domingo, 10 de mayo de 2009

Crónica Minimalista: El lugar común

Caracas.- Tiembla la tierra, hace calor, humedad, lluvia. Vuelve a temblar. La gente se asusta. No sabemos qué hacer ante un sismo. Llueve. Hace calor. Humedad. Mientras espero cruzar la avenida Urdaneta a lo ancho, observo que una vez más los desagües están repletos de porquería (hojas, papeles, basura, alambres, zapatos desvencijados, trapos...) y que de un momento a otro se desata una tempestad con amenaza de crecida de río. ¿Cuántas otras avenidas caraqueñas no tendrán esa amenaza latente? Volverán las lluvias, los torrenciales aguaceros, y con todos ellos, las inundaciones, el tráfico, el caos. El lugar común.

sábado, 2 de mayo de 2009

Crónica Minimalista: Las venas abiertas de los venezolanos

Caracas.- Marchar el 1 de mayo era cosa tradicional. Al fin y al cabo los trabajadores rememoran la fuerza de sus reivindicaciones, conmemoran el resultado de sus luchas, y si algo no tiene signo político (aunque se le quiera poner) son esos logros laborales. Pero no: el país, suficiente y profundamente dividido, salió a marchar. Y como la política oficial es "lo ancho pa'mi y lo angosto pa'ti", pues no hay que ser muy sabio para saber quién salió con las tablas en la cabeza. Aún huele a gas del bueno, aún hay que cambiar el esparadrapo y aplicar desinfectantes en las heridas. Necesitamos el cirujano para recomponer las venas abiertas de los venezolanos.