremos editando...)